viernes, 30 de septiembre de 2011

Pensamiento rápido que no me cabe en 140 caracteres

Es que me hace mucha gracia volver a mi casa, entrar en blogger o twitter y enterarme de que media bloggosfera está en mi pueblo para ver a una escritora que, voy a confesarlo aun a riesgo de perder mi vida, no me parece nada del otro mundo. Eso explicaría aquel grupito de chicas que entraba en la estación tan tarde. ¡¿Habéis visto la macrocolchoneta que había en la plaza del Arenal?! ¿Había alguna celebración?
Yo al final no voy a asistir ninguno de los tres días: hoy porque estaba en clase, mañana porque me voy al Salón de Cádiz y el domingo porque, joder, tengo que dedicarle tiempo a mi ocupación favorita: dormir

martes, 27 de septiembre de 2011

Crónica de mi primer día en la universidad (Saskia quejándose, no contenido didáctico ni aprovechable de ningún modo)

¡Hay que joderse! Maldito día con sus malditas horas de espera. Maldita novela que me he dejado en casa. Maldita carrera y maldita yo por meterme en ella.

Aquí estoy, en la ruidosa estación de trenes, esperando a cogerlo para ¿ir a mi casa? No; después de un fin de semana de trabajar muy duro y muchas horas y dormir poquísimo, hoy me he levantado a las ocho para terminar de arreglar el maldito papeleo mío, el de mi amiga y el de su novio, he ido a las clases y en vez de irme a mi casa, ahora tengo que pasarme por la de mi primo para ponerle red. Quiero dormir, por favor.

Total, que eso, que me he pasado toda la mañana de un lado a otro con los papeles. Poco después de las tres, mis compañeros se fueron y me dejaron sin nada mejor que hacer que mirar posarse el polvo mientras que esperaba hora y media a que empezara mi clase.

1ª clase: Estadística. Me siento en primera fila dispuesta a empaparme de sabiduría y me veo a un señor de pinta... no muy rara, pero rara. La culpa era el pelo, porque desentonaba con todo el resto. Y es que a su cuerpo pequeño con barriga cervecera, camisa de rayas con manchas de origen incierto y barba canosa por partes, no le pegaba un pelazo bien teñido de negro y peinado "cassual". El tío se puso a hablar durante un tiempo que me pareció eterno, al volumen justo para que sólo los de la 1ª fila pudieran llegar a enterarse (y ni eso, porque la pava que se sentó a mi lado...), hablando y hablando sin decir nada...

Por eterno que me pareciera, resulta que terminó y muy pronto. Así que me esperaba otra hora y media para ver cómo crecen las plantas (un tema apasionante que comentaremos en otra ocasión). Me planteé irme. Pero me dije que no, que no podía empezar mal. Así que intenté meterme en la conversación de un pequeño grupo. Se ve que no les causé demasiada buena impresión, pero bueno. Y entramos en:

2ª clase: Introducción a la Economía de la Empresa. Hicieron una pequeña presentación y de repente llegó el déjà vu: la profesora pide una definición de empresa (en serio) y la clase empieza a decir pequeñas partes de la dicha definición con ayuda de la profesora. El momento preciso en el que me doy cuenta de que ya lo había soñado es cuando la profesora dice al mismo tiempo que yo sostengo con los dedos de ambas manos las dos puntas de mi boli Pilot Vball y lo miro: "Hay muchas definiciones de empresa y la mayoría son válidas". La única diferencia, es que en mi sueño el boli era de 0'5 y al final ha sido 0'7.

¡¡¡Joder!!! ¡Malditas Comisiones Obreras (o CC. OO., como quieras)! ¡Dicen que esto está a servicios mínimos! ¡Me cago en mi vida! Sigo, que si no me oyen.

Total, que ese mismo instante ya lo había soñado yo. El párrafo ha quedado un poco raro, pero si lo lees un par de veces más se puede llegar a entender.

Finalmente, me di cuenta de que esto es un error cuando noté que estaba volviendo a oír lo mil veces escuchado (y pasado de tema) en bachillerato. Que todo esto es una gran mierda. Pero lo cierto es que sé dónde radica el problema: es que yo tenía esperanzas de que lo observado durante el bachillerato desaparecería. ¿Qué es ésto que había observado? Que los economistas son en realidad intentos fracasados de escritores por no tener ningún talento literario, sólo rellenador. Madre mía, qué cantidad de relleno, qué capacidad, qué exageración. ¡Qué manera de decir cien veces lo mismo pero de diferente forma!

Hablemos de mi aula: la más fea de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Seguro. Las mesas son diminutas, a tres km de la silla, de un color beige-amarillo desvencijado. La pizarra es de tiza y la sala tiene una orientación de lo más extraña.

Y hablemos de la facultad. Me dijeron que aquello es una maldita pasarela de modelos. Y es cierto que haber, hay. Pero tampoco es exagerado. Yo hoy he ido más acorde a lo que esperaba; ahora que mañana, voy a ir to heavy. Voy a sacar el collar que me han regalado a ver si atraigo y alejo lo que me interesa.

Esto va a ser horrible. Voy a dormirme en cada instante. Me da igual que esté escalonado, yo me pongo detrás de un alto cabezón como el de hoy (que tenía la nuca de Felipe Reyes).

Y joder, aquí sigo esperando el maldito tren. Mañana no se me olvida Zafón seguro.

Ya para rematar, he observado otra cosa: las facultades de económicas están llenas de psicólogos. Me he encontrado con dos muchachas que la liaron parda con la prescripción y están en lista de espera para entrar en psicología. Y conozco otros casos. El más famoso es el de Punset.

Y ya está. No sé si cuenta como mi primer escrito en viaje de la facultad a casa (o viceversa), porque ni me voy a casa ni estoy en movimiento, sólo me duermo las piernas alternativamente sentada en un banco, procurando que las que están a mi lado no vean lo que escribo.
Una de mis novelas favoritas fue concebida en un tren.

Total, que no sé si mañana será el segundo día de esta novata.

jueves, 22 de septiembre de 2011

La pura realidad a veces es un chiste

Me encanta abrir la bandeja del correo y encontrarme con chistes:


Anoche mi madre y yo estábamos sentados en la sala hablando de cosas de la vida...
entre otras... estábamos hablando del tema de vivir/morir...
Le dije: "Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo. "PREFIERO MORIR"
¡¡¡Entonces, mi madre se levantó con cara de admiración... 
y me desenchufó:
- el televisor
- el dvd
- el internet
- el pc
- el mp3
- la play
- la psp
- la wii
- el teléfono fijo
- me quitó el movil, la ipod, el blackberry me tiró TODAS LAS CERVEZAS!!!!
¡¡¡LA MADRE QUE LA PARIÓ!!!!
¡¡¡ CASI ME MUERO !!!


miércoles, 21 de septiembre de 2011

A que voy y le doy una horquilla...



