lunes, 8 de octubre de 2012

Crónica de una mierda que han intentado colar por pastel

No he intentado hacer memoria, pero creo que no he leído un libro más feo en toda mi vida. Es lo más abominable que he tenido la mala suerte de tener en mis manos.

Se trata de "Cumbres Borrascosas". Sí, el gran clásico de Emily Brontë.

Seamos precisos: no la he leído. Entera. Me he quedado en la 224 de 285. No he podido soportar más. Es la novela más horrible, desagradable, insulsa y patética que ha caído ante mis ojos, por desgracia.

No hay palabras para describir la indignación que me produce saber que se trata de un clásico renombradísimo. ¿Quién no ha oído hablar de esta asquerosa novela? "La gran historia de amor" ¡Por favor! ¡¿Qué amor ni qué mierdas?! Acepto interdependencia absesiva y enfermiza. Pero, ¿amor? ¿Dos gilipollas egoístas, hirientes, idiotas, rencorosos y malos, malos, malos, que hacen lo posible por hacer el tonto más absoluto y dañarse mutuamente? ¡Defeco! '¡¡Defeco!! Defeco sobre este libro y sobre sus odiosos protagonistas. No hay un solo personaje que despierte simpatía.

Yo es que, de verdad, de verdad que no me lo explico. ¡De verdad que no! Si a alguien le ha gustado esta tortura, por favor, que me lo explique, porque voy a reventar sabiendo que "es la mayor  historia de amor contada". ¿Qué amor, coño?

Lo había empezado a leer unas cuatro veces y ésta ha sido la definitiva. Al llegar a cierto punto horrible, lo cerré y se lo regalé a mi amiga Margarita. Ea, que lo sufra ella, si tanto lo quiere leer.

En serio, no lo leáis. No maltratéis vuestra inteligencia con algo tan absurdo y desagradable.

Y ya está.

PD: No volveré a comprar nada de Plutón Ediciones. Había miles de faltas y la traducción, además de tener fallos evidentes, es un poco dudosa.




martes, 2 de octubre de 2012

Citas de Tokio Blues

Como dije en el post anterior, leer Tokio Blues, de Haruki Murakami, ha sido todo un placer. Así que voy a poner algunos fragmentos. no porque sean representativos o nada de eso. Simplemente, porque me han gustado y los quiero compartir (el tercero contiene un pequeño spoiler pero no es importante, porque casi se puede leer en las contraportadas y resúmenes del libro):


"Si leyera lo mismo que los demás, acabaría pensando como ellos. ¡El mundo está lleno de mediocres! A la gente que vale la pena le daría vergüenza hacer lo que hacen esos. ¿No te has dado cuenta, Watanabe? [...] El resto son basura [...] lo sé. Lo llevan escrito en la cara. Basta con mirarlos. Además, nosotros dos leemos El gran Gatsby"

"Yo no creo que el mundo actual esté lleno de problemas mucho más graves que la tragedia griega, pero nada de lo que diga servirá para convenceros, así que haced lo que queráis"

"¿A qué cuadro pertenecí durante esos años? La última escena familiar que recordaba era jugando al billar con Kizuki cerca del puerto. Aquella misma noche Kizuki se había suicidado y, a partir de entonces, una corriente de aire helado se había interpuesto entre el mundo y yo. Me pregunté qué había representado Kizuki para mí. No hallé respuesta. Lo único que sabía era que, con su muerte, había perdido para siempre una parte de mi adolescencia. Podía percibirlo con toda claridad. Pero discernir qué significado podía tener o qué consecuencias podía conllevar era algo que no alcanzaba a ver" 
 
Sin duda, no tardaré en hacerme con alguna otra novela de este escritor.

Espero que os haya gustado ^^
 

Para leer recomiendo: Tokio Blues, de Haruki Murakami

No sé si será porque lo he empezado justo después de terminar Renacer, pero desde ya digo que ésta novela me ha encantado y leerla ha sido un auténtico placer.

Es una novela cálida y fría, lenta y abrupta, con sentido y sin él. Una novela como la vida misma.

Trata sobre un par de años negros que Toru Watanabe sufrió en su juventud. Dos años negros y tristes en los que estuvo rodeado de melancolía, muerte y sólo algunos puntos de luz. Pero el estilo narrativo (al menos en la traducción de Lourdes Porta Fuentes) es tan sosegado, tan suave, tan dulce, que no se hace un libro negro. Por otro lado, tiene otros puntos, como ya he dicho, de luz, de risa, de situaciones cómicas y un poco absurdas; algunas cosas que pasan de repente, cortando el flujo tranquilo de la narración. Y todo formando parte natural de la historia, sin que dé la sensación de trozos pegados juntos y desagradables a la lectura. Vamos, que he disfrutado muchísimo de la lectura. Pienso repetir escritor sin duda.

¿De qué va Tokio Blues? Toru Watanabe es un muchacho de unos 19 años, marcado por la muerte de un ser querido. No es que antes fuera demasiado extrovertido, pero aquel suceso le hizo ser definitivamente huraño. El caso es que su solitaria vida sólo se podría ver revuelta por la aparición de personajes, cuanto menos, extraños. Y es un gusto leer cómo Toru, que me cae genial, interactúa con personas fuera de lo común: Naoko, que está loca; Tropa-de-asalto, que no es como el resto de los chavales de finales de los 60; Nagasawa, con una filosofía de vida que sólo pueden permitirse los ricos; Midori, a quien le falta una buena dosis de vergüenza pero que en realidad es el mejor personaje de la novela; Reiko, que también está loca y también le hace falta un poco de vergüenza...

No es perfecta, claro. Tiene algunas cosillas que te hacen pensar "Pero ¿qué dise, killo?". Pero bueno, eso ya lo sabréis si es os lo leéis.

¿Por qué hay que leer Tokio blues? Aparte de porque lo digo yo, porque consigue lo que no consiguió El guardián entre el centeno. Probablemente tenga más referencias a otras novelas, pero yo sólo he reconocido esa. Supuestamente, el objetivo de El guardián... es algo así como hacer el retrato de una mente enferma o yo que sé qué historias. Pero según mi lectura, el objetivo inalcanzado era transmitir la falsa calma que hay tras la muerte de un ser querido y el dolor inexpresable, intangible e invisible que queda en el cuerpo de los que no han acompañado al muerto, al mismo tiempo que se da una visión pesimista del mundo, en la que todos somos retrasados, partidos por el mismo patrón y, en resumen, se critica la sociedad. El problema es que Holden Caulfield, el protagonista (sí, he buscado el nombre porque no me acordaba), es gilipollas. Y todo se queda en nada.
Watanabe, no es así. Él es inteligente, culto, educado, comedido, sereno,... También hace y dice alguna estupidez, pero todos las hacemos y decimos de vez en cuando. Por todo esto, realmente conseguimos ver todo lo que supone el peso de la losa que Watanabe lleva en el pecho. Y, como además vemos que hace uso de la razón, la crítica social que se emite se puede tomar en serio.

Lo común sería poner a continuación alguna de las múltiples canciones que se mencionan en la novela, pero paso. Prefiero poner ésta:





En serio, recomiendo encarecidamente esta novela. Hace más que merecer la pena.

Y ya está ;)



Llegó la hora de cerrar la saga

Allá por finales del 2008 o quizá principios del 2009, cayó en mis manos Medianoche, de Claudia Gray. Mentiría si dijera que no me gustó. Lo hizo y mucho. Me gustó por sus giros inesperados (aunque perfectamente justificado), por su lectura ligera y por las normas y costumbres extrañas de la academia. Me cabreé un poco-bastante cuando llegué a ese "final" abrupto que te dejaba con unas ganas tremendas. Fue la primera vez que me encontré con una novela que resulta ser una saga; y fue a sí como empecé a descargarme los libros.
Total, que leí Adicción. Siempre he dicho que es un nombre perfecto, porque la verdad es que sufría una grave adicción a esa maldita novela. Me la leí 2 veces en 4 días. Fue asquerosamente pastelosa y bastante surrealista. Pero aun así me encantó. Por Vic, por Baltazar y por Medianoche. Por el estilo ligero (aunque fuera una traducción de aficionados), por los detalles bonitos,... Y aún faltaba mucho para que saliera la siguiente parte.
Pero Despedida llegó. Y con ella el final de una etapa lectoril. Durante el tiempo que tardó en salir leí muchas novelas malas destinadas a un "público joven" (ya se sabe que creen que somos gilipollas y por eso venden tanta mierda), y Despedida fue el colmo. Esa novela es un insulto a la inteligencia humana. Bianca es tan tonta... tan tonta que... No tengo palabras. Es, sin duda, el personaje más tonto que alguien ha podido crear nunca. Pero tonta del culo. Ahí, Claudia Gray me abrió los ojos y todo el encantamiento que me había producido con sus dos libros anteriores se deshizo. Lo peor del mundo. Por no hablar de la narración...
Estaba triste e indignada. Pero aun así, la espinita que Medianoche me había clavado seguía aquí hasta que lo terminara. Sabía que sólo podía ser peor que Despedida, que las críticas así lo confirmaban, pero yo estaba segura de que tarde o temprano tendría que leer Renacer. Finalmente, lo he hecho.

