lunes, 5 de septiembre de 2011

Tengo que decirlo, que escribirlo, que gritarlo: ¡¡¡MI ALUMNA HA APROBADO!!!

Sí señores, ¡Ha aprobado! ¡Qué guay! No se lo digáis, pero no tenía mucha confianza (no por su trabajo o el mío, sino porque la pobre entró con unos nervios que no sabía yo si...).
Ya antes le había echado un cable a otras personas que acabaron aprobando, pero ésta es la primera vez que he tenido a alguien "fijo", todos los días durante todo el verano (se sobreentiende que los fines de semana no). Y, joder, ha aprobado. No me lo puedo creer todavía. La pobre vino sin saber nada de inglés y ha salido traduciendo textos como quien lee en castellano. Entró diciendo "Hay que ver qué feo es el inglés" y salió diciendo "Pues en verdad el inglés está chulo" (yo fui la primera sorprendida).
Ay, qué guay. Qué orgullo y qué felicidad se sienten :D

Hoy, carita feliz, porque

2 comentarios:

  1. ¡Felicidadeees! Para la alumna y la "profa". Tiene que ser todo un orgullo; si ha llegado sin saber nada y ha salido habiéndole cogido el gusto es señal no solo de que enseñas bien, sino de que sabes interesar a los alumnos. Lo dicho, ¡muchas felicidades!

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  2. ¡Muchas gracias! La verdad es que, ahora que lo vuelvo a leer, parece como que he menospreciado su trabajo, pero yo sé que no ha sido poco.
    Sí, es todo un orgullo. Ya me lo habían dicho: que cuando aprueban, sientes un orgullo al que te llegas a enganchar. Espero que a mí no me pase xD

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Con esto que estás escribiendo contribuyes a una buena causa: que yo sea un poco más feliz =)