lunes, 12 de septiembre de 2011

Historias de mi entorno (3): ¿Física o química? ¡Ja! Me parto

   Pensé en hacer esta entrada hace como cinco o seis meses (de hecho, a lo mejor la he hecho ya y no me acuerdo... tendré que mirarlo), cuando coincidía que me quedé traumatizada al saber que echarían una nueva temporada de FoQ y que hubo un interesante escándalo en mi instituto.
   Y es que resulta que una vez vi o leí, o saber cómo me enteré de una entrevista que le hicieron a algunos de los actores y les preguntaron si eso que ocurría en la serie pasaba en la vida real. Ellos contestaron que sí, lo que pasaba es que en la serie estaba todo condensado. Yo me indigné, negué absolutamente que lo que dijeron fuera o fuese verdad y di gracias por no haber estado en el mismo instituto que ellos. Vamos, que pensé fatal de los chavales, de la serie y de todos aquellos que se creyeran esas pantomimas.
   Pero es que cuando paso el "escándalo" ese en mi instituto, me puse a repasar todos los que habían ocurrido en los casi cuatro cursos que llevaba allí... y me tuve que tragar todas mis palabras juntas, sin ni un poquito de agua para dejarlas pasar.

   Este año nos hemos podido deleitar con un chaval (creo que se llama Tomás) de... no sé, entre 13 y 14 años, que al parecer era medio camello. Ha sido expulsado ciento y una veces. Creo que fue él (si no, fue otro) el que le dejó un ojo morado e increíblemente hinchado a una profesora (en su sexta década). Al parecer, en navidades o así, fue expulsado del instituto definitivamente y, claro, le tuvieron que adjudicar otro (privado o concertado). Pero hubo un problema burocrático, pues no es legal el "negar" la educación pública a un menor de 16 años, osea, que no lo podían echar de verdad. Así que el niño volvió en mayo o por ahí y siguió dando guerra. Lo que yo no sabía, es que la clase del muchacho es la que estaba en frente de la mía, a cinco pasos... De modo que escuché perfectamente el pedazo de mega grito que metió un profesor que estaba ya hasta los kinders del niñato. Fue impresionante. Además coincidía que yo estaba dando clase con el jefe de estudios (que salió con una cara... A él también lo tenía bastante quemao ya) y tuvo que salir a "aplacar" al musculoso profesor. He puesto lo de musculoso para hacer la idea de que si se hubiera salido de sus casillas de verdad, la hostia podría haber sido anecdótica (además de juicios, cárcel, pedazo de multa y prohibición de por vida a un buen profesor para volver a ejercer la docencia), y porque un preocupante sector de las alumnas piensan que ese cuarentón está de muerte (a mí no me lo parece, la verdad). Expulsión al canto. Y bueno, hizo todas las cosas prohibidas que podría hacer un chaval de su edad: escaparse, robar, meterse en múltiples peleas, impedir de forma absoluta dar una clase normal, pillarlo en el baño coitando con otra alumna... Mi tutora, que es muy blandita la pobre, también lo ha pasado bastante mal. Sin embargo, a día de hoy, lo único que he visto de él es su supuesta nuca. Sería incapaz de reconocerle.
   
   También hemos tenido otra perla graciosa. xD... es que me destornillo tan sólo con pensarlo... jeje. Resulta que una tal Mari, una choni de pura chepa, se quedó embarazada para dejar el instituto. De verdad de la buena y así como suena. Quería dejar el instituto y para ello, decidió quedarse embarazada. ... La lógica llena los huecos de información explicando que tendría 16 años y que sus padres no estarían de acuerdo con que dejara el instituto. Pero claro, ¿por qué intentar usar la lógica para explicar algo tan sumamente descabellado? Quizá simplemente le dio por ahí y ya de paso dejaba el instituto. No lo sé ni me importa.

   Hace... ¿cuatro años? Sí, fue cuando yo estaba en 3º... Hace cuatro años estábamos en clase con el profesor más odioso del instituto y de la historia de los profesores de su asignatura (tres años seguidos lo tuve) cuando salta alguien diciendo que olía a gas. Yo pensé "Insensato, te vas a llevar un negativo irrecuperable" (un negativo en esa clase equivale a un punto menos en la nota final; para repararlo, debías conseguir dos imposibles positivos, y teniendo en cuenta que pocos aprobaban los exámenes...). Pero alguien lo secundó y yo pensé "Conque intentando perder tiempo, en. Bueno, veamos cómo sigue ésto". El profesor, con su asquerosa voz, timbre y tono (por no hablar de su aborrecible cara) negó irrefutablemente que oliese a gas y declaró que la única intención de esos dos compañeros era perder el tiempo (si es que estaba claro). ¡Pero resultó que sí empezó a oler a gas! ¡Era verdad! Y claro, vi las puertas del cielo abiertas. Finalmente, el profesor confesó que, debido a sus múltiples alergias, tenía la nariz atascada y que no podía oler nada y nos amenazó diciendo que si era mentira nos la íbamos a cargar. Así que cogió el libro y nos mandó que nos quedásemos quietos mientras él salía a ver qué pasaba. Nosotros, dentro, nos quedamos murmurando indignados que hay que ver que ya nos podemos estar muriendo que él anda que lo iba a remediar. Pero al final entró y nos dijo que evacuáramos el instituto. Junto con otra pequeña clase, fuimos los primeros y al final se le dio a la alarma y todo el instituto salió. Nosotros empezamos a fantasear con que el instituto iba a explotar, iba a dar en la gasolinera que hay justo en frente e iríamos todos al carajo. También teníamos miedo por si al profesor se le ocurría seguir la clase en el patio. La gente, con el gas, empezó a ponerse hipocondríaca perdía (yo fui una, lo confieso). Y he escrito hipocondríaca y no "mareada" porque al final no era gas, sino que alguien había quemado una papelera de plástico. ¿En qué momento de tu vida se te puede ocurrir "Ey, prendámosle fuego a una papelera". Bueno, al menos nos perdimos la clase. ¡Yupi!

   Bien, ésta última no hay sido muy fuerte. Pero quizá lo compense ésta siguiente, un caso que yo, a día de hoy, sigo sin tener claro qué pasó, porque se escucharon taaantas versiones diferentes,...  Había una vez una muchacha bajita, un año o dos mayor que yo, muy culona, con unas caderas anchas pero cintura muy estrecha, rubia y, en general, mona, a pesar de su aspecto a medio camino entre choni light y normal. No recuerdo su nombre, pero el caso es que aquel día lo reconocí. Al parecer, habían acuchillado a la chavala en el cuarto de baño. Habían venido la policía y la ambulancia (que llegó tarde). La había encontrado su mejor amiga en un tremendo charco de sangre que jamás podrían limpiar del todo. A ésta sí la atendió la ambulancia con su ataque de histeria. Alguien había visto salir al asesino. La policía interrogó a todo quisqui    ...    Al día siguiente no había muerto: los de la ambulancia la encontraron viva y se la llevaron inmediatamente al hospital.   ...    Ese mismo día, unas horas más tarde, no le habían acuchillado, sino que se había intentado suicidar.   ...   Al día siguiente no se había querido suicidar; simplemente, como consecuencia de la horrible y desesperante situación de su familia, había sacado su rabia haciéndose cortes en las piernas y el vientre.   ...   El día siguiente, la última vez que pregunté, que ni sangre ni porra en vinagre, que la chavala había cogido uno de esos cuchillos para la tostada, de esos que apenas cortan, de la cafetería, que se había hecho unos pocos de arañazos porque le había dejado el novio.    ...    ¿Qué pasó en realidad? Ni idea. Ya hasta dudo que haya ocurrido. Sé que fue real porque una vez, salió la anécdota y la chica que yo tenía al lado corroboró que no había sido producto de mi imaginación. A ella nunca se le olvidará, pues se llevó un susto importante, porque resulta que una de sus profesoras que se enteró al momento de lo que había ocurrido (fuera lo que fuese), con en la descripción (rubia y extranjera, venezolana si no recuerdo mal) creyó que era la hermana de la chica (rubia y extranjera, sólo que brasileña) y fue a decírselo. Claro, imagina cómo se tuvo que poner cuando le dicen que su hermana mayor ha sido encontrada ensangrentada y que se la había llevado una ambulancia. A todo esto, yo no vi nada. Pero nada de nada: ni ambulancias ni policías ni sangre ni a la chavala, ya que nunca volvió. Algún día volveré a preguntar, a ver qué nueva versión oigo.