De verdad que no me importa, que no valen na y yo tengo bastantes

Mientras menos mejor

Vídeos que dejo aquí porque sé que no los volveré a encontrar:










Proporción de suicidas por cada 100.000 habitantes


http://youtu.be/d0U-AwQsY4k

domingo, 18 de septiembre de 2011

Ains... He vuelto a caer.

Escrito ayer.


Que conste que no ha sido culpa mía. Es que llevo unos días en casa de mi tía y por alguna extraña obsesión, mi tío tiene que tener siempre el televisor encendido. Muchas veces entra, enciende la televisión y se vuelve a ir. Algo que fastidia mucho, porque si tengo la radio puesta la quita para afear el aire con el horrible sonido del televisor.

Y ahora mismo se ha quedado puesto en el telediario de Canal Sur. La noticia que ha dado lugar a comenzar esta entrada trata sobre las ayudas de la OTAN, o las organizaciones que sea, a Libia, Sirira, Palestina... no me enteré bien, la verdad, pero supongamos que es Libia (ya que cualquier ejemplo me vale). Es curioso que al principio yo estuviera en contra de estas ayudas. ¿Por qué? Por que con sólo oír la palabra guerra me entran náuseas y mi vena egoísta piensa que mientras más lejos mejor. Pensaba que el problema de Libia era de Libia.

¿Por qué he cambiado de opinión? No estoy segura de si he cambiado de opinión. Pero he mirado desde otro punto de vista y la declaración de una "ayuda condicional" me ha parecido abominable. Ya digo que no me enterado bien de la noticia, ni quiero enterarme, pero capté la esencia.

El caso es que acabo de terminar La voz dormida, de Dulce Chacón. La novela narra (por llamarlo de alguna manera) la situación, los movimientos, los sentimientos y pensamientos de diferentes personas pertenecientes al ámbito comunista en la postguerra, desde 1940 hasta algunos años en adelante. Resumiendo: lo que está de moda, los pobrecitos republicanos en la postguerra.

El caso es que en algunas de sus conversaciones expresan en su presente lo que yo pensé cuando lo estudié: malditos e hipócritas Estados democráticos de Europa que han dejado en bragas a la resistencia española. Y es que resulta un poco extraño escuchar las esperanzas de gente que cree que las democracias extranjeras les van a ayudar cuando tú sabes perfectamente que no va a ser así. Y cuando pasan los años y la gran guerra termina y se crea la SN y, en definitiva, se dan cuenta de que nadie les va a ayudar, que los pocos que son caen como moscas y que quizá hayan sido unos ilusos por creer que la guerra no terminó con aquel último parte,... entonces tú piensas, ¿por qué? ¿Porque lo hicieron mal? Eso seguro. Pero echarle la culpa a otro es mucho más fácil, y en este caso la culpa hay que echársela a aquella ayuda que nunca llegó, a aquellas promesas que no se cumplieron.

En primero (Hª internacional)  no pude evitar echarle las culpas a Gran Bretaña y a Francia por haberse quedado impasibles viendo cómo Hitler iba invadiendo uno a uno tantos países hasta llegar a Polonia. Y ahora, en segundo (Hª de España), no he podido evitar echarles la culpa por no hacer nada mientras Hitler y Mussolini sí hacían y, no solo eso, limitando en parte a los rusos.

El caso es que yo considero la Guerra Civil española una pelea de malos contra peores. Y ganaron los peores. Y uno de las claves decisivas para ese final fue la no-ayuda. Sentí resentimiento al saber que tanto Gran Bretaña como Francia reconocieron el Estado de Franco aún antes de que se diera por terminada la guerra (aunque, como he dicho antes, la fecha del fin pudo ser un tanto subjetiva).

¿Se entiende el paralelismo? Yo pienso en los rebeldes libios, en aquellos que han dado su vida para intentar ser libres (aunque eso es como todo: ya se verá qué es lo que les viene ahora). Tienen poco más que las ganas y encima no les echan un cable. Y yo me meto en la piel de alguien que haya visto cómo no llegaba aquel barco lleno de armas al puerto de Valencia y que ahora ve cómo no llega el mismo cargamento al rebelde que lo necesita para luchar por la justicia y puedo sentir la rabia.

¿Estoy consiguiendo explicarme? Los Estados occidentales (osea los gobernantes (osea, los más ricos)) podrían hacer el esfuerzo de hacer las cosas bien por una vez. Puede que se estén quejando de que no tienen dinero; pero como yo me pregunto dónde está y me respondo que lo tienen ellos, pues llego a la conclusión de que en realidad no les costaría el menor esfuerzo hacerles un favor a unos cuantas millones de personas.

Aprovecho que ha salido el tema para escribir mi opinión sobre toda esta moda de la II República y lo pobres desgraciaítos que intentaron esconderse o huir para acabar en alguna fosa. ¿Por qué me saca de quicio? Porque no la entiendo. ¿Qué no entiendo? Que haya gente con tanta cara y con la poca vergüenza de sacar dinero a costa de un hecho que fue, cifra arriba, cifra abajo, un trillón de veces peor de lo que son capaces de explicar. Me hace gracia que haya gente que pretenda, que intente y falle, contar unos hecho que sólo son capaces de imaginar. En realidad, lo que ocurre es que, no sé bien por qué, pienso que los únicos que pueden contar aquella historia son quienes la vivieron, que no me vale que un cuarentañero se documente todo lo que pueda y ya se crea con derecho para escribir, filmar, hablar sobre aquello. Que sí, que sabrán muchíiiiiisimo sobre el tema y puedan verlo con solo cerrar los ojos,... pero no. Todo este royo de levantar muertos, la creación de mártires, poemas hechos por no-protagonistas,... Puedo sentir la desazón de las Tristes guerras de Miguel Hernández... pero sólo veo autosobreestima  en escritores que imaginan. Tampoco entiendo muy bien qué se pretende con esta moda (seamos claros, todo pasa por alguna razón: que los ricos sean más ricos). Yo sospecho que el PSOE sabía que por propia no iba a lograr estas elecciones. De poco le ha servido.

Pero ahora hablemos de forma más concisa: sobre qué baso mis argumentos. Sobre poco, la verdad. Para qué engañarnos: soy una ignorante más. Pero el caso es que es así: TVE está pesadísima últimamente con la república (La República), el franquismo (comienzos "Amar en tiempos revueltos"), lo bueno que fue el fin del franquismo (hay que ver cómo han medrado los Alcántara) y ridiculizan a los nacionales durante la Guerra Civil (Plaza España); este año, en segundo, ha sido obligatorio leer Los girasoles ciegos;... Y es que a veces me topo con esas cosas y no veo más que propaganda, no una verdadera intención educadora. Más educadora, por ejemplo, me puede parecer la película Razas, que al haber sido escrita por el mismísimo Franco, puedo casi saber qué pasaba por la cabeza de ese hombre. Pero al leer La voz dormida,... al leer La voz dormida no puedo parar de ver los fallos, los anacronismos, las medio invenciones de una cuarentañera feminista que ha llegado a la fama sólo por escribir para un público determinado y no porque lo hiciera bien.



