viernes, 5 de abril de 2013

"Sonata de invierno", "Winter sonata" o "겨울 연가", como prefieras llamarlo.

Sí, vamos, yo sé que tenéis un nivel de coreano espléndido, igual que el mío, así que seguro que preferís llamarlo 겨울 연가. Yo, si me lo permitís, lo voy a llamar "Winter sonata", pues así es como me lo presentaron y así es como se me ha quedado en la mente.

Pues bien, hoy vengo a hablar de Winter sonata, un dorama que no debéis ver en la vida. A menos que queráis acabar llorando a mares (que no es sólo una canción de El Maki [y no es que lo sepa porque haya estado buscando una imagen que pueda acompañar a la expresión, sino por mi pasado de ramarazo cani])

Así, así es como acabas con este maldito dorama.

Para quien no lo sepa, "dorama" es el nombre con el que se conoce a las telenovelas orientales: coreanas, japonesas,... Como es de esperar, hay que verlas en VOSE (aunque hay algunas dobladas, pero no es recomendable) y sobre todo al principio es algo difícil hacerse con los nombres de los personajes, pero nada insalvable.

En cualquier caso, hoy vengo a hablar de mi primero. No digo el último, porque tengo dos amigas muy adictas a estas cosas (y de hecho ya me han hecho tragarme otro... qué pechá de llorar*).


Winter Sonata


   Reseñando en primer lugar algunos datos técnicos, os hago saber que es del 2002, tiene 20 capítulos, que está dirigido por Yun Seok Ho y Lee Hyung Min (si eso os dice algo), también hay una película y un anime basados en esta historia y pertenece a una serie de cuatro doramas en la que cada una está relacionada con una estación del año. ¿Adivináis en cuál está ambientada esta? Lo sé, es una pregunta difícil si no habéis visto antes la serie. Pero os daré una pista: cuando la ves, tienes una sensación constante de frío.

    A ver, Winter sonata no es un alarde de originalidad. De hecho, creo que no le queda ni un sólo tópico que tocar. Todos, es decir, TODOS los tópicos habidos y por haber están en esta telenovela. Y os preguntaréis: ¿y entonces?
   Veréis, la cosa está en que no te das cuenta. De hecho, te da igual. La puñetera historia es tan jodidamente bonita y triste que en realidad no te paras a pensar que es lo más típico del mundo. Es que... no te sorprendes de nada. Sobre todo a partir de la segunda mitad, ya que al principio no sabes de qué va la historia (nadie es adivino, o si lo es que lo diga, que le quiero preguntar un par de cosas), pero una vez planteadas las bases y pasados los tres primeros capítulos, sabes qué va a pasar.
   Pero, repito, eso da igual. Es tan... bonito, joder y triste. La verdad es que ha merecido cada una de las lágrimas que he soltado (sí, la dama de hielo se está derritiendo) y cada una de las horas de menos que he dormido por su culpa. Que me ha gustado, vaya.

   Y estaréis pensando: "Silbila, si de verdad piensas que nos vamos a poner a ver una telenovela cursi en coreano es que tienes una idea bastante equivocada de nuestro nivel de aburrimiento." Y yo os digo: "Vamos a ver, espérate, hombre, que todavía no he dicho por qué hay que verla o por qué me ha gustado a parte de porque es muy bonita y triste."

