martes, 13 de diciembre de 2011

Mi martes 13

Pues nada, que llego de tener un día genial, me meto en Twitter y me entero de que tendría que haber tenido un día de mierda porque da la casualidad de que hoy es martes y, además, 13. Pues si es por mí, que sea martes 13 todos los días:

Primero me despierta mi padre con el desayuno en la cama o.O ¡Lo juro! Yo tampoco me lo creo, pero lo ha hecho. Es que a mi padre se le está yendo la cabeza de forma considerable, pero parece que no siempre para mal. Y con esto se demuestra que las tostadas con zumo de naranja, en la cama saben mejor.

Como estaba despierta, pues me digo "voy a aprovechar la mañana", y me he puesto a hacer resúmenes (lo que yo llamo preparar los exámenes). Y no ha sido mucho tiempo, pero ¡Ay, lo que me ha cundido!

Llegó el momento, y miré al termo, el termo me miró a mí... Al principio, parecía que iba a oponer resistencia; pero al final he ganado, y, por una vez desde hace casi tres semanas, no me ha dado ningún infarto en la ducha.

Impresionada absolutamente por mi suerte, va mi padre y me dice que va a hacer de comer patatas fritas con huevo. Todavía no le ha pillado el punto a las patatas, pero ¡PATATAS FRITAS CON HUEVO! ¿Puede haber manjar más exquisito? Y además, filete de pescado (que nosotros llamamos filete de dorada, pero que ni es dorada ni porra, sino un pescado parecido que está bueníííísimo). Yo, a esas alturas, ya estaba flipando.

Pero no pude saborear mucho el pescado, porque ¡mi padre me iba a llevar a la estación! Pero qué lujo, qué comodidad... No pude saborearlo, digo, porque mi padre tenía que recoger a mi hermana del instituto y sólo entonces me llevaría a mí de paso, pero a caballo regalado no hay que mirarle el diente.

Total, coche-estación-tren-estación. Y al salir de la estación, el hombre al lado del cual me había sentado, me dice "Speak english"? Y yo "ma' o meno" (moviendo la palma en ese gesto de "consí consá"). Pero lo fuerte es lo que me dice: (ya traducido y resumido) "Eres guapa, en Japón serías considerada muy bonita". ¿? ... Le reí el cumplido y me sentí halagada y happy. Apenas empañó mi felicidad el hecho de que el hombre no tenía pinta de haber estado en Japón en su vida y de que creo distar mucho (pero mucho mucho) del icono estético japonés. Pero es que aunque fuera mentira, no todos los días te van diciendo guapa por la calle ^^

Pero espera, que seguimos:
Soy muy tímida. Me cuesta un esfuerzo tremendísimo relacionarme con gente a la que no conozco y mucho más sin el respaldo de algún amigo. Eso parece que se me olvidó el día que nació en mí el estúpido anhelo de conocer mucha gente nueva e interesante en la facultad. De modo que, tres meses después, sigo sin tener ningún colega en mi clase. Apenas sé tres nombres y sólo hablo con la que se sienta conmigo, con quien intercambio apuntes y esos "¿Qué hicísteis el día tal que no vine?".
Planteada la situación, lo que ha ocurrido es que, después de pasarme dos semanas sin aparecer por ahí (soy gamberra, qué le vamos a hacer xD), mi compañera va y me da a entender que se me ha echado en falta :3. Pero lo fuerte vino ¡cuando me lo dijo el chaval de atrás! Que vaya vacaciones que me había pegao. Y yo "¡Ay, qué guay! Y ni siquiera sabes mi nombre". Claro, que no es muy difícil darse cuenta de que la chavala que se sienta siempre en primera fila, en todo el centro, justo delante tuya, está faltando. Pero da igual, para mí fue como una paso adelante (que me hablara, digo).

Mi felicidad sigue en aumento cuando me entero de que apenas me he perdido nada en estas dos semanas de ausencia y casi llega al éxtasis cuando me dicen que no tengo que entregar un trabajo (que yo ya daba por perdido) hasta después de navidades. "Saskia es feliz, Saskia es feliz"

Ya, con un no-parar, quedo al salir de clase con mi amiga MJ, que está terminando ya sus prácticas al lado de mi facultad, y hemos charlado un montón, y hermos tomado capuccino de vainilla. Qué bueno está el capuccino de vainilla. ¿Habéis probado el capuccino de vainilla? Yo os recomiendo el capuccino de vainilla. Mmm... qué bueno. El asunto se amargó un poco, no por el capuccino de vainilla, sino por un tema de conversación un poco feo, pero mi felicidad no se vio dañada porque me dijo que, a pesar de todo, ella era ahora más feliz, y yo, pues eso, si ella es feliz, yo soy feliz.

Me da miedo cantar que hoy ha sido un gran día, porque hace un par comenté que qué maravilla de conexión estaba disfrutando y ahora la tengo que me dan ganas de llorar. En fin...

Y hablando de llorar: qué hartón que me he metido con el final de Eragon. No porque fuera triste o malo, sino porque a mí me parece muy amargo ;(

Adiós, Eragon y Saphira.

4 comentarios:

  1. Madre mía, peazo martes 13! A lo mejor es que la suerte tiene un influjo inverso en ti o algo parecido. Pero bueno, sea lo que sea, a lo mejor ese día (casi) redondo te viene bien como trampolín para volver a los "días normales" con el ánimo levantado, no sé si me explico :P

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  2. Me encanta :D
    Si usted se pasa por mi blog el día 25/12/11 a las 00:01 tedrás una sorpresa.
    Aquí te dejo mi enlace: http://lafruteriaeditora.blogspot.com

    Besos,
    @FranJoPeGar

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  3. No había leído tu última entrada, pero qué martes 13 más maravilloso tuviste! Desde luego, días como esos yo los tengo en contadas ocasiones al año jajaja :D
    Desayuno en la cama, te acercan en coche a la estación, te llaman guapa, un chico que nota tu ausencia y te echa de menos...ummmm...me pregunto si...¿será en un futuro algo más que un amigo? jajaja ;)
    Por cierto, estoy de acuerdo en que los huevos fritos con patatas es uno de los mejores manjares que se pueden tomar en la tierra ^^ Mmmmmm qué ricos. Me pregunto qué tendré hoy para comer. Si no hay huevos c/ patatas hoy los pido para la cena xDD
    Un beso! Y feliz nochebuena y navidad!!!! :D

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  4. Ya tienes su regalo del amigo invisible en mi blog :)

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