martes, 22 de mayo de 2012

Para leer recomiendo: "Cuentos de Bereth I: Encantamiento de luna" de Javier Ruescas

    Parece mentira, ¿verdad? ¡YO, Saskia, me he leído ese libro y encima lo recomiendo! Qué fuerte...

    Cuento la historia para quien no la conozca:

    Hace ya mucho tiempo, saltando de blog en blog, caí en uno que me gustó bastante. Las entradas eran divertidas, inteligentes, bien escritas, etc. Vamos, que mientras más leía más me gustaba y mejor me caía el autor. El blog era El cazador de libros y el mencionado autor, Javier Ruescas. Leyendo, me enteré que este mushasho, había publicado (en aquel entonces) las dos primeras partes de su triología "Cuentos de Bereth" y uno autoconclusivo: "Tempus Fugit". Por último, y tras oír una entrevista que le hicieron en RNE, decidí que me gustaría probar alguno de sus libros. Cuando vi Tempus Fugit en la revista de Círculo de Lectores, no me lo pensé dos veces y lo pedí.
    Si leéis la "crítica" que hice (por llamar así a esa incongruente pataleta), sobretodo a partir del añadido posterior señalado, sabréis que es una puñeterísima mierda. En serio, una de las peores cosas que he leído. Yo creo que no fui tan dura en la opinión original por la mafia que parecía que tenían montada. Es decir, que por todos lados leía buenas críticas del dichoso librito. Quizá señalaban un par de fallos, pero por lo demás decían que tenía buen estilo. ¡¡Buen estilo, por Dios!! Horrible, de verdad.
    Mi cabreo con este asunto llegó a su punto álgido cuando me decidí a comentar en una crítica positiva. Dije básicamente que no estaba de acuerdo. Concreta y literalmente dije "Para gusto los colores, supongo" (ya lo he comentado anteriormente por aquí) y ¡¡No me lo publicaron!! De hecho, salía un comentario del propio Ruescas agradeciendo la crítica. ... Se me quedó una cara... Tanto que lo comenté aquí para poder desahogarme un poco.
    El caso es que le cogí una tirria impresionante al chaval, a sus libros y a todo lo que tuviera que tener con él.
    La verdad es que al final recaí, pero bueno, eso da igual.

    La razón por la que me he leído Encantamiento de luna es que he tenido que hacer un trabajo para la clase de Introducción al Marketing sobre una empresa cualquiera. Yo quería que fuera una editorial (porque pensaba que se podía sacar mucho jugo, y así es, aunque nosotros no lo hayamos hecho). Mostrándole varias opciones a mis compañeros, se ve que les llamó más la atención Ediciones Versátil y al final, en varios apartados acabamos hablando de Cuentos de Bereth. Vamos, que yo me he puesto pesada conmigo misma.


    Total, que me lo leí el domingo.

Se supone que eso es un dragón
    Encantamiento de luna es una aventura basada en la época de dragones y castillos que tanto me gusta, con magos, artesanos, bailes en los castillos, capas, espadas y caballos. ^^ Es una historia sencilla: dos reinos enfrentados, traiciones, nuevas amistades, luego la cosa se pone chunga y por último todo acaba en su sitio. No es un alarde de genialidad precisamente.

    La originalidad empieza* con el "sistema" que rige esos lares. Cuando un nuevo rey va a subir al trono debe escribir una poesía inspirada por las musas. Este poema contiene un secreto del futuro del reinado, con lo que si se descubre su significado puede ser usado a favor o en contra del mismo. De modo que "las guerras se batían en las bibliotecas". Es un detalle muy chulo porque son ese tipo de cosas, las que se muestran al principio y entiendes al final, las que hacen que te satisfaga más una novela.

     Después están los personajes. Es curioso que no se me hayan hecho típicos, porque realmente sus roles son los mil veces vistos. Pero quizá fuera por lo que decía, el tono o simplemente mi imaginación, que eran diferentes y no unos más de entre el montón. Es más, me los he creído mucho. El libro consiguió meterme dentro y lo viví, contra todo pronóstico. De hecho, como ya he indicado, me lo leí el domingo, en una sola tarde (son unas 400 páginas)
      Voy a poner la imagen de cómo me imagino a alguno de ellos (porque sí, porque me apetece):

      Duna, la prota, es una muchacha testaruda y con mucho genio pero buena y tierna cuando le parece. Me la imagino más o menos como el personaje de Anne Hathaway en "Ella encantada" (o como demonios se llame la película) pero con más genio y menos pava. No es demasiado lista y le pierden las formas, pero es graciosa y casi entrañable. Me ha gustado su disconformidad con lo establecido. Pero por otro lado creo que le faltaba agallas para algunas cosas y que todo lo que le sobraba de genio le faltaba de ingenio. No he terminado de cogerle cariño, pero tampoco me ha caído mal.

