viernes, 30 de diciembre de 2011

Problemas con la música

En La Sexta 3 dicen que un estudio dice que según que tipo de música estés escuchando en el coche tienes más o menos riesgo de tener un accidente. Resulta que la música más "peligrosa" es el rock. Las características del rock, del jazz o el blues nos hace prestar menos atención.

Y es ahora cuando al fin comprendo por qué no puedo estudiar escuchando música. Yo lo atribuía a que es imposible leer si estás moviendo la cabeza. Es más, yo soy de las que, cuando está disfrutando de verdad, cierra los ojos. Así que hasta las canciones que más me relajan, sólo eso, me relaja. Pero para estudiar, silencio...
...voy a suspender.



Quiero que me visualicéis con la cabeza gacha, sobre folios, escribiendo.
A partir del segundo 50, mi cabeza empieza a tener un ligero va y ven.
1:41 mi cabeza, definitivamente, sigue el ritmo
2:28 ya murmuro "we're sultans of swing"
2:44 me tiembla demasiado la letra
3:40 es inútil, miro al infinito hipnotizada por la música. Ya no solo se mueve la cabeza.
4:40 vuelvo a cantar el estribillo y definitivamente, todo mi cuerpo, baila
6:20 estoy absorvida por la música, cierro los ojos, y pierdo la conciencia de alrededor
7:59 boto
8:55 desfase
9:20 las notas que marcan que el momento va a llegar
9:29 ¡Ahora! (mis dedos se mueven al tiempo que mi cabeza, como con tics, sube y se lleva el cuerpo con ella)
9:44 ¡Wau! es que me encanta! ¿lo habéis sentido? Y es ahora cuando toco una batería imaginaria. Locura total
10:05 tomo aire, me sereno y descanso un rato el cuello
10:41 ¡Toma ya!
Y entonces me doy cuenta de que mis papeles están un poco esparcidos. 

¡La culpa no es mía! Es que el dísco está ahí, y el equipo me mira y yo... yo ya lo he escuchado cuarenta veces, pero no me canso. ¡La culpa es de mi tío! ¡Toda la vida con ese disco en el coche y de repente lo saca!


jueves, 29 de diciembre de 2011

Con el corazón a mil por hora: "Carta de una desconocida"

 Carta de una desconocida, Stefan Zweig

IMPRESIONANTE. Juro que cuando lo acabé se me había acelerado el pulso.

Vamos a hacer una cosa.



1) Si no lo has leído, vas a clickar aquí, te lo vas a descargar y lo vas a leer (que son apenas treinta minutos).
2) Si lo has leído, entonces ya puede continuar con la entrada.

¿No te ha parecido una lectura apasionante? APASIONANTE. Era como si las letras ardieran. Las palabras tenía un fervor... Casi podía ver las lágrimas en la carta mojada a pesar de que lo estuviera leyendo en la pantalla del ordenador. Y los flashbacks convinaban el sepia con colores vivos, pero eso ya es cosa de la imaginación de cada uno. En serio, yo lo he flipado con la maldita carta. Y se han encontrado dos sentimientos:

a) Repulsa. Me parece horrible, asqueroso ese tipo de dependencia. En realidad, incomprensible, porque yo misma voy tanto a mi bola que no soy capaz de empatizar con ese tipo de conducta. No puedo. Ese tipo de obsesión no me parece atractiva de ninguna manera. Me pasó con "El amor en los tiempos del cólera", donde el amor se encuentra, si acaso, sólo al principio.
b) Ternura. Después de todo, es tierno. Al principio, claro.

Repito que el valor no se lo encuentro en el contenido, que me parece horrible, sino en el todo, en la sensación que produce, ese levantar del bello, ese agallinamiento de la piel,...

En serio, quiero opiniones

Chao

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Constatación de que soy gilipollas:

Adoro la Música y la Literatura; me gusta el Arte, la Historia, las Matemáticas y la F1; no se me dan mal los idiomas. Odio profundamente la sociedad capitalista.

Yo, que me podría haber metido en cualquier carrera, me pongo a estudiar Administración y Dirección de Empresas.