Bueno, como la entrada esta ya es bastante larga, ¿qué más da alargarla un poquito más? Y es que quiero comentar un par de cositas sobre un par de novelitas feministas: "El tiempo entre costuras" y "La voz dormida".

Es interesante cómo múltiples señoras me han recomendado (por decirlo de alguna manera) que lea "El tiempo entre costuras". Lo han hecho como si no hubiese nada más maravilloso en el mundo mundial. Que es supermagníficio. Que todas las mujeres tenemos que leerlo. Todo como si se les fuese a salir las entrañas del pecho, con una pasión,...     El caso es que empecé a leerlo. Apenas puedo leer dos páginas antes de cerrarlo con asco. No leía algo tan pésimo desde Tempus Fugit. Lo empecé a principios de verano y apenas casi he llegado a la página 50. Todo porque mentes más de fiar me han dicho que lo que es la historia no está tan mal, lo que pasa que hay que tener paciencia. El caso: que el número dos en todas las listas de lo más vendido, lo más mejor de lo mejor,... me parece una porquería de cuidado.

Y ahora llega "La voz dormida". No le voy a dedicar una entra sólo a esto. El caso es que yo, hace ya tela de tiempo, pregunté por alguna novela para llorar... y sin pensarlo dos segundos me dijeron que ésta novela. De hecho, me la regalaron por navidades. Y he estado esperando a que se me derrame alguna gota. Pero que va. Tan sólo se me humedecieron un poco los ojos en un momento que seguro no fue el que hizo llorar a quien me lo dijo.  Y yo no digo que la historia no sea "desgarradora" o "dura". Lo que pasa es que la "narración" es pesaísima, reiterativa a más no poder, y me ha hecho imposible empatizar con los personajes. Aparte de anacronismos y tal. Es más, me ha cabreado que una historia "buena" (porque es real, son testimonios), se haya desperdiciado en intentar hacer "poesía", poesía a base de reiteración. Que a mí no me importa que en un momento determinado, la redacción se vuelva poética,... pero es que, que un libro se pueda quedar en la mitad quitando todas las repeticiones... joder. Total, que la narración de vidas que han sufrido y han perecido, me ha parecido superficial. Vamos, que la escritora me ha parecido pésima, por premios que haya recibido.

Y, ¿a qué venía esto? Pues a que me dan vergüenza las mujeres que dicen defender a las mujeres, cuando no hacen más que ponerse y ponernos en ridículo. Dos novelas alabadas por sociedades feministas = dos bodrios. Como aquella historia que me contaron de que en un pueblo, la sociedad feminista le había protestado al ayuntamiento que por qué en los semáforos sólo tenía que haber hombres. ¿? (Vale, no me importa y, hasta cierto punto, lo puedo ver bien) Pues se cambiaron. Entonces cambiaron el monigote "hombre" por un monigote "mujer", que se diferenciaban porque tenían falda o vestido... Ahora protestaban que por qué los monigotes mujeres tenían que llevar falda y pretendían que se cambiara otra vez... :S   Por no hablar de que ahora el masculino no incluye necesariamente el femenino. Es que en los centros educativos a veces es bochornoso... Queridos padres y madres de alumnos y alumnas. Y en el mismo instante en que empiezan ya meten la pata, pues deberían haber puesto "queridos y queridas". Lo cierto es que a mí me parece ridículo. Esto ya lo he comentado antes, ¿no?


En fin...

Dejo otro vídeo de David Garrett que de verdad que me ha gustado:

viernes, 16 de septiembre de 2011

Dire Straits y David Garret

Hacía algún tiempo que tenía ganas de poner buena música por aquí.



Verlos en directo tiene que ser genial.



Siempre me he imaginado (y siempre me imaginaré) a Mark Knorpfle como salido de Ranger Walker. De verdad. Con un sombreo y chaqueta blancos y una camisa a cuadros azul. Incluso alguna vez que otra no le he negado un bigote.



Y ya que le he puesto la etiqueta de música a esta entrada aprovecho para preguntar: ¡¡¡¿Habéis oído lo que han hecho con Smell like teen spirit?!!! ¡La han remixado! Tranquilamente que estaba yo saliendo de una caseta-discoteca en la feria de Utrera y de repente empiezo a oír... With the lights out it's less dangerous... chunda chunda chunda... Si Kurt Cobain levantara la cabeza se volvería a suicidar seguro.

Pero no todo es malo, pues he descubierto a David Garret:



Que alguien le preste una horquilla.









Si he puesto el título después de haber hecho la entrada, ¿es un título pospuesto?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Pensamiento rápido:

Hay que actualizar la constitución YA. Pero teniendo en cuenta quienes están para cambiarla,... ¿no es un riesgo? A ver si vamos a ir más atrás todavía. Ja, quizá, como está tan de moda la II República, a lo mejor lo que hacen es cambiarla por la del 31 y listos.
De repente, cuatro años de formación me parecen demasiados. Ne necesito escapar antes.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Historias de mi entorno (3): ¿Física o química? ¡Ja! Me parto

   Pensé en hacer esta entrada hace como cinco o seis meses (de hecho, a lo mejor la he hecho ya y no me acuerdo... tendré que mirarlo), cuando coincidía que me quedé traumatizada al saber que echarían una nueva temporada de FoQ y que hubo un interesante escándalo en mi instituto.
   Y es que resulta que una vez vi o leí, o saber cómo me enteré de una entrevista que le hicieron a algunos de los actores y les preguntaron si eso que ocurría en la serie pasaba en la vida real. Ellos contestaron que sí, lo que pasaba es que en la serie estaba todo condensado. Yo me indigné, negué absolutamente que lo que dijeron fuera o fuese verdad y di gracias por no haber estado en el mismo instituto que ellos. Vamos, que pensé fatal de los chavales, de la serie y de todos aquellos que se creyeran esas pantomimas.
   Pero es que cuando paso el "escándalo" ese en mi instituto, me puse a repasar todos los que habían ocurrido en los casi cuatro cursos que llevaba allí... y me tuve que tragar todas mis palabras juntas, sin ni un poquito de agua para dejarlas pasar.

