viernes, 24 de noviembre de 2017

Día malo / día bueno #1

Inauguro la sección:

DÍA MALO / DÍA BUENO


Hace tres semanas empecé un máster en negocios internacionales y me tiene a unos niveles de estrés peligrosamente altos. Intento dormir un mínimo de 8 horas diarias, comer fruta, hacer ejercicio físico y, por dios, llevarlo todo al día para no tener más agobios. Pero, a pesar de todo, el nivel de estrés me está provocando depresión. Desgraciadamente, identificar la depresión así como su causa, no me ayuda a sentirme mejor. 

Por ello nace esta sección. Voy a intentar, cada vez que me sienta mal (y me pille delante del ordenador), venir aquí y escribir las cosas buenas que he hecho. Cuando piense que soy una inútil, vendré a contar alguna anécdota en la que demostré no serlo. Cuando piense que la gente me odia, vendré a contar anécdotas en las que la gente demostró quererme. ¿Me he explicado?

Bien:

(tras media hora intentando encontrar algo digno de ser contado)

El 15 de septiembre de 2016 recibí un mensaje de una compañera de clase diciéndome que las notas de una de las dos últimas asignaturas que me quedaban de la carrera, habían sido colgadas en la plataforma de enseñanza virtual. Fui a verlo y, sorpresa estaba aprobada. Lo comprobé tres veces y sí, el "APROBADO" estaba alineado con mi nombre. Había aprobado la asignatura. Comprobé la nota del otro examen que había realizado, la última asignatura de la carrera y vi un maravilloso 7.2. Se había acabado. 5 años, 48 asignaturas, un trabajo de fin de grado e incontables exámenes y trabajos después, me graduaba en el Grado de Administración y Dirección de Empresas. Tantas horas de sueño perdidas. Tantos kilómetros en transporte. Una depresión tan grande superada. Compañeros de grupo de trabajo que más que compañeros eran piedras en el camino. Tantas veces que pensé que no lo lograría.

Pero lo hice. Tengo una carrera universitaria. Mucha gente abandonó durante el camino. Pero yo lo logré. Muchos lo han logrado también, claro, sobre todo en esa disciplina. Pero otros no. Muchos lo consiguieron a pesar de estar en situaciones peores a las mías, sí. Pero también muchos otros fracasaron a pesar de tener situaciones mejores que yo. 

Y nada de eso importa, porque no importan los demás, sino que para mí fue difícil y aún así, con esfuerzo y determinación, obtuve mi recompensa.

Y de esto debo acordarme más a menudo: de que ya ha sido difícil muchas veces. Es cierto que suspendí mucho de los exámenes y que no no entregué a tiempo muchos de los trabajos. Debo aprender de esos errores, no creer que voy a tener ese resultado porque, para empezar, el resultado es que sí acabé aprobando todo. Y esta vez también voy a llegar a mi meta.

Cuando algo sea difícil, piensa en alguna ocasión anterior en la que saliste triunfante. Porque ese es el precedente a tener en cuenta.

Ánimo a todos los que, como yo, estéis estudiando y parezca difícil. Os dejo música épica para insuflar energía: