viernes, 3 de junio de 2011

Otro par de películas: "Raza" vs "Tierra y Libertad"

(si vas a usar esto para el instituto, al menos deja un comentario; que se trata de mi propio esfuerzo, copón)

Mi curso ha acabado. Media: 7. Esperanza de obtener una plaza en lo que quiero: sacar un 8.5 en todos los exámenes de selectividad. Casi nada, en. Pero bueno, ya algo es algo.

Os presento mi último trabajo de proyecto integrado (PIN para los amigos). En esta ocasión, esto es lo que tenía preparado (en colaboración con mi amiga Isa, esta vez no puedo atribuirme todo el mérito), (no recuerdo muy bien qué puse, con que a lo mejor hay alguna tontería):




En las anteriores, cuyos trabajos ya he publicado aquí, en varias ocasiones he contado el final. Lo siento por vosotros.
¿En esta os la voy a contar? Mmmm... no. Pero van sobre la Guerra Civil española, así que ya lo sabéis: los vencedores fueron los vencedores y los vencidos fueron los vencidos. Hasta ahí, todos de acuerdo, ¿no? Setenta años han dado lugar a muchas interpretaciones (o, en realidad, dos: la versión de los ganadores y la versión de los perdedores), pero de lo que no se puede dudar (al menos hasta que algún loco lo dude [me sé de un gilipollas -que no lo es más porque el médico se lo tiene prohibido- que sería capaz de ponerlo en duda sólo por demostrar quién es]) es de quién firmó el último parte de guerra. Sólo os queda saber quién la palma y quién no.

Estas dos películas representan esas dos versiones de lo mismo. 





Comentario y reflexión sobre el visionado de las películas Raza y

Tierra y Libertad

Guión:
1. Ficha técnica, argumento y elementos significativos desde el punto de vista histórico de las películas.
2. La personalidad de Sáenz de Heredia y Ken Loach.
3. Análisis del título y el cartel de ambas películas.
4. El papel de las mujeres en Raza.
5. El papel de los comunistas en Tierra y Libertad.
6. "Elegido para la gran empresa de devolver a España a su destino". El espíritu almogávar y anarquista frente a frente.
7. Estudio del hecho propagandístico en ambas películas.
8. Características generales del cine histórico durante el franquismo.
9. Análisis y opiniones sobre la Recuperación de la Memoria Histórica.
10. Conclusiones.




RAZA:
            Dirección: José Luis Sáenz de Heredia.
            Guión: Historia de Jaime de Andrade (alias de Francisco Franco) y guión de José Luis Sáenz de Heredia.
            Música: Manuel Parada.
            Sonido: Pedro Certes.
            Maquillaje: Margarita Tapper.
            Fotografía: José Aguayo.
            Montaje: Eduardo G. Maroto y Bienvenida Sanz.
            Escenografía: Luis Feduchi.
            Vestuario: Cornejo y F. Rodríguez.
            Efectos especiales: Ballesteros.
            Reparto: Alfredo Mayo, Ana Mariscal, José Nieto, Blance de Silos, Rosina Mendía, Pilar Soler y Manuel Soto.
            País: España.
            Año: 1941.
            Género: Bélica/ Propagandística.
            Duración: 105’
            Productora: CEA.
            Distribución: Ballesteros.
            Presupuesto: 1.650.000 pesetas (10.000 euros).
            Argumento: La película narra la historia de los hermanos Churruca, hijos del capitán de navío Pedro Churruca y descendientes de otros ilustres. Churruca padre, emulando a su antepasado, muere al principio de la película en Cuba (1989) frente a Estados Unidos. Su muerte es producto de los que dominaban la política española (políticos del turno) y que han abandonado la isla y a los militares españoles que la defienden a su suerte. Antes de partir, sin embargo, don Pedro hace lo posible por transmitir a sus hijos el espíritu del apellido Churruca, que es el espíritu de los almogávares: «guerreros elegidos, los más representativos de la raza española: firmes en la pelea, ágiles y decididos en el maniobrar».
            José hace gala desde su más tierna infancia de ese espíritu almogávar. No así Pedro, en quien vemos una preocupación constante por el dinero y una cierta tendencia a la mentira y la trampa. Isabel, por su parte, es una niña modelo. José seguirá, como su padre, la carrera militar. Isabel se casará con otro militar. Pedro, al contrario que su hermano, será diputado republicano y exigirá a su madre su parte de la herencia familiar para sufragar su carrera política. El cuarto hijo, Jaime —aún un bebé cuando murió su padre— ingresará en una orden religiosa.
            Estalla la guerra civil. Pedro es diputado republicano, José es capturado a causa de sus actividades quintacolumnistas y condenado a muerte, fusilado por un pelotón de milicianos. Pero un milagro hace que los impactos de bala no lleguen a quitarle la vida. Trasladado por Marisol a la clínica de un médico partidario de los nacionalistas, se repone de sus heridas y adquiere una nueva identidad que le permitirá pasarse a la zona nacional. Al fraile Jaime la guerra le pilla, desgraciadamente para él, en zona republicana: en Barcelona. Poco después del fusilamiento de su hermano, él es fusilado a su vez (y muere) junto a los demás frailes por una turba de milicianos que asaltan y destrozan el convento.
           