   Este año nos hemos podido deleitar con un chaval (creo que se llama Tomás) de... no sé, entre 13 y 14 años, que al parecer era medio camello. Ha sido expulsado ciento y una veces. Creo que fue él (si no, fue otro) el que le dejó un ojo morado e increíblemente hinchado a una profesora (en su sexta década). Al parecer, en navidades o así, fue expulsado del instituto definitivamente y, claro, le tuvieron que adjudicar otro (privado o concertado). Pero hubo un problema burocrático, pues no es legal el "negar" la educación pública a un menor de 16 años, osea, que no lo podían echar de verdad. Así que el niño volvió en mayo o por ahí y siguió dando guerra. Lo que yo no sabía, es que la clase del muchacho es la que estaba en frente de la mía, a cinco pasos... De modo que escuché perfectamente el pedazo de mega grito que metió un profesor que estaba ya hasta los kinders del niñato. Fue impresionante. Además coincidía que yo estaba dando clase con el jefe de estudios (que salió con una cara... A él también lo tenía bastante quemao ya) y tuvo que salir a "aplacar" al musculoso profesor. He puesto lo de musculoso para hacer la idea de que si se hubiera salido de sus casillas de verdad, la hostia podría haber sido anecdótica (además de juicios, cárcel, pedazo de multa y prohibición de por vida a un buen profesor para volver a ejercer la docencia), y porque un preocupante sector de las alumnas piensan que ese cuarentón está de muerte (a mí no me lo parece, la verdad). Expulsión al canto. Y bueno, hizo todas las cosas prohibidas que podría hacer un chaval de su edad: escaparse, robar, meterse en múltiples peleas, impedir de forma absoluta dar una clase normal, pillarlo en el baño coitando con otra alumna... Mi tutora, que es muy blandita la pobre, también lo ha pasado bastante mal. Sin embargo, a día de hoy, lo único que he visto de él es su supuesta nuca. Sería incapaz de reconocerle.
   
   También hemos tenido otra perla graciosa. xD... es que me destornillo tan sólo con pensarlo... jeje. Resulta que una tal Mari, una choni de pura chepa, se quedó embarazada para dejar el instituto. De verdad de la buena y así como suena. Quería dejar el instituto y para ello, decidió quedarse embarazada. ... La lógica llena los huecos de información explicando que tendría 16 años y que sus padres no estarían de acuerdo con que dejara el instituto. Pero claro, ¿por qué intentar usar la lógica para explicar algo tan sumamente descabellado? Quizá simplemente le dio por ahí y ya de paso dejaba el instituto. No lo sé ni me importa.

   Hace... ¿cuatro años? Sí, fue cuando yo estaba en 3º... Hace cuatro años estábamos en clase con el profesor más odioso del instituto y de la historia de los profesores de su asignatura (tres años seguidos lo tuve) cuando salta alguien diciendo que olía a gas. Yo pensé "Insensato, te vas a llevar un negativo irrecuperable" (un negativo en esa clase equivale a un punto menos en la nota final; para repararlo, debías conseguir dos imposibles positivos, y teniendo en cuenta que pocos aprobaban los exámenes...). Pero alguien lo secundó y yo pensé "Conque intentando perder tiempo, en. Bueno, veamos cómo sigue ésto". El profesor, con su asquerosa voz, timbre y tono (por no hablar de su aborrecible cara) negó irrefutablemente que oliese a gas y declaró que la única intención de esos dos compañeros era perder el tiempo (si es que estaba claro). ¡Pero resultó que sí empezó a oler a gas! ¡Era verdad! Y claro, vi las puertas del cielo abiertas. Finalmente, el profesor confesó que, debido a sus múltiples alergias, tenía la nariz atascada y que no podía oler nada y nos amenazó diciendo que si era mentira nos la íbamos a cargar. Así que cogió el libro y nos mandó que nos quedásemos quietos mientras él salía a ver qué pasaba. Nosotros, dentro, nos quedamos murmurando indignados que hay que ver que ya nos podemos estar muriendo que él anda que lo iba a remediar. Pero al final entró y nos dijo que evacuáramos el instituto. Junto con otra pequeña clase, fuimos los primeros y al final se le dio a la alarma y todo el instituto salió. Nosotros empezamos a fantasear con que el instituto iba a explotar, iba a dar en la gasolinera que hay justo en frente e iríamos todos al carajo. También teníamos miedo por si al profesor se le ocurría seguir la clase en el patio. La gente, con el gas, empezó a ponerse hipocondríaca perdía (yo fui una, lo confieso). Y he escrito hipocondríaca y no "mareada" porque al final no era gas, sino que alguien había quemado una papelera de plástico. ¿En qué momento de tu vida se te puede ocurrir "Ey, prendámosle fuego a una papelera". Bueno, al menos nos perdimos la clase. ¡Yupi!

   Bien, ésta última no hay sido muy fuerte. Pero quizá lo compense ésta siguiente, un caso que yo, a día de hoy, sigo sin tener claro qué pasó, porque se escucharon taaantas versiones diferentes,...  Había una vez una muchacha bajita, un año o dos mayor que yo, muy culona, con unas caderas anchas pero cintura muy estrecha, rubia y, en general, mona, a pesar de su aspecto a medio camino entre choni light y normal. No recuerdo su nombre, pero el caso es que aquel día lo reconocí. Al parecer, habían acuchillado a la chavala en el cuarto de baño. Habían venido la policía y la ambulancia (que llegó tarde). La había encontrado su mejor amiga en un tremendo charco de sangre que jamás podrían limpiar del todo. A ésta sí la atendió la ambulancia con su ataque de histeria. Alguien había visto salir al asesino. La policía interrogó a todo quisqui    ...    Al día siguiente no había muerto: los de la ambulancia la encontraron viva y se la llevaron inmediatamente al hospital.   ...    Ese mismo día, unas horas más tarde, no le habían acuchillado, sino que se había intentado suicidar.   ...   Al día siguiente no se había querido suicidar; simplemente, como consecuencia de la horrible y desesperante situación de su familia, había sacado su rabia haciéndose cortes en las piernas y el vientre.   ...   El día siguiente, la última vez que pregunté, que ni sangre ni porra en vinagre, que la chavala había cogido uno de esos cuchillos para la tostada, de esos que apenas cortan, de la cafetería, que se había hecho unos pocos de arañazos porque le había dejado el novio.    ...    ¿Qué pasó en realidad? Ni idea. Ya hasta dudo que haya ocurrido. Sé que fue real porque una vez, salió la anécdota y la chica que yo tenía al lado corroboró que no había sido producto de mi imaginación. A ella nunca se le olvidará, pues se llevó un susto importante, porque resulta que una de sus profesoras que se enteró al momento de lo que había ocurrido (fuera lo que fuese), con en la descripción (rubia y extranjera, venezolana si no recuerdo mal) creyó que era la hermana de la chica (rubia y extranjera, sólo que brasileña) y fue a decírselo. Claro, imagina cómo se tuvo que poner cuando le dicen que su hermana mayor ha sido encontrada ensangrentada y que se la había llevado una ambulancia. A todo esto, yo no vi nada. Pero nada de nada: ni ambulancias ni policías ni sangre ni a la chavala, ya que nunca volvió. Algún día volveré a preguntar, a ver qué nueva versión oigo.