   Pero a los policías sí que estoy acostumbrada. No sé si he comentado alguna vez que mi instituto está en un barrio "conflictivo". De hecho, habréis visto en televisión una noticia en la que unos vecinos tiraron piedras a un cuartel mientras estaban las familias celebrando el día del Pilar. Pues eso está a dos pasos de la puerta principal de mi instituto. Pero lo bueno es que a menudo, en los pisos de la mismísima puerta principal del instituto te puedes encontrar redadas con múltiples furgones policiales. De hecho, yo, durante un curso, tenía E.F. los miércoles a primera hora y como usábamos las instalaciones municipales que están al lado, pues teníamos que salir del instituto y pasar tranquilamente por delante de todo ese despliegue policial. ¡Ah! Ese camino también tiene una anécdota graciosa, y es que siempre ha estado comido de mierda hasta que un día vino el presi a dar un meeting en el velódromo de todo ese complejo deportivo. También salió en las noticias, ya que fue ese famoso meeting en el que Zapatero usó un avión presidencial para algo del partido. Anda que no le dieron caña.   También hubo un montón, pero un montón de furgones policiales cuando lo de la huelga de los trabajadores de Cerámicas Bellavista (por ahí sí que pasaba yo para entrar). 


Bueno, ya me iré acordando de más. Si no, pediré ayuda y verás cómo surgen algunas cosas más. 
¿Qué os ha parecido? Seguro que también tenéis algunas buenas historias de este tipo, así que comentadlas.

Chao

5 comentarios:

  1. No pueden hacer una temporada en tu instituto?? :P

    ResponderEliminar
  2. ¡Buf, qué de cosas! En realidad, de las historias de un instituto público se podría sacar una serie más heavy incluso que Física o Química (heavy en el sentido de surrealista, que no me expreso bien XD)
    Me ha gustado la historia del acuchillamiento. Hay que ver lo que son los rumores :P
    En mi instituto no han pasado tantas cosas; mi pueblo es (o era) tranquilito, pero también ha tenido sus anécdotas. Por ejemplo, nosotros tuvimos un escape de gas de verdad, y fue un caos. Y también recuerdo algunas cosas más, como algo relacionado con un pederasta exhibicionista, pero los rumores siempre lo distorsionan todo xD

    ResponderEliminar
  3. Pero chiquilla, ¿¡tu a que instituto vas?! xD Lo de la choni que se quedó embarazada PARA no ir al instituto me ha dejado de piedra. Flipando, de verdad...nunca entenderé lo que pasa por esas mentes (si es que tienen).
    Y lo del acuchillamiento me ha hecho mucha gracia, quiero decir, la forma en que se distorsionan los rumores xD
    En el mio esas cosas tan "heavys" no pasan, aunque también ocurre de vez en cuando alguna anécdota que luego se exagera. Te pondré un ejemplo: un día escuché que un chico y una chica se habían escapado, subiendo por encima de la reja (que ya es bastante difícil). Hasta ahí bien. Pero es que después alguien dijo que además se habían llevado las PESAS del colegio con ellos!! ¿Qué sentido tiene eso? Absurdo xD A día de hoy ni siquiera sé si realmente alguien se escapó ese día jaja.
    Que más..ah si, hubo un chico que le dio la venada y le dio un puñetazo a la puerta del baño, y la medio rompió, luego insultó al director y le expulsaron unos días. Lo que sí me da mucha pena es cuando oigo que algún profesor salió de clase llorando, por no poder aguantar a la clase y las burlas y ofensas de algunos alumnos. Eso sí que es triste, aunque en mi clase eso no llegó a pasar nunca.
    Este mundo es una locura, al final va a resultar que vivimos en Skins o en FoQ (copia del 1º, por cierto xD), pero con anécdotas más diluidas en el tiempo!

