jueves, 26 de enero de 2012

Porque no todas las canciones hablan de amor... (2)

Por suerte o por desgracia, también hay quienes en sus canciones hablan de cosas más importantes:



Hay canciones que nos hablan de cosas extrañas, como, por ejemplo, la libertad.



Si confieso la verdad, yo no entiendo muy bien la letra. Mi hipótesis es que va de un chaval que la ha liado parda y está en la cárcel. Pero entre que es muy soñador y que ansia la libetad, coge, pasa de todo e intenta escaparse,... por eso le pegan dos tiros y de su pecho surgen flores carmesíes. Pero no estoy muy segura.


Pero ante la duda, podemos buscar canciones que no nos hablen de nada en absoluto, ¿no?



Y ya está

sábado, 21 de enero de 2012

Juegos on-line

Estoy en un juego on-line. Lo habréis visto porque hacen mucha publicidad por todos lados: GREPOLIS. Me apunté, básicamente, porque estaba aburrida. Sabía de antemano que no iba a durar mucho... y menos cuando ví cómo iba el juego: son de esos que mientras más creces más tiempo tardas en crecer (para que así pagues por premium).

Y yo estaba ya en las últimas de mi poquísimo interés por el juego cuando, de repente... me invitaron a una alianza. Y no cualquiera, no: en la que más buen royo hay de todo el juego. Total que con esto, vinieron otros alicientes, y ya llevo más de medio año perdiendo el tiempo en ese estúpido juego. Y no sólo eso, ya hasta formo parte del órgano de decisiones de la alianza.

Lo quiero compartir, porque me hacen muchísima gracia un par de cosas:
-Que haya quien se lo tome muy en serio. Lo juro. Yo creo que hay quien le echa horas y horas y horas. Que una vez entré a echarle un vistazo (de estos como quien actualiza el fb) y ¡joder! ¡Menuda impresión me llevé! ¡Que uno de los líderes había montado una super estrategia impresionante, pensada hasta la mayoría de los detalles! Y yo: "¡Pero si esto no estaba aquí hace un momento!". Y hay otro, medio ingeniero al parecer, que se monta unas tablas y unas estadísticas, que los demás nos quedamos patidifusos. Él dice que no es tanto, que una vez ideado el procedimiento, es sencillo; pero es que es impresionante, y los demás, diga lo que diga, creemos que es un máquina. Y bueno, ni qué hablar de algunos sujetos anormales que rondan por esos mares... si alguna vez os da por leer cosas graciosas, metéos en el foro, que hay algunos que si me dicen que han copiado el discurso de una obra de dos mil años de antigüedad, me lo creo. Pero de verdad, que hay quien se toma los altercados como algo personal y pierden los papeles, y yo me quedo PokerFace. De verdad. El líder de mi alianza ha tenido que tomarse un par de días de descanso, porque lo que tiene que aguantar ese hombre no es normal.
-Lo otro son las diferencias de edad y de vida. Es curioso. Todos tenemos nicks más o menos raros y lo único que nos diferencia son los puntos (y la ortografía, pero de eso no merece la pena quejarse). Por eso cuando te enteras que si uno es el abuelo de otro, que si otro se ha casado dos veces, que si el de la moto acaba de tener su segundo hijo... Ya hasta me emociono cuando uno dice que va a estar ausente por los estudios. Que eso es otra, los estudios: que si uno ingenirero, el otro filósofo, el otro nosequé...
Y después está lo de que la mayoría son tíos. Que haber, hay chicas, pero escasean. De hecho, yo soy la única del mando de mi alianza. Me hace una gracia cuando me saludan "¡Hola senadora!" xDxDDD.

En fin... ahí estoy, enganchaíta perdía, en vez de estar estudiando. Qué mal...

Y ya está.

viernes, 20 de enero de 2012

Youtubeando

Qué gran invento, el tal YouTube.

En primer lugar vengo a presentar un vídeo que a mí me parece muy muy tierno.


En realidad es muy triste. No porque la niña tenga que avandonar a su amado, sino porque su madre lo cuelgue en YouTube. Te puede parecer gracioso y querer guardar el momento para cuando tu hija sea un poco más mayor enseñárselo,... Pero colgarlo...

Después nos encontramos con una muchacha que pretende cantar una canción que sólo algunos privilegiados son capaces de cantar bien. Y es que el resonado Ai wil olweis loviu, no está al alcance de todos. Pero no penséis mal, yo nunca pondría aquí esos vídeos en los que la gente se mofa de forma cruel... Este es para reirse de verdad, porque a la niña (muy mona, por cierto) le da un siroco (como diría María, mi alumna) que te dan ganas de ir para ella y decirle que no es para tanto, mujer, que se relaje un poco y que empiece con cosas más sencillitas.