   Pero a los policías sí que estoy acostumbrada. No sé si he comentado alguna vez que mi instituto está en un barrio "conflictivo". De hecho, habréis visto en televisión una noticia en la que unos vecinos tiraron piedras a un cuartel mientras estaban las familias celebrando el día del Pilar. Pues eso está a dos pasos de la puerta principal de mi instituto. Pero lo bueno es que a menudo, en los pisos de la mismísima puerta principal del instituto te puedes encontrar redadas con múltiples furgones policiales. De hecho, yo, durante un curso, tenía E.F. los miércoles a primera hora y como usábamos las instalaciones municipales que están al lado, pues teníamos que salir del instituto y pasar tranquilamente por delante de todo ese despliegue policial. ¡Ah! Ese camino también tiene una anécdota graciosa, y es que siempre ha estado comido de mierda hasta que un día vino el presi a dar un meeting en el velódromo de todo ese complejo deportivo. También salió en las noticias, ya que fue ese famoso meeting en el que Zapatero usó un avión presidencial para algo del partido. Anda que no le dieron caña.   También hubo un montón, pero un montón de furgones policiales cuando lo de la huelga de los trabajadores de Cerámicas Bellavista (por ahí sí que pasaba yo para entrar). 


Bueno, ya me iré acordando de más. Si no, pediré ayuda y verás cómo surgen algunas cosas más. 
¿Qué os ha parecido? Seguro que también tenéis algunas buenas historias de este tipo, así que comentadlas.

Chao

viernes, 9 de septiembre de 2011

Test I (L) books.

Gracias Amanda por pensar en mí para hacer este test, porque me gustan mucho y me parece muy interesante.



-El último libro que he leído: Rebeldes, de Susan E. Hilton.
-Un libro que cambió mi forma de pensar: yo opino que cada libro que se lee hace que cambie en alguna medida nuestra forma de pensar. Por poner uno, digo "El Dador", de Lois Lowry, porque fue la primera distopía que leí y me enseñó otra perspectiva más desde donde ver las cosas.
-El último libro que me hizo llorar: Posdata: te amo, de Cecelia Ahern. Me metí mucho en la novela y acabé sensiblera perdía.
-El último que me hizo reír: Como agua para chocolate, de Laura Esquivel. Tiene unos punto subrealistas muy buenos.
-Un libro prestado que no me han devuelto: Las primeras aventuras de Hercules Poirot, de Agatha Christie. De eso ya hace unos tres años. Pero jamás se me olvidará. Y también tengo prestado Cien años de soledad. Pero a esa sólo le doy hasta que acabe septiembre o la mato.
-Un libro prestado que no he devuelto... todavía: pues tengo mi habitación infestada de libros que me han prestado. Pero todavía no los he devuelto porque todavía no los he leído. Cuando los termine claro que los devolveré. Aunque hay uno que intenté devolver por todos los medios (lo juro) y a día de hoy, a saber cuántos años después, todavía no lo he devuelto ni creo que lo vaya a hacer nunca: Los trapos sucios de Manolito, de Elvira Lindo.
-Un libro que volvería a leer: El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde.
-Un libro para regalar a ciegas: Momo, de Michael Ende.
-Un libro que me sorprendió para bien: mmm todos los libros que nos gustan nos sorprenden para bien, porque cada página es una sorpresa, ¿no? Diré: Eugènie de Grandet, de Honore de Balzac.
-Un libro que robé: New Moon, de Stephanie Meyer. No hace falta que se piense mal de mí, ya lo hago yo de sobra. Todavía no lo he leído porque sólo verlo me doy asco.
-Un libro que encontré perdido: no recuerdo haber tenido esa suerte.
-El autor del que tengo más libros: Agatha Chrisite.
-Un libro valioso: ¡¿Uno?! Todos mis libros son valiosos, todos son joyas, todos son lingotes de oro. Miro a mi alrededor y no hay muchos que sacrificaría por otro.
-Un libro que llevo tiempo queriendo leer: El Dr. Frankestein, de Mary Shelly.
-Un libro que prohibiría: el de la catequesis XD
-El próximo libro que voy a leer: pueeees... no lo sé. Quizá, La voz dormida, de Dulce Chacón.

Yo se lo paso a Cucaracha en su guarida. Aunque sólo sea por obligarla a hacer una entrada xD


Y ahora me pongo nostálgica:



martes, 6 de septiembre de 2011

No lo entiendo

Hablemos en plata (buen nombre para una sección xD (ahora entenderéis el chiste)).
Estoy rodeada de burros. Y eso es así. No porque yo me crea intelectualmente superior a los demás (es que a veces leo lo que escribo y me caigo mal porque parezco una pedante de mierda, pero no es así); sino es que da la puñetera casualidad de que estoy rodeada de burros. Mi teoría es que el agua está contaminada y que, de tanto beberla, la gente de este maldito pueblo y de sus malditos alrededores está agilipollada. Luego me preguntan por qué tengo tan pocos amigos y la respuesta es porque sólo tengo por amigos aquellos a los que parece que, quizá por su composición genética, el agua les ha afectado menos o han vivido en varios lugares, etc. En serio. Me dijeron que en frikipedia (una fuente muy fiable) ponía que mi pueblo era el que mayor concentración de canis tenía en España. Claro, lo miré, y no ponía eso, sino que ponía la cantidad en número de canis que había y me resultó curiosa, ya que ese número es superior al de habitantes. La respuesta a esa incógnita es que vienen canis de otros lados a dar la lata aquí.
Pero no nos desviemos. El caso es que estoy rodeada de gente sin inquietudes, sin ningún rasgo interesante, sin nada que aportar y a la que no tengo ganas de escuchar. De verdad que encontrar gente interesante es para mí todo un hallazgo memorable.
Es por eso que me gusta leer blogs. Una bitácora es un sitio donde alguien cuenta algo; ergo tiene algo que contar. ¡Todo el mundo tiene algo que contar, sí! Pero los burros no lo cuentan en blogs, sino al burro de al lado. Todo esto son generalizaciones idiotas, pero es que si no hago una introducción larga e idiota, reviento. Por lo tanto me gusta leer blogs.
¿Cómo leo/descubro blogs? Pues saltando de uno a otro. Vamos, que he saltado bastante (tampoco una cosa bárbara, pero bueno). Y me he encontrado con blog buenos, blogs malos, blogs estupendos y blogs vomitivos. Pero el caso es que hay muchos que son prácticamente iguales. IGUALES. Y hay cosas de ellos que no entiendo. Pongamos algunos ejemplos.