Lógica aplastante.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Cachitos de lo que estoy leyendo: Dos velas para el diablo

He empezado a leer Dos velas para el diablo. Tras Finis Mundi y El valle de los lobos, será la última oportunidad que le daré a Laura Gallego.

El caso es que estoy leyendo y aparece una descripción de los demonios:

Pero los demonios..., ah, los demonios son otra cosa.
Entendedme: no es que sean guapísimos ni estén como un queso. Pero tienen algo... llámese magnetismo o llámese carisma, o sex appeal, o como queráis. ¿Os habéis topado alguna vez con esa clase de persona que, sin ser especialmente atractiva, tiene algo que hace que todos se fijen en ella e intenten imitarla? Y que, cuando te paras a pensarlo, te preguntas qué tiene de especial exactamente, y no sabes qué responder. Pues hay bastantes posibilidades de que sea un demonio. De hecho, muchos de ellos salen por la tele. Y otras muchas personas, tanto las que salen en la tele como las que no, intentan imitar su peinado, su forma de vestir, su actitud... sin el mismo resultado. Y es que no vale la pena intentar ser como ellos. Su atractivo no está en nada que podáis apreciar a simple vista, y mucho menos reproducir. Causarían el mismo efecto bajo cualquier otro aspecto. Es ese magnetismo demoníaco lo que provoca que mucha gente escuche antes a un demonio que a un ángel.


A mí me parece la descripción de una persona en concreto, un actor. Uno que no es guapo, pero que resulta tan atractivo que hasta su nombre tiene ya algo de... ¿marca? Podría ser un demonio. Yo haría cualquier cosa que me dijera. Y, por supuesto, nadie sería capaz de imitar su forma de fruncir los labios a la vez que entrecierra los ojos. Pero no se puede decir exactamente qué hace o qué tiene que nos gusta de él, porque es él en sí mismo, es todo él. Me ha hecho reír, me ha hecho llorar, flipar, soñar, cantar,... y tocar el piano, pero eso ya es otra historia.

¿Alguien sabe en quién estoy pensando?

domingo, 25 de diciembre de 2011

Amigo invisible bloggero


Este año he vuelto a participar en el amigo invisible blogger que organiza "Alma con arte". Y mi amiga invisible es  Galamar.
Querida amiga Galamar:
Me has dado muy poco con qué trabajar, porque he ido a tu blog... y apenas he entendido una palabra de cada tres v.v' Lo siento mucho. Pero espero que al menos te complazca el detalle:

Pensando y pensando en qué podría regalarte, pensé en cómo mezclar lo que más te gusta hacer en el mundo, reír, con las fechas en las que estamos. Y de repente me vino la inspiración y pensé en esto:







Espero haberte hecho reír :D


martes, 13 de diciembre de 2011

Mi martes 13

Pues nada, que llego de tener un día genial, me meto en Twitter y me entero de que tendría que haber tenido un día de mierda porque da la casualidad de que hoy es martes y, además, 13. Pues si es por mí, que sea martes 13 todos los días:

Primero me despierta mi padre con el desayuno en la cama o.O ¡Lo juro! Yo tampoco me lo creo, pero lo ha hecho. Es que a mi padre se le está yendo la cabeza de forma considerable, pero parece que no siempre para mal. Y con esto se demuestra que las tostadas con zumo de naranja, en la cama saben mejor.

Como estaba despierta, pues me digo "voy a aprovechar la mañana", y me he puesto a hacer resúmenes (lo que yo llamo preparar los exámenes). Y no ha sido mucho tiempo, pero ¡Ay, lo que me ha cundido!

Llegó el momento, y miré al termo, el termo me miró a mí... Al principio, parecía que iba a oponer resistencia; pero al final he ganado, y, por una vez desde hace casi tres semanas, no me ha dado ningún infarto en la ducha.

Impresionada absolutamente por mi suerte, va mi padre y me dice que va a hacer de comer patatas fritas con huevo. Todavía no le ha pillado el punto a las patatas, pero ¡PATATAS FRITAS CON HUEVO! ¿Puede haber manjar más exquisito? Y además, filete de pescado (que nosotros llamamos filete de dorada, pero que ni es dorada ni porra, sino un pescado parecido que está bueníííísimo). Yo, a esas alturas, ya estaba flipando.