La sinceridad es algo que se va perdiendo con el tiempo. Es una lástima: el mundo sería má cínico, y más divertido, si todos fueramos más sinceros. Y una de las verdades más verdaderas desde siempre es que por el interés te quiero, Andrés:






 Terminamos la sección de niños con: La niña del Mal:




Muchos hemos sufrido el cambio de Windows a Linux cuando en los colegios pusieron el Guadalinex. Hubo una indignación colectiva. Pero después de haberme pasado 3 años seguidos dando clase en aulas TICs con ese sistema operativo, he llegado a manejarlo bastante bien. La de formas que había de chulear a los profesores con el bendito Guadalinex... La verdad es que los cambios de tecnologías son difíciles...



Ahora os quiero presentar a Toni Rodríguez, un humorista genial. Oid el monólogo entero. Mi parte favorita es la del "Guardia civil en Belén"



Siguiendo con el humor, y teniendo en cuenta los tiempos en los que estamos, quiero compartir mi chirigota de la infancia. Para poner en contexto, al parecer antes había un programa sobre naturaleza presentado por el Príncipe Felipe (¿?).


Y para terminar, voy a poner dos videoclip que me han gustado bastante:



Y ya está

miércoles, 18 de enero de 2012

Preparando el bloganiversario

Sí, vale, lo sé: sé que es una tontería. Pero, entre que soy tonta, y que en múltiples ocasiones quiero serlo, al final y por mucho que intente reprimirme, me veo haciendo tonterías con cierta frecuencia.

Todavía quedan algunos días. Pero por el caracter de la celebración, es necesario ir planteando el terreno. Porque este año quiero celebrarlo con gente. Además, como cae después de los exámenes, no viene demasiado mal. ¿Lo vais pillando? Mmmm

Pero hay que currárselo. Sí, señores, lo siento. Así que pondré algunas pistas. Es muy fácil.

Voici le première:

   Creí escuchar que había algo a mi espalda cuando llegué a la intersección en forma de pulpo que se creaba donde confluían los corredores. Miré hacia atrás, pero no pude ver a nadie en la cueva en penumbra. La gente empezaba a moverse de un lado para otro. [...]
   Había dejado mis ropas secas en las rocas que había en la esquina más alejada. Pisé una de ellas por equivocación y me hice daño en le el pie desnudo. La piedra repiqueteó ruidosamente en la estancia, golpeó la pared y aterrizó con un golpe sordo y un gorgoteo en la piscina. El sonido me sobresaltó, aunque ni de lejos se parecía al ruggir de la corriente caliente que había en la habitación exterior.
   Estaba metiendo los pies en las desaliñadas deportivas cuando mi suerte se acabó.
   -Toc, toc -exclamó una voz familiar desde la oscura entrada.
   -Buenos días, ¿Ian? -contesté-. Ya he acabado. ¿Has dormido bien?
   -Ian está todavía amodorrado -respondió su oz-. Como estoy seguro de que eso no va a durar siempre, más vale que terminemos de una vez.
   Se me clavaron unas asastillas de hielo en las ariculaciones que n0 me dejaron moverme. Tampoco podía respirar.
   Lo había notado antes, pero lo había olvidado durante las largas semanas de ausencia de Kyle: no sólo se parecían mucho, sino que cuando Kyle hablaba en un volumen de voz normal, lo cual ocurría pocas veces, tenían casi la misma voz.
   No podía respirar. Estaba atrapada en ese agujero negro con KYle en la puertaaaa. No había forma de salir de ahí.
   "¡Estate quieta!", chilló Melaninie en mi cabeza.
   Eso sí que podía hacerlo. No encontraba aire por ninguna parte con el que poder gritar.
   "¡Escucha!"
   Hice lo que me decía y procuré superar el miedo que atravesaba mi garganta con un millón de finísimas agujas de hielo para concentrarme en sus palabras.
   No podía oír nada. ¿Estaba esperando Kyle una respuesta por mi parte? ¿Se estaba moviendo por la habitación en silencio? Escuché con más atención, pero el ruido que hacía la corriente de agua tapaba los demás sonidos.
   "¡rápido, coge una piedra!", ordenó Melanie.
   "¿Por qué?"
   Me vi @ mí misma cogiendo una piedra irregular y aplastándola contra la cabeza de Kyle.
   "¡No puedo hacer eso!"
   "¡Entonces vamos a morir! -me respondió ella a gritos-. ¡Yo si puedo hacerlo! ¡Déjame!"


El texto pertenece a La Huésped  de Stephanie Meyer. Concretamente, es un fragmento de mi capítulo favorito. Sería incapaz de estimar cuántas veces lo he leído.