   Hay que verla porque es un soplo de aire fresco (y no me refiero a que verlos siempre con abrigos y cuellos vueltos dé frío), porque no es como todo lo americano occidental que estamos acostumbrados a ver. Y lo es en el sentido de la delicadeza y el amor cortés. Bueno, sabéis que mi escritora favorita es Jane Austen, y en cierto modo es así porque sus historias son de los últimos años del s. XVIII, donde un hombre y una mujer no debían estar a solas en una misma habitación, donde encontrar una escusa para poder verse lo era todo, donde una mirada decía más que mil palabras, donde las palabras eran capaces de traspasar el alma... Sin embargo, hoy en día casi se ve más carne que conversación y el amor no es algo puro, sino que va siempre unido al otro tema y más bien queda eclipsado por éste. Qué le vamos a hacer, soy una romántica empedernida y no tengo novio.
   El caso es que lo máximo que se puede ver en un dorama coreano, al parecer, es un beso. Un piquito. ¡Y darse la mano lo es todo! Y eso, no sé cómo, pero hace que lo vivas todo un poco más. Es como... como que sabes lo que significa ese roce de manos, esa mirada, esa lágrima, ese... todo. Se siente todo mucho más. Y no es una tontería más rosa, es una verdadera historia de amor como seguro que hace mucho que no leéis o veis u oís. O sí, porque ya te digo que son todo tópicos. Sólo que... no lo parecen. Son como de verdad, como el origen de los tópicos.
   ¿Y qué elementos contribuyen a ello? En primer lugar los actores. Quien empiece a verlo puede sorprenderse de esto. De hecho, yo misma lo hago. Es que... las escenas en singular no te animan a pensar bien de los actores y el guión tampoco ayuda. Son un poco acartonados y sus expresiones son siempre las mismas hasta que acaban pareciendo forzadas. Y, de hecho, en algunas ocasiones, queda muy sobreactuado y te tienes que acordar de los culebrones sudamericanos. Sin embargo, a medida que asimilas el modo de ser de los personajes, esas cosas que antes te parecían tan de caricatura pasan a ser parte intrínseca del dorama. Y ya no piensas en la poco natural "cara de mala" que tiene la mala, sino que piensas "¡Pero qué mala es! ¡Hija de...!" Ya he dicho que he llegado a "sentir" mucho la historia. Y ha sido muy difícil aguantar llantos y grititos a las 2 de la mañana, no creáis.
   En segundo lugar, la música. La banda sonora es absolutamente genial. Y escasa. Se repiten constantemente las mismas tres canciones (con voz, en instrumental, sólo a piano,...). De vez en cuando sí que aparece alguna otra, pero vamos, que casi pasan desapercibidas en comparación con las mismas tres de siempre. ¿Qué tiene de especial?, preguntaréis. Yo os lo digo: la letra. "Silbila, está en coreano :S." Lo sé, capitanes obvios. Pero es que los malditos traductores y subtituladores (creo que la que yo he visto ha sido traducida por Asian Team) ¡traducen hasta la letra de las canciones! ¡No se contentan con que lloremos sólo por la historia sino que quieren además que lloremos más aún al leer las letras de la BSO! Indignante.
   La letra (que me desvío) es genial porque, primero, está hecha a medida para la historia. Es lógico, pensaréis. Pero lo que yo quiero decir es que está hecha A MEDIDA. ¡¡A MEDIDA!! En mayúsculas y con dos signos de exclamación a cada lado. Quiero que entendáis bien esta parte: a medida. En serio, la canción está hecha tan a medida que su significado cambia con el curso de la historia. ¡Es la misma letra pero la canción cambia! Es... genial. Entonces, es la escena, y tú estás llorando, y suena la música y lloras más, y lees la letra y entiendes el nuevo significado y eso te hace llorar más todavía. Qué pesadez de llorera, tsss.
   Segundo, porque realmente suena muy bien. Os voy a poner las canciones en instrumental o piano. No podréis negar que son bonitas, aunque suenen muy tristes.

From the begining until now

My memory (ésta la estoy aprendiendo a tocar con el piano ^^)

First time

Only you


Ya digo que hay algunas más también muy bonitas. Pero casi todas igual de melancólicas.

En tercer lugar: la escenografía. Flipante. Sólo eso.

Por último (para cerrar la lista, no porque no tenga muchas cosas más buenas), los personajes. Me han parecido buenos porque no están absolutamente definidos. No están Él, Ella, el nuevo, el amigo, la amiga, la mala, los demás malos,... No. Son personas. Tienen su personalidad, pero no cumplen un casillero, sino que evolucionan, dan las distintas versiones de sí mismo... les tomas cariño. Igual que en un buen libro. Ojo, que también alguna vez son demasiado dramáticos y hacen cosas completamente ilógicas. Pero bueno, da igual.

Repito, reitero y vuelvo a decir que se llega a sentir mucho la historia. No sé realmente, con todo lo dicho, cómo ha sido posible, pero es así.

Mi experiencia con este primer dorama ha sido agridulce: he llorado mucho, pero también me ha encantado. Así que, desgraciadamente, voy a repetir (de hecho, ya lo he hecho).

Podéis preguntaros (que estáis muy preguntones) por qué trato como con tanto renombre, como si fueran un género aparte, a los "doramas". Pues porque dos de mis amigas (pero sobretodo Margarita), son verdaderamente adictas a éstas series. Parece ser que una vez que empiezas no puedes parar. Hasta ahora me había limitado a oír lo que me contaban, sin pretender nunca entrar en esa secta. Pero ya es demasiado tarde para mi pobre alma. Y además, es que los chinos estos (que no son chinos, que son tal y tal y blah blah blah —mi amiga Margarita) también hacen unas películas... Es decir, que no sólo existen las pocas que llegan a nosotros, como las de Estudios Gibli (Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke, El viaje de Chiiro, El castillo ambulante,... es que me encantan ^^ adoro a Hayao Miyazaki), o, yo que sé, cualquiera que conozcáis de por aquellos lares. También hay otras que, gracias a internet, ahora están a nuestro alcance. Realmente soy una gran admiradora de los audiovisuales orientales. -_-


¡¡Advertencia!! ¡WARNING! ¡Nunca digáis "un capítulo más"! Podéis decir "medio capítulo más", pero nunca entero. Porque siempre lo dejan de tal modo que.... ASDLJHFG. Siempre hay que dejarlo cuando la cosa esté tranquila. En serio Ò.ó

Y ya está. No veáis 겨울 연가


*Oye, que los doramas, aunque suenen a "drama", no son sólo así. También hay comedia, intriga, terror, acción,... Mi amiga Margarita me tiene muy informada. Esto me lleva a deciros que nunca permitáis que un amigo consiga una tarifa sin límite de llamadas. Es un vicio. Un vicio horrible :(


Silbila

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