martes, 24 de abril de 2012

Mi Día del Libro

Hoy he celebrado el Día del Libro a lo grande, o al menos para mí así ha sido. Los diversos clubs de lectura de la biblioteca de mi pueblo-ciudad nos hemos reunidos todos para hacer una lectura conjunta de nuestro respectivos "Cuadernos de viaje" y hemos compartido lo que significa para cada uno de nosotros esto de las reuniones. Me he sorprendido... Sorprendido no es la palabra... Digamos que se me ha abierto una sonrisa en el alma al oír en la boca de otras personas mis mismos pensamientos. O parecidos, en cualquier caso.

Abrí este blog, como ya he explicado otras veces, porque me lo mandaron en el instituto, pero lo he mantenido para compartir, para expresar mi opinión sobre todo en general y sobre los libros que leo en particular ante la necesidad de comentarlos aunque sea con el etéreo mundo de internet, dada la poca afición a la lectura que encuentro en mi círculo cercano (haberla, la hay, pero poca). Por eso, encontrarme con tantas personas deseosas de comentar, de compartir, de expresar... es sobrecogedor. E intimidante, he de confesar, ya que soy, con diferencia, la más joven.

Con todo, me tratan muy bien, a pesar de ser inexperta y muy nueva (hay quienes llevan diez años juntos), y me he llevado algunos elogios por el texto que escribí (ya lo expliqué aquí). De verdad: es una experiencia que le recomiendo a cualquiera con ganas de leer cosas dispares y capaz de leer una novela por mes (algo sencillo, ¿no?)

Terminada la reunión (que a mí se me ha hecho  muy corta), mientras esperaba el autobús, he seguido leyendo "El lobo estepario" (ya comenté que ahora sólo leo en el transporte público) y hubo un momento en el que me preocupé de la cara que podría estar poniendo, ya que estaba tan... extasiada con la lectura que a ojos externos podría estar dándome un "algo malo".

¿Es posible sentirse tan identificado en una novela que dudes de tu propia salud mental? Me explico: nos han enseñado que la fantasía es sólo eso, fantasía. Que debemos renegar de cualquier cosa con tintes de irrealidad. Hasta tal punto que ya dudamos de los informativos (algo muy recomendable, por cierto).

Entonces, si creo que me estoy leyendo a mí misma en una novela, ¿qué debo pensar? Que debo dejar las novelas, como me dijeran alguna vez. Pero eso no es discutible.

Lo que quiero decir es que ya hasta dudo de mi madurez mental. Sí, vale, sólo tengo 18 años. Pero siempre he creído saber tener los pies en la tierra. Y ahora pienso, ¿no se me habrá ido de las manos? Y si así fuera, ¿es algo malo o algo bueno?

Me gusta pensar que soy una niña. Me gusta pensar en mi mundo de fantasía, de huevos de dragón, de magia, de caballeros victorianos, de poetas atormentados y finales donde la justicia existe... Y me da miedo seguir haciéndolo hasta que llegue el día en que me sienta extraña fuera de él, el día en que me sienta sola entre la compañía, como este lobo estepario.

¿Me estaré volviendo loca de verdad?

Dejémosme con mi filosofía bucólica, porque quiero compartir otro par de fragmentos de este libro tan maravilloso. Por mí os escribiría todo el capítulo, pero no hay que abusar:

No dejaría de ser posible, por ejemplo, que este hombre, en su niñez, hubiera sido acaso fiero e indómito y desordenado, que sus educadores hubiesen tratado de matar en él a la bestia y precisamente por eso hubieran hecho arraigar en su imaginación la idea de que, en efecto, era realmente una bestia, cubierta sólo de una tenue funda de educación y sentido humano. 
"Represión" es una palabra tan horrible... Vuelvo a recomendar y enlazar el vídeo del TED en el que Sir Ken Robinson habla sobre la creatividad y cómo las escuelas la reprimen hasta la supresión. Creo que es un tema muy interesante y a tener en cuenta cada vez más. Éste fragmento que he puesto me a recordado irremediablemente el vídeo (y varios más que he visto protagonizado por este señor).