Está mascadísimo. Si no lo veis, será que estáis como topos. Hasta he agrandado un poco la letra general en deferencia. Para más señas, ¡seguid atentos! O no, porque mi bolsillo...

sábado, 14 de enero de 2012

La humanidad no merece la pena

No he tenido más remedio que llegar a la conclusión del título. No es un pensamiento original: al parecer Schopenhauer llegó a esa misma idea. Y también es una frase frecuente en la boca de mi prima Marina.

Han sido varias las influencias que me han conducido a esta penosa verdad.

Por poner un orden, empezaré con Dos velas para el diablo. Simplificando, en esta obra hay una postura que defiende que la humanidad debe ser exterminada. Hasta los Demonios reconocen que las personas están destruyendo el planeta de forma más efectiva que ellos mismos, haciendo desaparecer la creación y llevando el planeta hasta su final. En nuestro historial cuentan la extinción de especies mucho más antiguas que nosotros mismos entre otras imperdonables fechorías. Por ello, muchos ángeles y demonios deciden que debemos dejar de existir. La naturaleza se recuperaría en un espacio de tiempo relativamente pequeño (y eso es más verdad que 2 y 2 son 22).

Después vino lo del Experimento de Milgram. Lo intento y no logro recordar porqué lo miré en Wikipedia (alabada sea su poco fiable sabiduría). Recomiendo que vayais a la nombrada web y leáis el artículo, que es un momentito. Venga, que yo espero. ¿Ya? ¿Qué conclusión podemos sacar de lo que hemos leído? El ser humano es capaz de torturar a otra persona sólo porque un tercero se lo ordena. ¿Dónde nos deja eso?

Lo último ha sido el visionado de La princesa Mononoke. Pobrecillo el chaval que me la recomendó: me ha gustado tanto que no voy a parar de pedirle que me recomiende más. Es un peliculón impresionante y estremecedor que me ha dejado hecha polvo.
La película comienza en una aldea cuyos miembros viven en paz y simbiosis con la naturalez y los espíritus. Esto lo podemos ver, por ejemplo, en la relación que tiene Ashitaka (el prota) con Yakul, un ciervo rojo. Un día como otro cualquiera, son atacados por el dios jabalí Nago, que ha sido corrompido por la ira y se ha convertido en un diablo (más o menos).  Ashitaka, consigue matar a Nago, pero siendo herido con una maldición. Por ello, Ashitaka es, digamos, desterrado y lleva consigo la misión de descubrir qué ha provocado que Nago se convirtiera en lo que es.
En su viaje, Ashitaka descubre cuál es el desequilibrio que ha provocado la depravación del dios. ¿Adivináis quián tiene la culpa? Exactamente: un grupo de hombres que vive en una ciudadela. Están destruyendo el bosque, provocando la ira de los animales que lo habitan, desencadenando una guerra en la que los animales intentan defender su hogar, sus vidas.
Era tan horrible, tan triste ver cómo esos animales caían ante la estupidez y la codicia de ciertas personas, era tan legítima la ira de los habitantes del bosque,... que terminé por desear que mataran a todos los hombres. Incluso hubiera aceptado que acabaran con Ashitaka y a San, que no tenían culpa de nada pero que, al fin y al cabo, también son humanos.
En serio; aunque sea a pequeña escala, esta película no hace más que decir la verdad. Junto con La selva esmeralda, debería ser obligatoria en los colegios.


Es frecuente ver en películas, series, videoclips, etc. la típica escena en la que un personaje, presa de la rabia, el enfado,... empieza a romper cosas. Incluso tengo entendido que es una terapia antiestrés (or something like that). Al parecer eso relaja, expulsa adrenalina y se queda uno muy tranquilo...
Pues a mí no me funciona. Prefiero mil veces construir a destruir. Me relaja hacer cenefas o puzzles. ¿Qué satisfacción puedes encontrar en cargarte un puzzle? Admiro las creaciones bellas y odio la devastación. Por eso, ver que la humanidad es la causante de que el planeta esté dufriendo, de que se esté muriendo,... Me hace pensar que no valemos la pena y que quizá Nebiros haría bien en lanzar esa epidemia.

En realidad no lo tengo muy claro. No sólo porque adoro mi vida y no quiero morir, sino porque también el ser humano ha creado millones de cosas maravillosas y, de hecho, casi diría que somos el mejor trabajo de la naturaleza. Pero eso no quita que si yo fuera un árbol milenario y quisieras matarme para lo que fuera, probablemente me cagara en tus muertos, porque qué más me daría a mí que tú fueras a hacer con mi madera la escultura más maravillosa jamás concevida,; no dudaría ni un segundo en aprobar tu exterminio y el de todos tus iguales.