-Me gusta la mente de mi amiga Rocío. Eso es así y punto. Y un día, en el patio del instituto salió el tema: "Yo es que a veces me encuentro con blogs que tienen doscientos, trescientos seguidores y cuando los leo no son muy buenos que digamos". La expresión de la cara decía "en realidad quiero decir que son una puta mierda, pero me callo no vaya a ser que sea simplemente cuestión de mi gusto". Y no, no es cuestión de su gusto: hay blogs que son una puta mierda y tienen un montonazo de seguidores. Entonces claro, mi amiga se preguntará a sí misma si es que resulta que su blog es peor aún que el de los otros, si por no ser un calco de los demás, no es seguible. Y lo que ocurre es que el 80% de esos seguidores son "de compromiso". ¿? ¡¿Seguidores de compromiso?! Señores, esto es internet: lo que menos hay es compromiso. No hay gente que conoce a gente, sino nicks que conocen nicks; con que si no quieres nada con el otro nick, no hay problema personal, lo puedes dejar como si nada y la vida (real) sigue. Si a mí no me gusta un blog, ¿por qué narices voy a tener que ver sus actualizaciones en mi escritorio si encima no voy a volver a pasar por él? Razón: para que ellos me sigan de vuelta.

-Segundo: tener seguidores. Cuando yo me apunté a esto sí había puntos: los de la asignatura de informática. En el momento es el que se acabó el curso, se acabaron también los puntos. No dan caramelos por tener más seguidores, no dan premios, no dan nada. ¡¿Por qué esa maldita obsesión con tener seguidores?! Porque eso degenera en más compromiso: con los "lectores".

-"Sólo bajo mi punto de vista que puede no ser el de otro" "Ay chicos, puede ser que esté unos días fuera" "Ay, lo siento por no haber actualizado ayer"... ¿Perdón? No pretendo que todo el mundo comparta mi definición sobre los blogs, pero para mí, el mío es un reflejo de lo que soy, es donde escribo lo que me da la gana, lo que pienso (que suele ser bajo mi punto de vista xD), cuando me da la gana, como me da la gana, curándome en salud en la medida que me da la gana, etc. ¿Qué narices me tiene que importar lo que piense Rosa_Amarilla, Tabaco de Menta, grandullón16,...? Son sólo nicks (con más o menos ingenio). Yo puedo querer que compartan su opinión conmigo, pero ¿por qué tengo yo que tapar con eufemismos la mía, si para eso tengo el blog, para desahogarme como me da la gana (que es lo que estoy haciendo ahora)? Vamos, digo lo que me da la gana normalmente, no iba a hacerlo ahora. De verdad, yo ya he dejado un par de comentarios diciéndole eso a los autores de algunos blogs, porque es que vamos.   Y lo de las secciones... Que quieres seccionar tu blog, vale. Que quieres aumentar esa sección periódicamente, vale. Pero de ahí a que "tengas" que publicar periódicamente hay un trecho. Porque si no puedes, no puedes y punto; porque si no te sale, no te sale y punto; porque si no te apetece, no te apetece y punto; porque si no te da la gana, no te da la gana y punto. Es que me enerva que haya autores que crean tener que "pedir perdón" (ya que estamos hablando en plata, esto va por Natalia y su Sala de los sueños). Y es que hay una diferencia entre "¡Me voy de vacaciones! Voy a estar un par de días fuera; me lo voy a pasar genial y volveré con las crónicas" y "¡Me voy de vacaciones! Así que lo siento pero esto va a estar parado. No podré actualizar, pero prometo que volveré con la crónica, muchas fotos y cosas nuevas!". La diferencia es que uno puede que te lo estés contando a ti mismo y el otro es un "compromiso".

-¡Ah! Otra cosa que odio es lo de "He estado este fin de semana ocupada y por eso no he podido pasarme por vuestros blogs y no he podido comentar, pero ahora mismo voy a ponerme al día". ¿? (Por cierto, un inciso, estoy poniendo guiones pero esto ni está esquematizado ni porra en vinagre xD) ¿De verdad que eso no suena a "Perdonadme la vida, no dejéis de seguirme porque penséis que no os sigo, dejadme unos minutos y veréis que amigable soy y cómo comento cosas insulsas con "qué buena entrada"  y unos besos que pueden ser más o menos sonoros en función de lo cursi que soy"? Me pone enferma.

-Reitero lo de las putas mierdas con un montonazo de seguidores, porque es que sigo sin creerme el caso que me he encontrado hoy: salto a un blog y leo en la página principal que le muchacha está celebrando los tres meses de su blog. Y claro, yo pienso, "¿Estás celebrando que hace tres meses te hiciste un blog?" Y a la derecha veo que tiene más de 300 seguidores ¡¡¡¡¡¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?!!!! "¡Joder! ¡Esta tía tiene que ser un puto crack!" Pero cuando me fijo en alguna de sus entradas compruebo que es un calco más, que no escribe para tirar cohetes y que... puff que no. Y ahora empiezo a contar y me doy cuenta de que uno de mis blog favoritos, con una autora con un arte para escribir que dan ganas de llorar de emoción, no cuenta ni con una décima parte de los seguidores de antes. Y yo voy y me pregunto "¿Han llegado los burros a los blogs?" Qué mal...

-Venga, más cosas que no me gustan de los calcos: lo recargados que están. Si es que dañan la vista. Qué mareo. Tiene un millón de cosas a los lados de los textos. Si es que a veces las columnas laterales siguen varios metros más después de finalizar las entradas. Impresionante. Y ¿para qué querrán tantas cosas? ¿Funcionarán todos los botones?

-¡Ah! Eso nos lleva a otra cosa: las afiliaciones. Que en algunos casos son verdaderos contratos (juro que me he encontrado con "en éste link están las condiciones de afiliación". En esos casos me quedo muerta. Si os fijáis, en la parte derecha tengo imágenes con enlaces a otros blogs que pueden parecer "afiliaciones". Pero no: son blogs que me gustan y que recomiendo, que quiero compartir (excepto lo de Harry Potter y lo de la ortografía, que sólo me gustan por lo que significan, no por sus blogs de origen). Y ya está. Probablemente algunos de los autores de esos blogs ni sepan que yo existo o que existe éste blog. Pero da igual. Nadie va a obligarme a poner un enlace a su blog a cambio de patrocinar el mío. Y, de hecho ¿veis algún código de "afiliación"? Ains...

-Otra cosa que me da mucho coraje, que no entiendo,... bueno, es más bien un ruego, un ruego a las estrellas, porque como tengo tan pocos seguidores (xD sé que es malo, pero me hago gracia, qué le vamos a hacer), pocos se van a dar por la aludidos. Pero ya he visto la protestas en algunas bitácoras, así que tengo esperanzas. Allá que voy: otra cosa que no entiendo son los "captcha", ese código alfanumérico distorsionado que hay que descifrar para poder comentar... Cómo lo odio. Mira que a mí me cuesta comentar... pues más difícil me lo ponen. Esas cosas están para que las máquinas no dejen mensajes, que si es una web grande, lo entiendo; pero un blog con un puñado de seguidores... (sí, Cucaracha, date por aludida porque te lo mereces). Joder, que yo llevo más de dos años por aquí y todavía no me he encontrado con nada así. De hecho, el primer año, si me hubiese comentado un robot, le hubiera dado las gracias.

Bueno, ya me acordaré de más. E intentaré que quede más claro, porque, joder, con esto de querer reflejar lo que hay en mi cabeza, están las entradas como después de un centrifugado.