    ResponderEliminar
  4. Qué burrada, la verdad. En mi instituto tenemos unos profes muy majos, y a la gente, alumnos, vaya, que van por ahí haciendo el bestia se les abre un expediente y lo llevan bastante crudito. No son muchos, las cosas como son, pero siempre hay alguno al que se le ha ido la pinza por completo y se cree el rey del mambo, una pena de mentes desperdiciadas en idioteces.

    El tutor de mi clase, que es todo un colega, nos propuso hacer un periódico, y no veas cómo se flipa. Es como mejor comprendes lo que está pasando ahí afuera; y la de lengua, que se enrolla muy bien, la verdad, nos ha dicho que qué nos parecería hacer un listado con los libros que hemos leído y con los que nos gustaría leer. Luego, con la lista y con la gente interesada, nos va a llevar la biblioteca y nos va a hacer miembros de ella, así sacaríamos gratis los libros que nos apetece leer. Tienen un plazo de entrega, pero bueno, te dá tiempo a leer, si sacas uno o dos, claro, y así te olvidas de esos bestias, que, entre otras cosas, son bastante ignorantes. ( Vaya parrafada me he echado^^) Un besito.

    ResponderEliminar
  5. Vaya, qué éxito. Tendré que hacer una segunda parte (que aunque digan que nunca fueron buenas, yo discrepo).
    Pues como se enteren a lo mejor la hacen. Y los alumnos ya están acostumbrados a las cámaras porque entre las veces que el instituto ha salido en televisión y canal propio, ya es normal ver a la gente grabando por los pasillos y en las clases.
    Heavy es un adjetivo que me gusta un montón, pero nunca lo uso.. no sé, es que no me sale. Soy más de "qué fuerte".
    ¿Se llevaron las pesas?! xD Si resultase ser verdad, sería un caso patológico a revisar, en. Pero lo de romper puertas no es nada, mujer: de tres baños para chicas que hay, nos tiramos un mes sin poder usar ninguno porque: uno lo habían cerrado porque se llevaron las cadenas de las cisternas (¿!), el otro también porque se habían cargado los WCs en sí, y el otro no estaba cerrado, pero es que como los otros dos sí, pues estaba siempre atestado y con un pestazo insoportable, pues todas las canorras se juntaban allí a fumar. ¡Ah! y un día llovió en uno de los tíos: se habían cargado el grifo de uno de los lavabos. Fue gracioso en verdad.

    Laura, qué suerte tienes. Lo normal es que la gente discuta por cuál de los dos está en el peor instituto (creo que voy ganando, ¿no?). Te deseo mucha suerte con lo del periódico, pues es una experiencia realmente buena. Yo estuve un años en la revista del mío y la verdad es que me lo pasé bastante bien.

    Y Amanda, ¿A qué instituto iba yo? Yo no iba a un instituto: yo iba al infierno. Es curioso, pues yo siempre he creído que el infierno tenía que ser un sitio guay donde encontrar a gente interesante: y me he encontrado a mi profesor de lengua. A él también le gustaría ir allí y conocer a los "escritores malditos".

    Y por último: Laura, déjamde cuantos comentarios tochazos quieras, ¡porque me encantan!

    ResponderEliminar

Con esto que estás escribiendo contribuyes a una buena causa: que yo sea un poco más feliz =)