martes, 27 de septiembre de 2011

Crónica de mi primer día en la universidad (Saskia quejándose, no contenido didáctico ni aprovechable de ningún modo)

¡Hay que joderse! Maldito día con sus malditas horas de espera. Maldita novela que me he dejado en casa. Maldita carrera y maldita yo por meterme en ella.

Aquí estoy, en la ruidosa estación de trenes, esperando a cogerlo para ¿ir a mi casa? No; después de un fin de semana de trabajar muy duro y muchas horas y dormir poquísimo, hoy me he levantado a las ocho para terminar de arreglar el maldito papeleo mío, el de mi amiga y el de su novio, he ido a las clases y en vez de irme a mi casa, ahora tengo que pasarme por la de mi primo para ponerle red. Quiero dormir, por favor.

Total, que eso, que me he pasado toda la mañana de un lado a otro con los papeles. Poco después de las tres, mis compañeros se fueron y me dejaron sin nada mejor que hacer que mirar posarse el polvo mientras que esperaba hora y media a que empezara mi clase.

1ª clase: Estadística. Me siento en primera fila dispuesta a empaparme de sabiduría y me veo a un señor de pinta... no muy rara, pero rara. La culpa era el pelo, porque desentonaba con todo el resto. Y es que a su cuerpo pequeño con barriga cervecera, camisa de rayas con manchas de origen incierto y barba canosa por partes, no le pegaba un pelazo bien teñido de negro y peinado "cassual". El tío se puso a hablar durante un tiempo que me pareció eterno, al volumen justo para que sólo los de la 1ª fila pudieran llegar a enterarse (y ni eso, porque la pava que se sentó a mi lado...), hablando y hablando sin decir nada...

Por eterno que me pareciera, resulta que terminó y muy pronto. Así que me esperaba otra hora y media para ver cómo crecen las plantas (un tema apasionante que comentaremos en otra ocasión). Me planteé irme. Pero me dije que no, que no podía empezar mal. Así que intenté meterme en la conversación de un pequeño grupo. Se ve que no les causé demasiada buena impresión, pero bueno. Y entramos en:

2ª clase: Introducción a la Economía de la Empresa. Hicieron una pequeña presentación y de repente llegó el déjà vu: la profesora pide una definición de empresa (en serio) y la clase empieza a decir pequeñas partes de la dicha definición con ayuda de la profesora. El momento preciso en el que me doy cuenta de que ya lo había soñado es cuando la profesora dice al mismo tiempo que yo sostengo con los dedos de ambas manos las dos puntas de mi boli Pilot Vball y lo miro: "Hay muchas definiciones de empresa y la mayoría son válidas". La única diferencia, es que en mi sueño el boli era de 0'5 y al final ha sido 0'7.

¡¡¡Joder!!! ¡Malditas Comisiones Obreras (o CC. OO., como quieras)! ¡Dicen que esto está a servicios mínimos! ¡Me cago en mi vida! Sigo, que si no me oyen.

Total, que ese mismo instante ya lo había soñado yo. El párrafo ha quedado un poco raro, pero si lo lees un par de veces más se puede llegar a entender.

Finalmente, me di cuenta de que esto es un error cuando noté que estaba volviendo a oír lo mil veces escuchado (y pasado de tema) en bachillerato. Que todo esto es una gran mierda. Pero lo cierto es que sé dónde radica el problema: es que yo tenía esperanzas de que lo observado durante el bachillerato desaparecería. ¿Qué es ésto que había observado? Que los economistas son en realidad intentos fracasados de escritores por no tener ningún talento literario, sólo rellenador. Madre mía, qué cantidad de relleno, qué capacidad, qué exageración. ¡Qué manera de decir cien veces lo mismo pero de diferente forma!

Hablemos de mi aula: la más fea de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Seguro. Las mesas son diminutas, a tres km de la silla, de un color beige-amarillo desvencijado. La pizarra es de tiza y la sala tiene una orientación de lo más extraña.

Y hablemos de la facultad. Me dijeron que aquello es una maldita pasarela de modelos. Y es cierto que haber, hay. Pero tampoco es exagerado. Yo hoy he ido más acorde a lo que esperaba; ahora que mañana, voy a ir to heavy. Voy a sacar el collar que me han regalado a ver si atraigo y alejo lo que me interesa.

Esto va a ser horrible. Voy a dormirme en cada instante. Me da igual que esté escalonado, yo me pongo detrás de un alto cabezón como el de hoy (que tenía la nuca de Felipe Reyes).