El lobo estepario tenía, por consiguiente, dos naturalezas: una humana y otra lobuna; éste era su sino. Y puede ser también que este sino no sea tan singular y raro. Se han visto ya muchos hombres que dentro de sí tenían no poco de perro, de zorro, de pez o de serpiente, sin que por eso hubiesen tenido mayores dificultades en la vida. En esta clase de personas vivían el hombre y el zorro, o el hombre y el pez, el uno junto al otro, y ninguno de los dos hacía daño a su compañero; es más, se ayudaban mutuamente, y en muchos hombres que han hecho buenas carrera y son envidiados, fue más el zorro o el mono que el hombre quien hizo fortuna. Esto lo sabe todo el mundo. En Harry, por el contrario, era otra cosa; en él no corrían el hombre y el lobo paralelamente, y mucho menos se prestaban mutua ayuda, sino que estaban en odio constante y mortal, y cada uno vivía exclusivamente para martirio del otro, y cuando dos son enemigos mortales y están dentro de una misma sangre y de una misma alma, entonces resulta una vida imposible. 

[...] Ahora bien, a nuestro lobo estepario le ocurría, como a todos los seres mixtos, que, en cuanto a sus sentimiento, vivía naturalmente una veces como lobo, otras como hombre; pero que cuando era lobo, el hombre en su interior estaba siempre al acecho, observando, enjuiciando y criticando, y en épocas en que era hombre, hacía el lobo otro tanto. Por ejemplo, cuando Harry en su calidad de hombre tenía un bello pensamiento, o experimentaba una sensación noble y delicada, o ejecutaba una de las llamadas buenas acciones, entonces el lobo que llevaba dentro enseñaba los dientes, se reía y le mostraba con sangriento sarcasmo cuán ridícula le resultaba toda esta distinguida farsa a un lobo de la estepa, a un lobo que en su corazón tenía perfecta conciencia de lo que le sentaba bien, que era trotar solitario por las espetas, beber a ratos sangre o cazar una loba, y desde el punto de vista del lobo toda acción humana tenía entonces que resultar horriblemente cómica y absurda, estúpida y vana. Pero exactamente lo mismo ocurría cuando Harry se sentía lobo y obraba como tal, cuando le enseñaba los dientes a los demás, cuando respiraba odio y enemiga terribles hacia todos los hombre y sus maneras y costumbres mentidas y desnaturalizadas. entonces era cuando se ponía en acecho en él precisamente la parte de hombre que llevaba, lo llamaba animal y bestia, y le echaba a perder y le corrompía toda la satisfacción en su esencia de lobo, simple, salvaje y llena de salud.

Y lo dejo aquí porque no es plan de seguir copieteando. Pero esta analogía continúa y sigue definiendo cómo me he sentido yo misma muchas veces (y supongo que no soy la única). Al término de este párrafo ya estaba yo flotando en una nube de irrealidad.

No puedo dejar de recomendarlo, a pesar de haber leído sólo 58 páginas (contando la introducción).

Creo que no me queda nada más que decir, excepto que muero en ganas de cambiar la imagen del blog. ¿Alguna sugerencia?



Y ya está



9 comentarios:

  1. Para mí el lobo estepario fue uno de esos grandes descubrimientos que enseguida se convierten en libro favorito, leí algo más de Hesse, sidharta y demian pero ninguno llegó al nivel del primero.
    Saludos!

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    1. A mí me está pasando lo mismo. Hasta hace unos días nunca había ni siquiera oído el libro, y ahora, de repente y sin haberlo acabado, está apuntado entre mis favoritos.
      Dices que no llegaron a la altura, pero aun así, ¿los recomendarías?
      Saludillos!

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    2. Por supuesto, tienen la misma esencia, el hacer pensar es algo innato en este autor!