No os preocupéis: sigo cuerda. O, al menos, tanto como antes. O, como mínimo, si he enloquecido más no ha sido por culpa de Renacer. Lo cierto es que apenas fueron unas horas de tortura, así que no hay que alarmarse demasiado.

Ahora en serio: no ha sido tan horrible. No quiero decir que se salve, sino que tras Despedida me esperaba lo peor, y no lo ha sido. Ha sido horrible, sí, pero no tanto como cabría esperar.

Lo peor es, como en la anterior entrega, Bianca y la narración. Bianca es tonta del culo. Retrasada. Subnormal. Imbécil. No lo puedo expresar: sólo se puede leer. Pero es que encima, como lo narra ella, estás en su cabeza y sabes todo lo que pasa por ella... Y pasan unas cosas por esa porquería de cerebro... la hostia en vinagreta, vaya. "Que si voy a comportarme lo más estúpidamente posible con Baltazar, que lo único que ha hecho siempre es intentar compaginar el satisfacer mis deseos con lo que es mejor para mí; que si ahora voy a sentir celos por todas las tías que entran en el campo de visión de Lucas, a pesar de que el muchacho ha hecho lo impensable por mí y me ha demostrado su amor incondicional un millón de veces de miles de formas diferentes; que si voy a hacer las cosas más sin sentido de este planeta porque... porque sí, ea." ... Bianca es tontísima.

Y está de un mal escrito... Madre mía. De dolerte la cabeza. En serio, qué mal. Qué horas más horribles. Casi acabo con fiebre. No estoy exagerando, de verdad. Y unos saltos... y unos cambios... y unas conversaciones... oish, oish, oish. No le deseo ese mal a nadie. Bueno, a mi antiguo profesor de historia.

En cuanto a lo que pasa, #spoiler# básicamente Bianca acepta que es un fantasma; Lucas, que se ha convertido en vampiro, vuelve como alumno a Medianoche (junto con todo el séquito); Bianca hace las paces con Raquel; descubren que la señora Bethany captura espíritus para resucitar a los vampiros; todo sale ardiendo; Bianca, mediante un vínculo extraño vampiro-espíritu, resucita a Lucas, que vuelve a ser humano. Y se acabó. Todos felices hasta que Lucas la palme. Por el medio sólo queda añadir que los padre de Bianca la aceptan, que Vic conoce a Maxi (el fantasma de su casa), que Bianca es una especie de elegida para hacer cruzar a los espíritus (como Melinda) y que la madre de Lucas rechaza a éste. En cuanto a por qué la directora está tan interesada en resucitar a los vampiros, resulta que ella, de viva, pertenecía a La Cruz Negra. Sí, a que es fuerte. Pero unos cabrones mataron a su marido y cuando ella pidió ayuda a la organización para vengarlo, ellos le dijeron que tirirí. Así que decidió dejarse convertir en vampiro para poder hacerlo. Y desde entonces odia a La Cruz Negra e intenta volver a ser humana para morir como tal (porque también odia el estado de vampiro). Está curioso, la verdad. /spioler/

En resumen: al final no ha estado tan mal como cabría esperar y, por muy traumatizado que hubieras acabado con Despedida (si es que llegaste a ella), no tendrás un ictus por leer Renacer.

Y eso es todo amigos.

PD: el otro alumno mío, suspendió. Se le veía en la cara que el cuajamiento que llevaba no era normal. Si lo llego a saber, no le acepto. ¡Es la primera vez que alguien suspende un examen tras prepararse conmigo! Todavía no lo he superado :(