Pero no pude saborear mucho el pescado, porque ¡mi padre me iba a llevar a la estación! Pero qué lujo, qué comodidad... No pude saborearlo, digo, porque mi padre tenía que recoger a mi hermana del instituto y sólo entonces me llevaría a mí de paso, pero a caballo regalado no hay que mirarle el diente.

Total, coche-estación-tren-estación. Y al salir de la estación, el hombre al lado del cual me había sentado, me dice "Speak english"? Y yo "ma' o meno" (moviendo la palma en ese gesto de "consí consá"). Pero lo fuerte es lo que me dice: (ya traducido y resumido) "Eres guapa, en Japón serías considerada muy bonita". ¿? ... Le reí el cumplido y me sentí halagada y happy. Apenas empañó mi felicidad el hecho de que el hombre no tenía pinta de haber estado en Japón en su vida y de que creo distar mucho (pero mucho mucho) del icono estético japonés. Pero es que aunque fuera mentira, no todos los días te van diciendo guapa por la calle ^^

Pero espera, que seguimos:
Soy muy tímida. Me cuesta un esfuerzo tremendísimo relacionarme con gente a la que no conozco y mucho más sin el respaldo de algún amigo. Eso parece que se me olvidó el día que nació en mí el estúpido anhelo de conocer mucha gente nueva e interesante en la facultad. De modo que, tres meses después, sigo sin tener ningún colega en mi clase. Apenas sé tres nombres y sólo hablo con la que se sienta conmigo, con quien intercambio apuntes y esos "¿Qué hicísteis el día tal que no vine?".
Planteada la situación, lo que ha ocurrido es que, después de pasarme dos semanas sin aparecer por ahí (soy gamberra, qué le vamos a hacer xD), mi compañera va y me da a entender que se me ha echado en falta :3. Pero lo fuerte vino ¡cuando me lo dijo el chaval de atrás! Que vaya vacaciones que me había pegao. Y yo "¡Ay, qué guay! Y ni siquiera sabes mi nombre". Claro, que no es muy difícil darse cuenta de que la chavala que se sienta siempre en primera fila, en todo el centro, justo delante tuya, está faltando. Pero da igual, para mí fue como una paso adelante (que me hablara, digo).

Mi felicidad sigue en aumento cuando me entero de que apenas me he perdido nada en estas dos semanas de ausencia y casi llega al éxtasis cuando me dicen que no tengo que entregar un trabajo (que yo ya daba por perdido) hasta después de navidades. "Saskia es feliz, Saskia es feliz"

Ya, con un no-parar, quedo al salir de clase con mi amiga MJ, que está terminando ya sus prácticas al lado de mi facultad, y hemos charlado un montón, y hermos tomado capuccino de vainilla. Qué bueno está el capuccino de vainilla. ¿Habéis probado el capuccino de vainilla? Yo os recomiendo el capuccino de vainilla. Mmm... qué bueno. El asunto se amargó un poco, no por el capuccino de vainilla, sino por un tema de conversación un poco feo, pero mi felicidad no se vio dañada porque me dijo que, a pesar de todo, ella era ahora más feliz, y yo, pues eso, si ella es feliz, yo soy feliz.

Me da miedo cantar que hoy ha sido un gran día, porque hace un par comenté que qué maravilla de conexión estaba disfrutando y ahora la tengo que me dan ganas de llorar. En fin...

Y hablando de llorar: qué hartón que me he metido con el final de Eragon. No porque fuera triste o malo, sino porque a mí me parece muy amargo ;(

Adiós, Eragon y Saphira.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Sólo un apunte corto

Hace unos días colgué el vídeo del TED de 2006 de sir Ken Robinson introduciendo la idea de que las escuelas matan la creatividad. Realmente, saqué la idea de un cartel de una especie de blog visual cuyos carteles derrochaban cinismo (no recuerdo el nombre, pero llevaba la palabra "cínico"... creo que lo tengo apuntado en algún lugar, ya lo buscaré). En uno de ellos, remontándome a más de año y medio en la historia de ese blog (tan bueno era que me pasé una hora leyendo carteles), vi la recomendación del vídeo. Así fue como lo encontré y por ello lo he compartido.

