martes, 29 de noviembre de 2011

Fragmento de "La meta de un largo viaje"

Me ha dado la venada con la fantasía, así que me dirigí a la sección correspondiente de la biblioteca, y ahora me estoy leyendo un libro de relatos de Michael Ende. Me está gustando mucho. Ende me llamó mucho la atención cuando leí Momo y cuando intenté leer "La historia interminable" (pero no pude porque el libro que tenía estaba supermal encuadernado y tuve que dejarlo). Y la verdad es que estoy muy contenta de haber pensado en él para leer algo ligero y fantasioso.


En el primero de los relatos, "El final de un largo camino" me encontré con una reflexión un tanto absurda si se mira desde un punto de vista realista. Pero con la predisposición a la metafísica que me embarga últimamente,...  me ha dejado dándole vueltas al párrafo:

¿Qué significa, por otro lado, "recuerdo"? La conciencia que basamos en él es demasiado vaporosa. Lo que acabamos de decir, leer o hacer se convierte, un instante más tarde en pura irrealidad. Existe sólo en nuestra memoria, y así toda nuestra vida, todo nuestro mundo. Lo que logramos definir como real es únicamente ese momento infinitesimal de presente, que ya ha pasado en cuanto queremos pensar en él. ¿Cómo podemos estar seguros de que no hemos surgido esta mañana, hace una hora o hace un instante, con una memoria de treinta, cien o mil años? No hay certeza, porque no sabemos lo que es la memoria y de dónde viene. Pero si las cosas son así, si el tiempo no es más que el modo en que nuestra conciencia percibe un mundo que no tiene tiempo, entonces ¿por qué no habría de haber recuerdos de algo que nos pasará en un futuro próximo o lejano?

Y ya que estamos, pongo otro que también me ha gustado, éste es el principio de "El pasillo de Borromeo Colmi":


En su tratado La soledad del minotauro, Góngora escribe: "La incomparable piedra preciosa que yace en un desierto nunca pisado por pie humano y que por designio divino nunca será pisada por humano alguno, no es real. Pues la realidad sólo existe donde la conciencia de un ser humano ha creado ese concepto. Los animales y los ángeles no conocen ni la realidad ni la irrealidad porque no tienen conceptos, y tanto la realidad como la irrealidad son, por su esencia espiritual pura, uno con los conceptos absolutos".


Si entiendo bien esta idea de Góngora, según la cual para la comprensión de la realidad se necesita además de los datos mismos, también la conciencia cognoscitiva que los capte, no será muy arriesgado concluir que la consistencia de una realidad dada está en función de la consistencia de una conciencia dada. Es cosa sabida que esta última no es igual en todos los seres humanos ni en todos los pueblos, por lo tanto podrá suponerse que en diferente lugares del mundo existen realidades diferente, incluso que en un mismo lugar puede haber varias realidades.


Distracciones en una biblioteca con wifi...

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