Elementos significativos desde el punto de vista histórico de la película: Al parecer, psicólogos como Gubern (estudiante de teorías sobre el sentimiento de inferioridad) psicoanaliza el guión de Franco, afirmando que Raza es una sobrecompensación en la cual Franco supera simbólicamente lo que consideraba como deficiencias y defectos propios y de su familia. Por ejemplo: Pedro, el personaje de Raza, sería la proyección de Ramón Franco, el hermano republicano de Franco que tras lustros de dar disgustos a su familia por sus ideas izquierdistas terminaría luchando y muriendo en el bando nacional. Además, fue patrocinada por el Consejo de la Hispanidad y con una banda sonora interpretada por las orquestas Nacional, Sinfónica, Filarmónica coaligadas, Raza pretende mostrar el espíritu abnegado y valeroso que sería propio del ser español y que coincidiría completamente con el ideario nacional-católico del régimen puesto en pie tras la guerra civil.



TIERRA Y LIBERTAD:

            Dirección: Ken Loach.
            Producción: Rebeca O’brien.
            Guión: Jim Allen.
            Música: George Fenton.
            Fotografía: Barry Ackroyd.
            Montaje: Jonathan Morris.
            Vestuario: Ana Alvargonzález.
            Efectos especiales: Reyes Abades y Félix R. de Sepúlveda.
            Reparto: Ian Hart, Rosana Pastor, Icíar Bollaín, Jordi Dauder, Tom Gilroy, Marc Martínez y Fréderic Pierrot.
            País: Reino Unido, España, Alemania e Italia.
            Año: 1995.
            Género: Drama/ Bélica.
            Duración: 109 minutos.
            Idiomas: Inglés, Español y Catalán.
            Argumento: La narrativa de la película se desarrolla en un largo flashback. David Carr, ya anciano, ha muerto, y su nieta descubre viejas cartas, periódicos y otros documentos en su habitación: lo que vemos en la película es lo que él ha vivido:
            Convencido de la necesidad de ayudar a los republicanos españoles en su lucha contra los nacionales fascistas, Carr, un joven  miembro del Partido Comunista, deja Liverpool y viaja a España para unirse a las Brigadas Internacionales. Cruza la frontera catalana y acaba alistado en la milicia del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) comandada por Lawrence, en el frente de Aragón. En esta compañía, como en todas las milicias del POUM, hombres y mujeres,  luchan juntos. En las siguientes semanas y meses se hace amigo de otros voluntarios extranjeros, como el francés Bernard, y se enamora de Blanca, una miembro del POUM. Finalmente la película vuelve al presente, y vemos el funeral de Carr, en el cual su nieta arroja la tierra española dentro de su tumba tras leer unas líneas de un poema de William Morris. A continuación ella y otros miembros de la familia realizan un saludo de estilo socialista, sugiriendo que Carr transmitió sus creencias a su familia.
            Elementos significativos desde el punto de vista histórico de las películas: un dato interesante y significativo es que la sangrienta lucha entre republicanos y anarquistas por controlar el edificio de Telefónica en Barcelona, fue elegido por Loach como emblema del conflicto interno.



            Sáenz de Heredia era uno de los protegidos de Manuel García Viñolas quien era, por entonces, director del Departamento Nacional de Cinematografía, y era primo de José Antonio Primo de Rivera y de ideología franquista, aunque sus orígenes en el cine estuvieran en el otro bando a las órdenes de Luis Buñuel. Sáenz de Heredia era un adicto al régimen que utilizó la película como propaganda de la dictadura. Por ello, se convirtió en uno de los directores más importantes de la España franquista.
            Ken Loach fue conocido por su estilo de realismo social y temática socialista ligados a su militancia trotskista. A través de la película hace una crítica tanto al régimen franquista como a las divergencias internas entre los partidarios republicanos que ocasionaron su propia derrota.