Alguien podría pensar "Joder, Saskia, si vas a ser hipócrita, al menos disimula". No, no he predicado nada que no cumpla. Y es que, aparentemente, puede haber un par de contradicciones a mis puntos, como:
-¿Para qué lo publicas en en internet si ni te importa qué piense la gente y ni te importa si quiera que te lean? Para eso lo escribes en tu libreta. Ni me importa lo que piense la gente ni me importa que me lean. Lo que pasa es que quiero compartir puntos de vista sobre temas con los que no puedo hablar con el burrógimo. Y quiero opiniones sobre mis opiniones.    El sábado estuve en un cumpleaños y no sé cómo me dejé llevar y acabé comentando que en algún sitio, hace poco, había leído la pregunta "si te pagaran por hacer lo que más te gusta, qué serías" y además dije que la respuesta era "estudiante"... en ese momento supe por sus miradas que para los asistentes a aquella reunión yo ya estaría marcada para siempre como "rarita" o "tontita" o directamente loca. Pero como dice Wiston Smith en 1984: "Quizá un loco era sólo una minoría de uno. Hubo una época en que fue señal de locura creer que la Tierra giraba en torno al Sol".
-Pero Saskia, tú sí que le hablas a un público. Sí: a mí misma y al que esté dispuesto a aceptarme como soy. Ahora el casillero de seguidores marca 36 (aunque yo calculo que verdaderos son sólo 6). Pero durante mucho, mucho tiempo (el primer año y medio de mi blog) no había un alma que pisara estos parajes. Sólo había una persona que miraba y remiraba asiduamente mis entradas: yo. Y me encantaba. Me ilusionaba enormemente encontrarme con alguien que tenía mis mismos gustos, aficiones, pensamientos,... que era y es lo que he buscado siempre y que me resulta complicado de encontrar (pero quien la sigue la consigue :D).

Y ya me he cansado. Creo que sí, que voy a poner una nueva etiqueta llamada "Hablando en plata".

Chaíto

Para leer recomiendo: 1984 de George Orwel

   No sé si es suerte o es que, finalmente, he aprendido a escoger qué leer; lo que está claro es que llevo una racha estupendísima: Momo, Como agua para chocolate, ahora éste... Pero lo que sí tengo claro es que he cogido la clave: alternar libros "suaves" con libros "profundos". Momo era a la vez suave y profundo; Como agua para chocolate era suave; y 1984 es muy profundo.

   Hablemos en plata: 1984, de George Orwel está de moda. ¿Por qué? No lo sé. A lo mejor no es así y el problema es que soy una paranoica, quién sabe. El caso es que últimamente lo veo por todos lados. De hecho, estaba en las dos listas que estoy haciendo (la de los 50 libros que leer antes de morir y El Reto). Finalmente, me decidí a leerlo cuando mi prima me vino diciendo que le encantaba y que me lo iba a prestar.

   E ir a cogerlo fue lo mejor que he hecho. Además es una de esas novelas que sabes que vas a leer varias veces a lo largo de tu vida y que cada vez vas a leer un libro diferente.

   Pero, ¿1984? ¿Qué es 1984? ¿Un año? Sí. Lleva ese título como podría llevar cualquier otro, la verdad. Pero no, en serio: "1984" es la gran distopía (ah, quizá sea por eso, como están de moda las distopías a lo mejor...). Aunque ya te digo yo que eso es mentira; esta novela es de terror. Y sé de lo que hablo, que yo he leído a Poe, a Stoker, a... bueno, lo cierto es que he leído poco terror. Pero a mí me llaman la mujer de hielo, de escarcha en las venas, la niña sin sentimientos (juro que me han dicho todo eso) y no me asusto por nada. Pero ésta novela me ha dado miedo. MIEDO.
   Bueno, venga, de qué va. Si se quiere se va a wikipedia o a cualquier sitio y puedes leer qué es una distopía. Y ya sabes de qué va. Lo que diferencia a unas de otras es el modo de gobierno y de control mental. Por lo demás, hasta los sentimientos de los protagonistas se pueden parecer.
   Me mantengo en mi línea: no daré más detalles. Es otra de las novelas (cualquiera, en realidad) que tienes que empezar con los ojos cerrados. Además esta recomendación no es una de las mías sacadas de mi loca cabeza: 1984 es uno de los imprescindibles de la literatura universal hasta el final de los tiempos. Así como lo digo y sin exagerar. Un clásico entre los clásicos sin posibilidad de discrepar.

   Si sigo mi estrategia de suave-intenso, más vale que lea libros insulsos de aquí a navidades, porque si supieras mi reto para el año que viene... puf. Una pista: está en la lista de los 50.

   Y sí, ya está. ¿Qué pasa? ¿Que cómo he podido hacer una entrada tan insustancial sobre una novela tan maravillosa y... tan novela de verdad de las buenas? Fácil: porque no me creo con la suficiente madurez mental como para hacer un análisis de tan compleja obra. Sería una gran tontería por mi parte. Además, últimamente no estoy yo como para hacer cosas no-superficiales.

   Y por poner algo, ya que nunca pongo ni fotos ni vídeos, pues se me ha ocurrido poner éste, que no es que me guste especialmente, pero es que hoy lo he vuelto a ver:

Para leer recomiendo... no. Puedes morirte sin... no. Para leer reco... ¿Lo recomiendo o no? En cualquier caso: Lady Susan, de Jane Austen

Otro del mes pasado. Es que tengo que ir despejando la pantalla de "borradores".


 La lógica me dice que no, que no debería gustarme. Pero me ha gustado y lo he disfrutado. Cada palabra.
¿Por qué no debería gustarme? Porque es una novela epistolar; porque la protagonista es una falsa con unas dotes de actriz muy buenas, una liante, una rompecorazones sin piedad y sólo por afición, y... eso, una liante (vamos, lo peor; un personaje odioso como sólo Jane Austen es capaz de crear); porque la trama es bastante insulsa;...

 Pero eso no me ha importado. ¡Es que no debería gustarme, pero me gusta! Porque es simplemente Jane Austen. Supongo que todo el mundo tiene algún autor con el que no es imparcial y Austen es una de los míos.

Lady Susan, una de sus obras menores, no es una excepción. Una vez más me he espantado de la sociedad que vivió mi querida escritora, aunque, ciertamente, podría ocurrir en cualquier época.

La sensación al haber ido leyéndolo es de que le he robado la correspondencia a alguien, que lo estoy leyendo a hurtadillas peeero, al mismo tiempo, sientes en parte como si también estuvieran dirigidas a ti. Y es curioso cómo te enfadas de que no te hayan resumido la historia, de que las cartas a veces sean sólo cartas y haya momentos de suspenso en que la cosa no avanza porque realmente no ha avanzado.