Hoy, navegando por internet (es asombroso lo bien me que va estos días la conexión), ya me he encontrado en dos blogs completamente diferentes entre sí, una referencia hacia este hombre: uno presentando el mismo vídeo que yo y el otro, uno muy parecido.

No voy a hablar, ni a reflexionar sobre la idea, que, desde luego, es más que interesante, sino que, hay que ver que una por fin encuentra algo bueno que compartir y resulta que va y se pone de moda. ¿No os ha pasado nunca? Es como con la música: encontráis una canción buenísima, que os encanta y que nadie conoce... y, de repente se hace comercial y no hay forma de parar de oírla por todos lados. O esos grupos de música (refiriéndome a música de verdad) que no se conocen, que apenas pasan de un amigo a otro... y de buenas a primeras, se vuelven famosos y empiezan a tacharlos de comerciales... Había un cartel en Desmotivaciones que decía algo muy parecido. A mí me da un coraje...

Me he desviado un poco, creo.

Total, que ahora me siento poco, muy poco original. Pero no por ello voy a dejar de recomendar este blog: Piensa fuera de la caja.

Y otra cosita más: vaya mierda de edición que me han traído de "Legado". Le voy a enviar un clase de carta a los de Círculos de Lectores, que se van a cagar.

martes, 6 de diciembre de 2011

Comentando la última encuesta: ¿Hay motivos para creer?

A saber qué me dio a mí el día en que hice la encuesta. Yo es que me parto, vaya. Lo que me he reído leyendo las respuestas que puse:


"¡Viva la ambigüedad por muchos años!".

Yo al final no voté. Leí y releí las respuestas pero ninguna me convencía. Al final, un día desperdigado, se me ocurrió cuál era la respuesta perfecta para mí, y pensé en ponerla el día en que comentara la encuesta... pero se me ha olvidado por completo.

Ahora, que estoy depresiva, mi respuesta es clara: ¡NO! ¡No hay que creer en nada! ¡Cualquier atisbo de fe sirve para decepcionarnos, desilusionarnos,...!

Pero éstas han sido vuestras respuestas:



Vaya, en esta ocasión sólo una persona ha optado por la opción que siempre ha sido la más popular: Arg. Ahora yo también la elegiría.

Pero, en serio... ¡¿cómo habéis podido votar?! ¡Pero si no hay pregunta! Es decir: a la pregunta le falta información. El verbo creer requiere un complemento de régimen. ¿Veis un complemento régimen en esa oración? ¡No! ¡Porque no lo hay! ¡No se puede ver lo que no hay! Entonces, ¡¿cómo habéis podido ver algo que no hay y actuar en consecuencia?! Yo me parto la camisa...

Total, que la respuesta correcta era "Arg". Todos los demás habéis suspendido sintaxis. ¡Pero si era una oración simple! Si yo os trajera para analizar algunas frases del Coleta, ...oh, os ibais a dar chocazos contra la pared.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Mentiras, contradiciones y una mente que vuela. Y además, una recomendación.

Empecemos por lo fácil.

He estado leyendo estos días un libro de cuentos de Michael Ende, reunidos bajo el nombre de "La prisión de la libertad" (que es el título de uno de lo relatos). Con sólo nombrar el autor ya se puede suponer que va de fantasía. Pero, ¿qué tipo de fantasía? El factor común de todos, es que tratan sobre un lugar que tiene problemas con y en sus dimensiones. La "magia" está en los cimientos, en el objeto en sí, ya sea una habitación, una casa, un palacio o una ciudad. Todo rodeado de reflexiones matafísicas que te llenan de asombro y satisfacción. Cada relato ha sido maravilloso. Y además, las páginas estaban impregnadas de ese toque de magia que te invita a creer que existe un mundo intangible de fantasía que nos rodea y aparece de vez en cuando.
Resulta difícil decidir cuál me ha gustado más, pues por una cosa o por otra, todos me han llamado muchísimo la atención. El más gracioso, es "Sin duda algo pequeño"; el más curioso, "La prisión de la libertad", por imitar el estilo de "Las mil y una noches"; el más oscuro y filosófico, "Las catatumbas de Misraim";... Total, que me ha gustado mucho y que lo recomiendo.
Ya puse el otro día un par de fragmentos.