Isenhart, de la película homónima
     El príncipe Adhárael (vaya nombrecito) es sólo eso, un príncipe. No tiene demasiada personalidad. Es cabal, más o menos sensato, buena gente y todo lo demás que debe que ser un príncipe. No tiene demasiadas luces (es lo que demuestras al haberte pasado 20 años sin hacerte preguntas, algo que no parecen entender muchos escritores). Para él no tengo una imagen comparable con algún otro personaje/actor. Pero es más o menos como el de la derecha, sólo que con mejores pelos y la cara más aniñada.



     El príncipe Dimitri es, sin lugar a dudas, Skandar Keynes, el que hace de Edmund en Las crónicas de Narnia. Es que lo estaba leyendo y lo veía a él. Igual. Además, la personalidad de ambos es bastante parecida. Dimitri es un niñato envidioso de su hermano mayor, se cree muy listo y en verdad sus acciones sólo están condicionadas por los demás. Al principio me hacían gracia sus celos, pero después se me hizo pesado. ¡Que eres el pequeño, asúmelo, copón! Quizá yo no lo entienda porque como soy la mayor...

     Por último, otro personaje que me ha caído fatal ha sido la Reina Ariadne. Qué mujer más incompetente, de verdad. Yo no sé cómo fue que Bereth no se hundió en el minuto uno de su reinado...

     No quiero extenderme mucho más. Simplemente recomiendo esta novela porque la verdad es que me ha gustado mucho y aunque no tenga elementos demasiado originales, lo cierto es que no me ha hecho tópica en ningún momento.
     En cuanto al estilo, aunque sea mil veces mejor que en Tempus Fugit (algo extraño, ya que es anterior), sigue dejando muchísimo que desear. A parte del pedazo de laísmo que me he encontrado y el cansino uso de "el/la cual", lo malo es que muchas, muchas, muchas escenas estaban como incompletas, como si les faltasen algunos trozos, como si hubieran hecho un mal resumen, como si hubiera tenido un máximo de páginas y para ello hubiera mutilado descripciones, conversaciones, etc. No me refiero a saltos (aunque hubiera un par con los bordes algo abruptos), sino a... la sensación de falta. Como por ejemplo #sutil spoiler# la relación entre Adhárael y Duna: supuestamente, a él le gusta estar con ella porque se siente en confiaza, como si fuera más él mismo y no un príncipe. ¡¿Cómo carajo sabes eso, Adhárael?! ¡¿Si sólo te has tropezado con ella dos veces cómo narices sabes que estando junto a ella te sientes a gusto¿! ¡¿Te lo ha dicho el espíritu santo?! ¡¡¿Las musas?!! ¡¡¡AAARrrrggghjldfgphre!! Venga, y ahora la escenita de la fuente, que dura dos microsegundos y cruzáis dos palabras y ea, plin. Igual que Pablito y Hanna en Tempus Fugit. De verdad... /fin del sutil spoiler/ ¿He dicho ya que sigo odiando la palabra spoiler? ¿Yo no había dicho que no me iba a extender mucho más?
     Por último, cabe comentar algo que me da mucho coraje. Estaba yo, tralarí, tralará, leyendo en mi cama con posturas extrañas, disfrutando de la lectura y de un tiempo de ocio que me brindé a cambio de un lunes de estrés máximo, cuando caí en la cuenta de que esta historia era una triología. Me estaba gustando, pero no tanto como para desear una continuación. Y entonces me pregunté qué clase de continuación sería: continuación de esta historia inacabada, una nueva aventura de los mismos personajes o una aventura de otros personajes en el mismo lugar ficticio. La primera opción me hubiera dado muchísimo coraje. Tanto como para volver a odiar a este escritor. A medida que iba leyendo, descarté la primera idea. Pero cuando terminó la historia, continuó el libro. Es decir, se dejó dos hilos abiertos para poder hacer una continuación mezcla de las dos primeras posibilidades descrita. También lo odio, claro. ¡¿Qué necesidad había, for the god sake?!

En fin... Lo recomiendo. Está muy bien. Me da coraje que tenga tantos pequeños fallitos argumentales, pero eso es señal de que me ha gustado de verdad la historia. No sé si me leeré la segunda parte algún día. Quién sabe la de vueltas que da la vida.

Y ya está, qué mas quieres.

Y, por cierto, ¿lo habéis leído? ¿Lo pensáis leer?




*He dicho originalidad muy pronto. Yo, al menos, no recuerdo nada demasiado parecido.