Y me reitero, y me repito, y me pongo pesada: el valor de "Lady Susan", no es la historia insulsa (sin haberlo pensado, me ha salido algo parecido a un pareado) que cuenta, sino el placer que se siente mientras se leen las palabras de Jane. Ains. Pero, ¿cómo se puede escribir tan bien? Yo lo atribuyo a que he leído poco en comparación, pero lo cierto es que son pocos los autores que me producen placer al leer sólo por el placer de leer. Es decir, que me guste el cómo y no el qué.

Pero bueno, voy resumiendo. Lady Susan es algo más para los amantes de Jane Austen a los que sus seis obras mayores les parece poco. Sin embargo, no lo recomiendo para aquellos que todavía no han conocido a Austen en su explendor.

Chaíto.

Para leer recomiendo: Momo, de Michael Ende

Imagina que estamos a primeros de Agosto, que fue cuando escribí esto. Tendría que ir justo después de la entrada que le dediqué a "Posdata: te amo".



 ¿Sabéis alguna historia de un libro que te ronda hace años, al que le has echado un par de vistazos o incluso dos, pero del que no pasaste del primer capítulo? Yo sí. Se llama Eragon y tiene entrada propia. Pues éste es un caso parecido, solo que tiene más años aún y algo más de historia:

 En mi casa todos leían. Es decir, mis padres se pasaban el día leyendo. Tampoco tanto, pero, en fin, que era cosa muy habitual. Claro, a la temprana edad de seis añitos (entonces eran seis, ahora empiezan antes, ¿no?), mi mayor ilusión era aprender a leer. Y, más aún, me inculcaron desde siempre que lo que había que hacer era estudiar. Estudiar y aprender cosas. Total, que yo llegué a primero de primaria (ya éramos grandes, nos habían cambiado de patio) con una ilusión y unas ganas insuperables y, como se podría deducir, era la primera de la clase. La primera no, la segunda, pero el primero era tan tímido que apenas se notaba.
 Siguiendo con lo de leer, yo era muy rápida. En la hora de lectura, uno a uno todos leían el texto. Pero era demasiado lento. Yo no podía seguirlos a ellos. Continuaba pa'lante y cuando me tocaba no sabía por donde íbamos, porque quizás iba varios cuentos por delante.
 Tuve suerte con la profesora que me tocó. Sabía repartirse tanto para los adelantados como para los atrasados y seguir el ritmo normal. Nos enseñó a escribir con pluma, nos defendía si había alguna injusticia... Yo veía que nos dedicaba tiempo a todos (si bien yo sólo pensaba en mí misma). Sé que hizo cosas (cosas serias, cosas importantes) por alguno de nosotros fuera del colegio que no hubiera hecho nadie... Era muy buena. Una gran persona como pocas se han dado. La quería mucho, y es normal, ya que me dio lo que yo quería: aprender a leer y saber cosas,  aparte de un cariño especial. Hoy, creo que la quiero más todavía, porque fue una de esas personas que te marcan en la vida, porque sé que si no fuera por ella, yo no sería como soy ahora, habría sido alguien muy diferente. La última vez que supe de ella, le había dado un infarto cerebral y estaba hecha prácticamente un vegetal. Quizás haya muerto.
 Ella le daba a cada uno lo que necesitaba y consideró que yo necesitaba una novela. Le dijo a mi madre que me comprase Momo, de M. Ende. Mi madre así lo hizo. Pero volvemos a lo de hace un mes: que el protagonista de una novela sea un niño, no quiere decir que sea para niños.
 Momo me ha perseguido en dos mudanzas y ha seguido dándome vueltas. Estaba segura de que nunca me lo leería, pero siguió conmigo porque es el recuerdo del cariño de ella.
 Es curioso que haya sido Gustave Flabert quien me haya devuelto Momo a mis manos. Este cuarto intento ha tenido más éxito.
 No me arrepiento de no haberlo leído antes. Sé que no lo hubiera sabido apreciar como ahora.


 Y ésta es la otra novela que me hizo sonreír la otra mañana. Es una de las historias más tiernas e inocentes que me he encontrado. Lo más normal es reconocer a Ende por "La historia interminable". Momo es más conocida por la serie de dibujitos que se hizo. ¿Os acordáis de una niñita con una chaqueta naranja muy grandre, mucho pelo oscuro, que vivía en un anfiteatro y una tortuga que se llamaba Casiopea? Pues esa es Momo.
 Si alguien a pensado en "El Momo", el monstruo, tranquilidad, no pasa nada: es lo que me han repetido durante toda la semana. Desgraciadamente "Momo" es poco conocida.

 ¿Qué es Momo? Momo es una, digamos, distopía. En este caso, la crítica se centra en el mal uso del tiempo (no en ninguna forma de Estado). En cierto modo, "caricaturiza" el ahorro de tiempo y nos muestra la consecuencia.  Nos llama la atención, nos enseña que cada minuto que no vives con el corazón es un minuto perdido de tu vida. Además lo hace en un orden perfecto (si bien no hay otro, lo primero tendrá que ir primero para ser seguido de lo segundo, digo yo), de modo que nos enseña un pequeño entorno de felicidad y después nos lo arrebata, y así, inevitablemente, nos ponemos en contra del "ahorro de tiempo". Es difícil de explicar (como cualquier tema para mí, últimamente), pero fácil de leer.
 Momo nos hace pensar. Nos mira a los ojos y nos obliga a preguntarnos a nosotros mismos "¿Qué estamos haciendo con nuestra vida?".

  Yo os recomiendo encarecidamente, que vayáis a la biblioteca y lo cojáis. Si no la tuvieran, es que es muy mala. Si sólo está prestada se le puede perdonar.

   Esto de la biblioteca mala me recuerda algo: ¿Sabéis que Mark Twain dijo que cualquier biblioteca es buena siempre que no contenga ni una sola obra de Jane Austen? ¿Ni aun careciendo de ningún otro volumen? Qué fuerte. Lo que hay que leer.

   En serio, leed "Momo", de Michael Ende.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Tengo que decirlo, que escribirlo, que gritarlo: ¡¡¡MI ALUMNA HA APROBADO!!!

Sí señores, ¡Ha aprobado! ¡Qué guay! No se lo digáis, pero no tenía mucha confianza (no por su trabajo o el mío, sino porque la pobre entró con unos nervios que no sabía yo si...).
Ya antes le había echado un cable a otras personas que acabaron aprobando, pero ésta es la primera vez que he tenido a alguien "fijo", todos los días durante todo el verano (se sobreentiende que los fines de semana no). Y, joder, ha aprobado. No me lo puedo creer todavía. La pobre vino sin saber nada de inglés y ha salido traduciendo textos como quien lee en castellano. Entró diciendo "Hay que ver qué feo es el inglés" y salió diciendo "Pues en verdad el inglés está chulo" (yo fui la primera sorprendida).
Ay, qué guay. Qué orgullo y qué felicidad se sienten :D

Hoy, carita feliz, porque