Y joder, aquí sigo esperando el maldito tren. Mañana no se me olvida Zafón seguro.

Ya para rematar, he observado otra cosa: las facultades de económicas están llenas de psicólogos. Me he encontrado con dos muchachas que la liaron parda con la prescripción y están en lista de espera para entrar en psicología. Y conozco otros casos. El más famoso es el de Punset.

Y ya está. No sé si cuenta como mi primer escrito en viaje de la facultad a casa (o viceversa), porque ni me voy a casa ni estoy en movimiento, sólo me duermo las piernas alternativamente sentada en un banco, procurando que las que están a mi lado no vean lo que escribo.
Una de mis novelas favoritas fue concebida en un tren.

Total, que no sé si mañana será el segundo día de esta novata.

4 comentarios:

  1. No te preocupes... Seguro que hay gente que lo ha pasado aun peor que tu, consuelate con eso... o no te consueles, porque has elegido la carrera mas royo de la historia.. que sabiduria puedes encontrar en la economia?? si me dices en la ciencia en general vale, pero la economia es royooo, ya te lo dijimos... pero suerte de todos modos. siempre te quedara cambiarte!

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  2. Buf, parece que la gente anda con malos humos en general con su primer día.
    En fin, poco puedo decirte desde aquí para que te animes (aparte de que entiendo que no lo estás pidiendo, que simplemente quieres quejarte y punto :P), pero lo voy a intentar al menos; el primer día es un mundo aparte, y la primera percepción de las cosas no se acerca ni de coña a la que tendrás al final, así que no desesperes que todavía te esperan sorpresas.
    Mucha suerte ^^

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  3. Hola Saskia!
    Digo lo mismo que los anteriores, no te desanimes. El primer día suele ser muy distinto a los venideros... También es normal que alguna asignatura no te guste o te parezca aburrida (pasa en todas las carreras); el problema ya sería si no te gusta ninguna, en ese caso mejor cambiarte de carrera, supongo. De todas formas, tampoco se puede juzgar una asignatura sólo por el primer o el segundo temas. Así pues, solo te daré un consejo: paciencia.
    Por otro lado, me hizo mucha gracia la descripción de tu profesor de estadística xDD Sobretodo lo del pelo "cassual" pero superteñido de negro jajajaja! Y hablando de la facultad, la mía tampoco es que sea la más preciosa de todas, ejem, por dentro es moderna y tal pero por fuera parece una cárcel con barrotes xD Lo peor de mi clase son las sillas, que son de las que se plegan hacia arriba cuando no estás sentado (qué bien me explico) pero en algunas debieron de sentarse gordos talla XXL y ahora si te sientas dá la sensación de estar sentado en un tobogán.
    Y por último, seguro que les has causado mejor impresión al grupito de la que piensas, y si no, qué más da! Hay muchísimas personas más en tu carrera por conocer...es lo bueno de la uni, que no son clases de 20 como en el instituto :)
    Besos!
    PD: al final hemos puesto el mismo título a la entrada: Crónica de mi primer día de universidad xDD jajaja :D A ver si más gente se anima a hacer un post con esta idea...=)

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  4. Joder, Rocío, tienes un talento para animar que ríete tú de las pachangas. ¡Pero, ¿qué puedes saber tú sobre economía si nunca la has conocido?! Y, mujer, en ciencias puedo obtener muchos conocimiento, pero ¿sabiduría? yo creo que como no nos vayamos a filosofía...

    Cucaracha, tienes toda la razón. El martes no fui (xq sabía que sería de nuevo presentación y que volvería con el mismo mosqueo), pero hoy he salido muy contenta de mi primera clase de verdad. Cierto es que no tenía nada que ver con la economía, sino que era clase de Estadística. A parte, por lo que parece, todo lo que vamos a dar ya lo di yo en bach (sí, es muy fuerte, pero que mi instituto sea "chungo" no quita que sea el mejor y más duro de kilómetros a la redonda).

    ¡No me había dado cuenta de que había puesto el mismo título que tú! De hecho, estuve barajando algunos "graciosillos" pero al final tiré por lo simple. Sigo y seguiré tu consejo. Además ya estoy más animada. Se me había olvidado el por qué había escogido ADE, y es porque tiene matemáticas siendo de sociales. Y, ¡wuau, dos asignaturas de matemáticas en el primer cuatrimestre! Voy a intentar tomármelo todo de forma positiva y creo que al final, acabaré terminando la carrera. Ingeniería tendrá que esperar :D

    Gracias por vuestros ánimos. ¡Sois las mejores!

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