domingo, 6 de octubre de 2013

De verdad, no puedo

Son las 11:30 de la noche del jueves 3 de octubre (aunque esto no será publicado hasta el domingo por la noche... espero) y vuelvo a mi blog como un gato se acerca a su dueño: o por comida o por caricias.

En este caso en concreto, a por caricias, a por consuelo. A desahogarme, vaya.

Estoy muy disgustada porque un amigo ha dicho algo que me ha molestado muchísimo. Puede ser que sólo esté tan "afectada" porque estoy muy cansada y con un considerable estrés encima. Ello agria mi humor más de lo normal, me hace más susceptible, más sensible y más "montaña rusa emocional".

Lo que ha ocurrido es que, este chico quiere montarle una fiesta de cumpleaños sorpresa a su novia (mi adorada amiga) y yo le he dicho que no puedo ir porque no puedo. Él (parece ser) que se lo ha tomado a mal y ha transmitido a los demás mi explicación (es lo que tienen los grupos de whatsapp) de este modo (cito textualmente la respuesta a la pregunta "¿Quienes vamos entonces?)":
"Pues iríamos todos menos Silbila si no cambia de idea porque está ocupailla el sábado aunque podría venir si quiere".
Claro, porque yo no quiero estar con mis amigos porque no me da la gana. Manda un par de narices.

Pero, no os apresuréis a emitir un juicio ni a pedir más detalles, porque ahora voy a explicarlos (de la forma más objetiva que me sea posible pero, claro, nunca fiable).

En primer lugar, ¿cuál es el "fantástico" plan del muchacho? Pues pretende que ESTE fin de semana (es decir, avisando sólo tres días antes) nos quedemos a dormir los amigos en su casa en una parcela en medio del campo (como ya hicimos en una ocasión anterior) y le hagamos una fiesta de cumpleaños a la novia, que tiene la peculiaridad de que nunca puede pasar su cumpleaños con los amigos por razones personales. Cumpleaños que fue hace algo más de un mes y por el cual ya le dimos sus regalos.

¿Por qué no voy? Pues mirad: me he pasado todo septiembre y la mayor parte de agosto estudiando para mis 6 exámenes de recuperación (sí, lo sé, soy penosa, pero ese no es hoy el tema... es más, no creo que vaya a hablar de lo penosa que soy en mi propio blog, así que tendréis que abrir otro o usar los vuestros para comentar ese hecho indicutible); cuatro estresantes días después (estresante porque tuve que hacer todas las cosas que había dejado aparcadas durante más de un mes) de mi último examen, me voy a Granada a hacer una curso intensivo de inglés, que cuando dice "intensivo" se refiere a ¡INTENSIVO! (apenas he podido pasear por la ciudad :( ), que me ha agotado más aún; resulta que esa semana en Graná ha coincidido con la primera semana de clases en la Universidad, con lo que cuando volví, tuve que empezar las clases. Tengo una media de 6 horas de clase al día: 4 por la mañana y 2 por la tarde, excepto los jueves, que tengo 4 (por la tarde), y lo viernes, que tengo la tarde libre. Por lo tanto, salgo de mi casa a las 8:30 a.m. y vuelvo aproximadamente a las 9 p.m., excepto los viernes, que salgo al mediodía. Como comprenderéis, no he tenido tiempo en absoluto de ponerme al día con las asignaturas, ni si quiera saber de qué van, cómo son las evaluaciones, qué materiales necesito, dónde los puedo conseguir, etc., ni siquiera de hacer los deberes que me han ido mandando. Estoy deseando que llegue el domingo PARA LEVANTARME TEMPRANO Y PONERME A ESTUDIAR. Tal y como lo leéis. ¡SUEÑO CON EL DOMINGO PARA ESTUDIAR! Y podréis pensar "Miarma, que sólo llevas dos semanas de clase". Ya, pero con 8 asignaturas con las que estoy cargada este cuatrimestre, o las llevas al día o despídete de aprobar una siquiera. Pero, ¿y por qué el domingo? Pues porque resulta que ya estaba comprometida para ir aun bautizo el sábado. Bautizo que además tengo que echar una mano a preparar, ocupando mi tarde del viernes, la mañana del sábado y lo que dure el festejo por la tarde. 
Y la intención de mi amigo es que, cuando llegue del bautizo, coja y me vaya a su parcela para el puñetero cumpleaños y estar de fiesta hasta las tantas de la noche.
Mirad: sólo como tres veces al día, porque no tengo tiempo de más. De hecho, el desayuno consiste únicamente en un vaso de colacao, por lo que me paso el día escuchando una orquesta un tanto cacofónica en mi barriga. Me siento afortunada cuando puedo dormir más de 6 horas. Llevo tres días con un tic en el labio a causa de los nervios. Se me cae el pelo como un árbol de hoja caduca pierde sus hojas a finales del otoño. Y, básicamente, no sé cómo me lo voy a montar para aguantar así hasta final de curso. Para colmo, he tenido que tramitar unos papeles para mi hermana con la fecha el límite. Resulta que lo he hecho mal y no sé cómo voy a arreglarlo. Hoy he vuelto a perder otra cosa prestada.
Necesito, NECESITO descansar. Y que nadie me de más problemas de los que tengo.
Que sí, que puede que me lo esté tomando a la tremenda, que a lo mejor el chico no lo ha dicho con una intención hiriente en ningún modo ni grado. Pero yo lo he sentido como un reproche y, qué queréis que os diga, no estoy para que me hagan reproches. En este momento de mi vida soy lo más egoísta que me he echado en cara y no es sólo que no me de ninguna vergüenza serlo, sino que, en mi egoísmo, me dan exactamente igual los demás.