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  2. Jo, Saskia, espero no hagas una montaña de un grano de arena. Me parece que el libro discute una actitud extrema, mientras que es normal que a veces sintamos esa vocecilla interior que nos dice lo contrario de lo que hacemos, para bien o para mal.

    En cuanto al blog, los tonos no me parecen mal, pero estas líneas de electrocardiograma psicodélico, como que si fueran más suavitas sería mejor. Lo que más me gusta es que se ve femenino, pero sin caer en la cursilada, ejem, ya me entiendes, cof, cof. Yo tengo un tono suave, minimalista, más que nada por que ni papa de adornar el blog con la de filigranas que veo por ahí. Si descubres el método y me lo cuentas para que yo lo entienda, fijo que te hago un monumento.

    Un beso.

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    1. No es que esté haciendo una montaña de un grano de arena ^^ Es simplemente que todavía estoy intentando, digamos, definirme y, dada mi cabeza llena de pajaritos, ello conlleva hacer teorías disparatadas. Es normal que un libro tan "intenso" como este me provoque alguna reflexión extravagante ;)

      "Electrocardiograma psicodélico" ... Nunca lo había visto así. ¿Qué te parece ahora? La palabra "filigrana" es lo que me ha dado la idea xD. Oye, y gracias por lo de "se ve femenino pero sin caer en la cursilada". Es EXACTAMENTE lo que quería. Me gusta mucho el morado-rosa y quería combinarlo de alguna manera que no fuera cursi.
      En cuanto al método... Supongo que es el aburrimiento. Cuando te encuentre muy aburrido, ponte a investigar, probar y experimentar. Verás qué buenos resultados. Hubo una época en que lo hice y yo creo que me quedó muy bien. Hasta que me harté, claro.
      Un beso!

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  3. Creo que tienes razón, hay veces que queremos ''reprimir'' o simplemente esconder un poco más algún lado de nosotros, sobre todo en aquellos años de búsqueda personas que son la adolescencia, no sé, creo que siempre hay una parte oscura en nosotros que no terminamos de aceptar en nuestra vida aunque sepamos que está ahí, ¿no crees?
    Creo que voy a seguir tu recomendación y leer el lobo estepario después de ti porque vaya vaya si nos está dando para hablar este tema.

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    1. A ti te lo van a decir, ¿verdad?
      Es cierto que la adolescencia hace mucho daño. No hace demasiado que empecé a ser fiel a mí misma.
      ¡Tienes que leerlo!
      Me encanta frikear contigo XD

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  4. como tu dices, eso de sentirse totalmente identificada con un libro, con lo que alguien dice, es algo muy extraño, que al menos para mi es emocionante, saber que no soy un "bicho raro", que alguien más piensa como yo.
    Por eso me gusta tu blog, leer cosas que en algun momento yo tambien me planteo, verlas escritas mas o menos como yo las pienso...Es muy curioso.
    Eso de los clubs de lectura son geniales, hace das que busco alguno por mi ciudad, pero de momento no e encontrado nada, y ademas, tampoco tengo tanto tiempo libre como quisiera para dedicarlo a la lectura.
    Me ha gustado la parte en la que dices que te gustaria ser una niña, con tu mundo con dragones y fantasia...
    Me encantaría vivir en el mundo de mis libros favoritos...
    Bueno, me encanta esta entrada!

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    1. Tienes toda la razón: es muy emocionante. Muchas veces nos preguntamos si no seremos demasiado raros, si estamos "solos". Es para mí todo un honor producirte esa sensación. Yo también descubrí gracias a internet y diferentes blogs que no soy única y no estoy equivocada.
      Te recomiendo de verdad que sigas buscando clubs de lectura. ¿Has probado en la biblioteca o centros cívicos? Verás que te sentirás muy arropada y menos "bicho raro". Además no requiere demasiado tiempo. Yo sólo tengo una reunión al mes, y los libros los leo sólo en el tren y el autobús.
      Por desgracia, el único mundo de los libro que viviremos será el de las distopías...

      Muchas gracias^^ Un abrazo

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