martes, 3 de enero de 2012

Declaración de intenciones

Vale, lo haré. Yo quería hacerlo, pero cuando me di cuenta de que es lo que hacía e iba a hacer todo el mundo, se me quitaron las ganas.

Empecemos por no dejar que el 2011 se olvide. Este año transcurrido ha sido muy agridulce. Me han pasado muchas cosas malas, he sufrido bastante, he llorado, he sucumbido alguna vez a la desesperación, he vivido entre dudas y he caminado sin rumbo. Que lo he pasado mal, vaya.
Las cosas buenas casi quedan solapadas por las malas. Lo mejor, sin duda, ha sido tener internet en casa después de... ni siquiera recuerdo cuánto tiempo me he llevado sin internet. Mmm... no sé... he aprendido muchísimas cosas, he tenido una alumna de 18 años y ha aprobado,...
Y hay cosas que no sé cómo calificar, como saber mejor cómo funciona el mundo o haber madurado. Por culpa de esas dos cosas, entre otras, me ha embargado un profundo hastío vital y estoy pensando seriamente en volverme bohemia. Sólo me faltan el perro y la guitarra.

En cuanto al 2012, yo le pido dinero, que siempre parece ser la barrera entre lo que quiero y yo. Y digo parece, porque realmente, mi problema soy yo misma: no sé lo que quiero. Así que mi propósito de año nuevo es descubrir qué quiero, tanto a corto como a largo plazo, y empezar a luchar por ello. Siempre he creído que nada ni nadie puede interponerse en mi camino: ahora voy a comprobarlo, empezando por fijarme uno. Y también declaro la intención de aprovechar bien este año que empieza (inspiración producida por Phineas y Pherb).

Con lo de los libros también tengo mis propios retos. He terminado el de 2011, el que tenía en la barra derecha. Me ha hecho mucha gracia:


Consistía en ubicar los libros que lees en los elementos de la tabla periódica, de modo que tienes que leer un libro por cada grupo (18) y por cada periodo (25), uno por los lantánidos (26), otro por los actínidos (27) y, para redondear, tres recomendados (30). Y, claro, no se podía repetir. No me veas lo que me costó cuadrar los cuatro últimos.
Ver eso me sorprende, porque a parte de esos 30 no he leído muchos más. Qué poco he leído este año. Es normal, en realidad, porque entre el final de bachillerato y ese verano trabajando, me he perdido medio año de lectura. ¡Yo! ¡Que en una ocasión me leí 18 novelas en un mes! Enero de 2010, para ser más exactos.

El caso es que este año también voy a participar en el nuevo reto: Reto 2012. Parece muy difícil, pero no hay duda de que es interesante.

Sea como sea, entre ellos van a estar "Los pilares de la tierra" y el mayor bestseller de la historia. ¿Sabéis cuál es?

Total, que ese es mi propósito de año nuevo: saber qué es lo que quiero y conseguirlo.

¡Os deseo un año mejor que el anterior!

PD: que Saskia no se entere de que os lo he dicho, pero este año tiene una sorpresa para el bloganiversario...

1 comentario:

  1. ¡Feliz año! Tenía que empezar por ahí. Pues bueno, conseguir entenderse a uno mismo y saber qué se quiere es jodido, pero no imposible. Así que mucha suerte en todo, ya decidas tirarte por lo bohemio, apuntarte a alguna secta o liarte a atracar bancos. ¡A comerse ese 2012!
    PD: Phineas y Ferb son una gran fuente de inspiración, concuerdo.

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