            RAZA:
            El título y el cartel de la película ‘Raza’ hacen referencia al patriotismo del régimen franquista. Por un lado, ‘Raza’ hace referencia al ideal de hombre español imperante en la dictadura. Por otro lado, el cartel se compone de la bandera española de fondo y un león coronado donde aparecen fotos de distintas escenas de la película mostrando ese patriotismo y tradicionalismo del régimen.


            TIERRA Y LIBERTAD:
            El título ‘Tierra y Libertad’ hace referencia a las tierras que reclamaban para su colectivización eliminando la propiedad privada y con ello la sociedad capitalista gobernado por los ricos propietarios de los bienes y libertad las que ellos pedían frente al régimen de los propietarios de los medios de producción. El cartel de la película está formado sobre un fondo rojo donde se inserta la fotografía de los integrantes del POUM del frente aragonés y el poquito de tierra española que David se llevó envuelto en el pañuelo rojo.





Salvo excepción, casi todas las mujeres que aparecen en Raza tienen en común que forman parte del bando nacionalista, si bien cada una desarrolla un papel diferente:
            Isabel (madre) representa la mujer tipo del franquismo: su felicidad depende en gran parte del marido y en general de la familia, pero, en primer lugar, demostró buscar la complacencia del esposo; es comedida, bondadosa y, en las disputas entre los hermanos, es el poder moderador. Parece que ese carácter lo va a heredar su hija cuando se casa con Echevarría; además es quien poner la guinda al final, contemplando el desfile militar, con la frase "Esto se llama raza".
            Marisol forma parte muy activa en película, ya que es quien ayuda a José a recuperarse y volver al frente. Es un ejemplo de patriotismo y de amor al patriota. Además se lleva al final un par de planos tomados desde abajo que quieren transmitir el gozo y orgullo que le produce ver al ejército nacionalista y a su amado en el desfile.
            De forma aun más directa participa la mujer que le pide a Pedro la copia del estado de fuerzas del frente de Aragón. Forma parte de la Quinta Columna. Es apresada cuando esperaba a algún contacto para volver al lado sublevado.
            Dos mujeres representan el otro lado de España: la mujer mayor que se encontraba al cuidado del baño en el que entró la mujer anterior y la que estaba tocando el piano en el mismo local. Ambas muestran la picaresca y la falta de moral con la que se conviviría en la República.






            El papel de los comunistas es el claro ejemplo de este enfrentamiento entre los aliados contra los sublevados. Los comunistas se plasman con un enemigo más de los integrantes del POUM. Es tal este enfrentamiento que muchos de los integrantes del frente aragonés del POUM en el que estaba el protagonista David Carr tras regresar de las tropas comunistas de las Brigadas Internacionales fueron asesinados por una sección del gobierno republicano, es decir, les mataron uno de sus aliados contra los nacionales. Es especialmente dura la secuencia en la que se ve a los miembros de la milicia desesperados ante la impotencia que se les presenta cuando les obligan a dejar la armas y abandonar el frente.[[


           

            "¿Qué es un almogávar? Eran los guerreros elegidos, los más representativos de la raza española: firmes en la pelea, ágiles y decididos en el maniobrar, su valor no es igualado en la historia por ningún otro pueblo. [...] Cuando llega la ocasión no faltan, sólo se perdió tan bonito nombre, pero almogávar será siempre el soldado elegido, el voluntario para las empresas arriesgadas y difíciles, las fuerzas de choque o de asalto". El espíritu almogávar es la lucha, la victoria, la defensa del nombre de España.
            El espíritu de los anarquistas y comunistas fue "La Revolución" y su triunfo y la lucha antifascista (que debiera haber sido la meta principal si los que quedaron a la derecha del mapa querían haber ganado la guerra)




En Raza la propaganda es más que un hecho, es la función fundamental del largometraje. Narrando la película un hecho histórico, son pocas las escenas que se pueden ajustar a la realidad; en cambio son varias las que dedican todo su diálogo a exaltar el valor de la batalla, el honor de los nacionales, a justificar, en suma, el haber dado el golpe de Estado y hacer ver la guerra civil como lo mejor que le podría haber pasado a los destinos de España.
            Tierra y Libertad, lejos de no caer también en más de lo mismo, manda, de manera menos agresiva, un mensaje que intenta hacernos sentir compasión por la situación en la que se vieron los que lucharon en el bando republicano.
            De modo que, cuando el sistema estaba en manos de los vencedores, se elogiaba el honor de la victoria; ahora, en manos de los que rechazan el sistema franquista, se llama a la compasión por los vencidos.




