jueves, 29 de diciembre de 2011

Con el corazón a mil por hora: "Carta de una desconocida"

 Carta de una desconocida, Stefan Zweig

IMPRESIONANTE. Juro que cuando lo acabé se me había acelerado el pulso.

Vamos a hacer una cosa.



1) Si no lo has leído, vas a clickar aquí, te lo vas a descargar y lo vas a leer (que son apenas treinta minutos).
2) Si lo has leído, entonces ya puede continuar con la entrada.

¿No te ha parecido una lectura apasionante? APASIONANTE. Era como si las letras ardieran. Las palabras tenía un fervor... Casi podía ver las lágrimas en la carta mojada a pesar de que lo estuviera leyendo en la pantalla del ordenador. Y los flashbacks convinaban el sepia con colores vivos, pero eso ya es cosa de la imaginación de cada uno. En serio, yo lo he flipado con la maldita carta. Y se han encontrado dos sentimientos:

a) Repulsa. Me parece horrible, asqueroso ese tipo de dependencia. En realidad, incomprensible, porque yo misma voy tanto a mi bola que no soy capaz de empatizar con ese tipo de conducta. No puedo. Ese tipo de obsesión no me parece atractiva de ninguna manera. Me pasó con "El amor en los tiempos del cólera", donde el amor se encuentra, si acaso, sólo al principio.
b) Ternura. Después de todo, es tierno. Al principio, claro.

Repito que el valor no se lo encuentro en el contenido, que me parece horrible, sino en el todo, en la sensación que produce, ese levantar del bello, ese agallinamiento de la piel,...

En serio, quiero opiniones

Chao

2 comentarios:

  1. ¡Muy buen aporte!. ¡Es una historia fantástica llena de amor, desamor, ilusiones... las más bellas y a la vez tristes emociones que puede experimentar una mujer. No puedes dejar de llorar desde la primera hasta la última página. Es como si, a veces, narrara la historia de un viejo amor, los sinsabores que vives por la persona que amas y visualizar lo que una chica por amor es capaz. Una obra tan delicada, tan sublime... ¡una auténtica delicia!
    La amé desde el primer momento en que leí su reseña y en cuanto lo hallé me dispuse a leerlo y en una hora... Voilá! Acabé con los ojos hinchados, con una caja menos de pañuelos y un nudo en mi garganta y estómago.
    Me identifiqué profundamente con el personaje, ya que sentí que ahora y en un futuro estoy-estaré viviendo una historia así, claro a excepción de la muerte del niño y la prostitución. Comprendo perfectamente a la dama, porque vi reflejado el amor que tengo, pero de igual manera la persona vive tan encismada y cerrada en su vida, que aunque ya lo sabe, parece como si jamás me hubiese atrevido a decirlo y, mucho menos que recuerde haberme conocido. A veces, a medida que lo leía caía en los errores que había cometido y sentía como me enrojecía la cara y consigo la terrible sensación de pena y arrepentimiento.
    Es mi primera lectura que leí de Stefan Zweig y, desde entonces vivo enamorada terriblemente de él y, por supuesto de sus libros.
    Siempre he pensado que los escritores y músicos tienen una sensibilidad y creatividad celestial; están dotados de una dosis extra de encanto que les permite dejar su de vida y corazón en cada cosa que hacen, tocan y escriben; pero muy especialmente Stefan contenía en su naturaleza el don de encarnar perfectamente los sentimientos y psicología femenina; para dotarlos de un halo de misterio y melancolía; sin dejar de mencionar los demás personajes que cada uno de ellos es como si representaran los temores y emociones reprimidas de Zweig.
    Tenía los sentimientos a flor de piel, cada palabra, cada acción que describe la desconocida me hacía sentirme en su papel y a través de mi mente imaginar cada hecho, además de que por cada narrativa me acordaba de canciones que, perfectamente podrían quedar como tema de fondo o relatar la historia.
    De las versiones cinematográficas me quedo con la de "Letter from an unknown woman" de Louis Jordán, guapísimo, melancólico (representa bastante bien mi idea y estereotipo que tengo de un pianista) y Joan Fontaine, con esa mirada, ese rostro tan expresivo...
    Un verdadero deleite leer a Stefan Zweig.
    Su prosa tan elegante, sin recargarla de sentimentalismos, equilibrando cada momento-acción; es como si cada historia se basase en un hecho real, que pudo vivirse en siglo XVIII y, aunque suene inconcebible, también en el presente. Muy humanista y realista, obras verdaderamente auténticas.
    Me llevo de él lo complicado que es darle a cada personaje sentimientos, ideas, psicología, es como un hijo que llevas dentro de ti y lo desentrañaras, un verdadero placer...
    ¡Mi admiración y respeto al Señor Zweig!
    ¡Larga vida a sus obras!

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    Respuestas
    1. Tu aporte también sería muy bueno si no fuera spam y te hubieras dignado a maquillarlo con alguna referencia a lo que yo he escrito. Además, sobrevaloras el mensaje copypasteado que usas. Mucho larala y poco lerele. Esta obra no es tan buena y tu "admiración y respeto" lo único que consigue es destacar un problema de ingenio.
      Mis condolencias

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