Hay que ser realistas: nuestro planeta, un planeta lo suficientemente magnífico como para que exista el chocolate, estaría mejor sin la humanidad. Claro que también somos algo transitorio, que aunque el tiempo que nuestra especie lleva aquí nos parezca mucho, en realidad, comparado con la edad del planeta y con lo que le queda después de que nos extingamos, no es tanto. Lo que pasa es que nuestras vidas son tan cortas que ni somos capaces de tener plena conciencia de esa dimensión de tiempo.
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Ahora, con el nuevo blogger no se puede ver la imagen a tamaño completo, así que clickad aquí

Termino ya. Sólo quería compartir esta idea que ronda mi cabeza. Y quiero que, aunque quizá no me he expresado muy bien, penséis en lo que he dicho. No sé si hay oportunidad de redención, pero de haberla, sería necesaria mucha suerte para lograrla.

En serio, hay que ver La princesa Mononoke o La princesa de los Espíritus Vengadores.

lunes, 9 de enero de 2012

Ya iba siendo hora

Pocas veces como este último año he estado tan segura de que me merezco algo.

Mi propósito de año nuevo, si recordáis, es plantearme qué es lo que quiero. Así que hice una lista. Y lo primero que puse en ella fue: "Un piano".

Joder, dicho y hecho: me lo han regalado los Reyes Magos.


Esto es lo que me han regalado ^^ Puedo asegurar que no hay nadie más feliz sobre la faz de la tierra. (Obviamente no esperaba [ni soñaba siquiera] con un piano de verdad). Junto con los cascos (que me están descubriendo el mundo del estéreo), el bolso que más pega conmigo y la camiseta de La novia cadáver, oficialmente he tenido los mejores regalos que nadie puede desear. Estoy en una nube en la que los dedos me duelen y las películas de madrugada se suceden. A Mokona la he metido porque cuando puse la entrada diciendo que tenía una, la foto no era mía, sino cogida de internete. Y digo, pues ya que estamos, la meto en la foto.

Leído en twitter: Si el mundo se acaba en 2012, ¿que cojones hacemos estudiando?

martes, 3 de enero de 2012

Declaración de intenciones

Vale, lo haré. Yo quería hacerlo, pero cuando me di cuenta de que es lo que hacía e iba a hacer todo el mundo, se me quitaron las ganas.

Empecemos por no dejar que el 2011 se olvide. Este año transcurrido ha sido muy agridulce. Me han pasado muchas cosas malas, he sufrido bastante, he llorado, he sucumbido alguna vez a la desesperación, he vivido entre dudas y he caminado sin rumbo. Que lo he pasado mal, vaya.
Las cosas buenas casi quedan solapadas por las malas. Lo mejor, sin duda, ha sido tener internet en casa después de... ni siquiera recuerdo cuánto tiempo me he llevado sin internet. Mmm... no sé... he aprendido muchísimas cosas, he tenido una alumna de 18 años y ha aprobado,...
Y hay cosas que no sé cómo calificar, como saber mejor cómo funciona el mundo o haber madurado. Por culpa de esas dos cosas, entre otras, me ha embargado un profundo hastío vital y estoy pensando seriamente en volverme bohemia. Sólo me faltan el perro y la guitarra.

En cuanto al 2012, yo le pido dinero, que siempre parece ser la barrera entre lo que quiero y yo. Y digo parece, porque realmente, mi problema soy yo misma: no sé lo que quiero. Así que mi propósito de año nuevo es descubrir qué quiero, tanto a corto como a largo plazo, y empezar a luchar por ello. Siempre he creído que nada ni nadie puede interponerse en mi camino: ahora voy a comprobarlo, empezando por fijarme uno. Y también declaro la intención de aprovechar bien este año que empieza (inspiración producida por Phineas y Pherb).

Con lo de los libros también tengo mis propios retos. He terminado el de 2011, el que tenía en la barra derecha. Me ha hecho mucha gracia:


Consistía en ubicar los libros que lees en los elementos de la tabla periódica, de modo que tienes que leer un libro por cada grupo (18) y por cada periodo (25), uno por los lantánidos (26), otro por los actínidos (27) y, para redondear, tres recomendados (30). Y, claro, no se podía repetir. No me veas lo que me costó cuadrar los cuatro últimos.
Ver eso me sorprende, porque a parte de esos 30 no he leído muchos más. Qué poco he leído este año. Es normal, en realidad, porque entre el final de bachillerato y ese verano trabajando, me he perdido medio año de lectura. ¡Yo! ¡Que en una ocasión me leí 18 novelas en un mes! Enero de 2010, para ser más exactos.

El caso es que este año también voy a participar en el nuevo reto: Reto 2012. Parece muy difícil, pero no hay duda de que es interesante.

Sea como sea, entre ellos van a estar "Los pilares de la tierra" y el mayor bestseller de la historia. ¿Sabéis cuál es?

Total, que ese es mi propósito de año nuevo: saber qué es lo que quiero y conseguirlo.

¡Os deseo un año mejor que el anterior!

PD: que Saskia no se entere de que os lo he dicho, pero este año tiene una sorpresa para el bloganiversario...