Pero he dicho que voy a ser objetiva. Estas son mis razones y ahora voy a exponer las suyas. Bueno, algunas, porque no tengo derecho a exponer algunas de ámbito más privado. Además, si os habéis dado cuenta, he puesto mi parte primero y no al final, para que sean sus razones las que atenúen las mías y no a la viceversa.

La razón más poderosa es que, cuando fue mi cumpleaños, por una serie de razones, me pillé una rabieta y prácticamente obligué (tampoco tanto, pero sí un poco) a una amiga a que dejara de estudiar para su examen para que viniera un rato a mi cumpleaños. Y ahora soy yo la que se niega a dejar mis estudios por el cumpleaños de otra amiga. Puede parecer muy hipócrita por mi parte. Puedo excusarme, pero no lo voy a hacer porque, por mucho que este blog sea mío y únicamente me importe lo que yo pienso, mi versión , mi parecer, mi opinión,... no veo bien exponer un caso en el que sólo una de las partes se puede defender.
Después está la mayor verdad, y es que, la susodicha novia, es cierto que nunca puede celebrar su cumpleaños con sus amigos, y sería un detalle bonito.
Por otro lado, parece ser (y digo "parece ser" porque esto lo saco de un testimonio con una fiabilidad reducida), ha estado esperándome. Es decir: no se celebró antes el cumpleaños porque yo estaba estudiando para los exámenes y luego porque me fui a Graná. En plan: se ha retrasado por mi y ahora lo dejo tirado. 
Y, bueno, si tiene algo más que le molesta, no lo sé.

Básicamente, así están las cosas. Y repito que ya le di sus regalos a ella Todos los amigos del grupo se los dimos.

En fin, no puedo ir. No puedo. Si mis tíos me dejaran conducir de noche, yo iría un rato. Pero no es el caso. Y es que... De verdad. Tengo el cuerpo tan cansado que siento como si... no sé... como si no fuera el mío, sino el de un enfermo. Lo único que quiero es que me compadezcan. 

¡Y YA ESTÁ, JOPÉ! ¡No tengo que darle explicaciones a nadie! Si se enfada él, si se enfada ella, ¡si se enfadan todos!, ya tienen dos problemas: enfadarse y desenfadarse*. Me da exactamente igual. Bastante tengo con aplacar mi susceptibilidad como para encima preocuparme por la de los demás.

Gracias por "escucharme". 

Silbila


*En realidad creo que uno de ellos ya tiene la mitad del camino recorrido. Pero, mira, me resbala tanto o más que a Rajoy los españoles.

3 comentarios:

  1. Cuando una persona está estresada es mejor no echarle más leña al fuego. Lo peor es que hay gente (demasiada) que solo entiende el estrés cuando es propio, cuando es ajeno siempre les suena todo a excusa.
    ¡Ánimo! Ya pasará esta etapa tan dura :)

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  2. Como estamos en la vida real me temo que no hay una sóla postura que lleve toda la razón. Tu tienes razones para no ir, sé lo que es estar ocupada todo el día (o toda la semana) y llegar el viernes y estar tan cansada que solo quieres dormir 14 horas seguidas, y de fiesta ni hablar. Por otro lado, no es como si vivieses al lado y te pudieses ir a casa en cualquier momento, que tienes que coger el coche...
    Pero por otro lado, tu amiga hizo un esfuerzo en su día para estar en tu cumple y puso el examen en segundo lugar... En fin, que te lío más porque yo tampoco veo ninguna solución del todo correcta.
    Y DIOS, cómo te he comprendido con lo del grupo de whatsapp... En mi caso, la diferencia es que en vez de ser un cumpleaños el plan simplemente es salir por la noche. Y, "dios me libre", como ya tenga planes para esa noche (porque tengo otro compromiso, un cumple, tengo que estudiar, o ya había quedado con otro grupo de amigos) me linchan viva. "-Bueno, esta noche salimos, ¿no? -Mmm, yo no puedo, ya quedé con A B y C" -¿¡Cóomo?! Ya te estás escaqueando otra vez, nunca sales con nosotras, blablabla..." y mensaje al grupo de whatsapp al canto, con "Vamos todas menos Amanda que no quiere venir".
    Y es en plan...joder, NO tergiverséis. Si no tuviese planes iría, pero ahora no los voy a cancelar, y encima diciendo eso por whatsapp se me quitan ya las ganas de salir con vosotras. El whatsapp es el demonio, te lo digo yo.

    PD: lo de soñar con el domingo para poder estudiar es una costumbre muy insana.
    PD2: yo también estoy en un intensivo de inglés y, entre eso y las clases, siento que me chupan la vida cual vampiro -.-

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    Respuestas
    1. Arggg!!! Te acompaño mucho en el sentimiento. Llevar varios grupos de amigos es una tarea ardua. Yo lo hacía... pero cuando esta en 4º de la ESO... Ahora solo quedo con mis amigos por skype y poco más.
      ¡Amandaaaaa! ¡Mucho ánimo, que tú puedes! がんばって!

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