Lo otro... bueno... (bah, una cosa que me está dando vueltas a la cabeza, da igual; no lo leas, que no tiene ningún interés)

Yo tengo, o tenía o... no sé. El caso es que había alguien a quien yo tomaba como amiga. Me costó mucho ganarme su confianza pero el caso es que, sin saber realmente bien cómo, la conseguí.

Ella era,... por lo que sé siempre ha sido muy especial, pero se me da bien ignorar esos detalles, muchas veces tragándome el orgullo, porque a mi parecer la amistad no es la búsqueda de la perfección, sino de alguien con quien te sientes a gusto... Bah, en realidad lo que ocurría es que esa niña tenía la facultad de soportarme durante horas. Mein Gott... yo creí que cualquier día le iba a dar una embolia de tanto tener que oír mis peroratas. La pobre tuvo que soportar mi obsesión con Crepúsculo. A parte, yo le daba lo que nadie más le daba (o eso creía yo).
Pero todo eso no podía tapar el hecho de que me daba perfectamente cuenta de que a veces me mentía. ¿Por qué? Me mentía porque quería ocultarme lo que es la realidad de su vida. Realidad de la que no paramos de cabilar.
El caso es que parece ser que ella se cansó de mí. En cierto modo, no me sorprendió, pues sabía que en cualquier momento me sacaría de su vida sin ningún miramiento (había antecendentes). A veces me niego a aceptarlo y otras creo que es lo mejor, que no me conviene.
Pero hace un mes o algo así, hablé con otra amiga (llamémosla G), que me vino diciendo que había recivido un mensaje por tuenti de una chavala compañera/amiga (nueva, posterior a mí y a G) preguntando por la que había sido nuestra amiga, diciendo que llevaban un mes sin aparecer y que no respondía a mensajes, llamadas, etc. (le mandó el mensaje a ella porque el tuenti es muy chivato y por ahí había visto que eran "amigas"). Total que fui para su casa... y, qué sorpresa, se estaba duchando (qué gran casualidad del destino que cada vez que voy a su casa está en la ducha, y son duchas de horas, que es el tiempo que me paso hablando con su madre en la puerta). No voy a gastar la inteligencia de nadie reproduciendo todo lo que me dijo... más que na' porque no me acuerdo. Pero lo que sí saqué en limpio es buenísimo: resulta que la niña no va al instituto, que terminó el bachillerato (de eso no estoy muy segura), se está tomando un año sabático y el que viene hará un módulo superior. Lo que resulta raro, ya que, según la chavala que contactó con G, sí que empezó a ir pero dejó de hacerlo sin ninguna noticia al respecto. Y es de suponer que la chavalita en cuestión que contactó con G tembién pensaba que era amiga suya... y la habrá sacado de su vida a palo seco, como ya ha hecho antes... sólo que como ella no lo sabía, no estaba avisada. En fin...

Lo de la mente que vuela, es una gilipollez. Resulta que ella es de salud algo débil. Además, es la única persona en la comarca con la piel más pálida que yo. Los graciosos de la clase de hace mil cursos decían que yo me había caído en un saco de harina, pero que a ella, su madre le echaba todas las mañanas polvo de talco. Impresionante. Blanca, blanca. Más que yo, que se me puede adivinar algo de tono amarillento (por no hablar de mis mejillas incandescentes). Total, que un día se me pasó por la cabeza ... Tenéis que entenderme: leo demasiadas novelas; por mi mente fluyen mil historias y tengo una concepción de la realidad algo fantasiosa. El caso es que, como aquella pobre dieciseañera rubia de la estación de tren, mi mente voló y empecé a imaginar que... que ella tenía leucemia, que desaparecía de la vida de la gente cada cierto tiempo para que no le tomemos cariño y que... que ha muerto. Juro que me he imaginado eso. Ahí, a lo macabro.

Y ya está. Ojalá en breve pueda morirme de vergüenza de todo lo que acabo de contar. Y si ella lo leyera... ya ni digamos (nah, pero nunca cogió la costumbre de leer éste blog y no creo que lo haga ahora).

Bah, reíros si queréis