            Hasta ahora hemos visto un factor común en las películas franquistas como "Locura de amor", "Diez fusiles esperan" y ahora en "Raza": el honor (siendo en la segunda lo fundamental del desenlace).
            En éstas, los protagonistas siempre han tenido algún motivo para tener que defender su honor, que les es algo tan básico que, al mismo tiempo que "se da por sentado", no paran de recelar. Además vemos el enaltecimiento de su importancia intercalando las expresiones de "juro por mi honor" con las de "juro por Dios".
            Precisamente éste es el otro aspecto característico: el catolicismo. El elemento del Dios católico siempre está en boca de los personajes, sin llegar a acosar, ya que queda en ocasiones eclipsado por el "honor". Aun así podemos verlo representado en algún personaje, como Jaime Churruca en Raza.,
            Además hay otras características, como el habla elevado (tanto que llega a ser ridículo, como el matrimonio Churruca en Raza), la participación de folclóricas, la reminiscencia de los RR.CC. etc.



            9. Lo primero que llama la atención al leer la Ley de la Memoria Histórica es la cursilería con que está redactado el comienzo. No es hasta el art. 4 cuando se comienzan a ver los puntos serios de la ley.
            Es una ley ambigua que parece especialmente preparada para no contentar a nadie: no querida en absoluto por algunos e insuficiente para otros.
            En mi opinión, hubiera sido justa si hubiera nacido antes que yo. Hoy me resulta fuera de lugar, teniendo en cuenta además que ya había una anterior de la que no había quejas sonantes (aunque no se le puede aplicar el adjetivo de "justa").
            En cuanto a la "Localización e identificación", no hay nada especificado en el documento, tan sólo dedica líneas a reiterar que serán los ayuntamientos los que lo llevarán a cabo. En la práctica, esto significa desenterrar los cadáveres y hacerles pruebas para saber de quiénes fueron el esqueleto. Puedo entender que en España, donde predomina el catolicismo, los familiares quieran que sus muertos estén enterrados de acorde con lo que les obliga su conciencia religiosa. Sin embargo, desde mi punto de vista ateo, para mí no significa más que remover la tierra y mover desechos de un lugar a otro derrochando en ello un dinero que el Estado no tiene y que se le quita a mi futuro.
            Uno de los puntos más absurdos me parece es el artículo 10, por ser ridículo (en el sentido del contexto actual; si esto fuese el País de las Maravillas y el dinero creciera en los árboles, no me parecería mal).
            Desde mi punto de vista, esta medida parece un intento de restregarles a los antiguos vencedores que la cosa ha cambiado. Si bien es cierto que ellos han tenido cuarenta años de reconocimiento y los otros ninguno, no me parece adecuado comenzar treintaicinco años después a llorar a las víctimas. Lo que intento decir es que lo que se debería hacer es no olvidar y aprender, pero no hacer escenitas donde los antiguos buenos sean los malos y los antiguos malos sean los buenos, nombrando a muertos a quienes bien poco les importa que haya un amasijo de metal formando una figura extraña con una plaquita que rece "a la memoria de".
            También encuentro censurable la comparación con la conciencia alemana, que se intenta mantener vivo el horror del pasado. Pero hay una gran diferencia: el nazismo alemán fue derrotado; el franquismo español no. No se puede pretender ahora que un mutuo acuerdo se convierta en una ruptura con el régimen anterior, y menos aún si van a ir censurando las expresiones ideológicas de los defensores del franquismo (art. 16)




            La conclusión obvia, es  que la Guerra Civil española fue un punto de inflexión en la historia de España; tres años cuyas consecuencias han marcado generaciones y podemos observar que las secuelas perduran aún y seguirán siendo patentes algunos años más.
            Sin embargo, aquello que pasó hace más de setenta años se va diluyendo con el paso de ellos. La prueba es la general indiferencia que tiene la generación nacida al rededor de los ochenta y en adelante frente a aquel suceso, sin bien reconocen su importancia. Para la juventud de ahora, hablar sobre el intervalo de tiempo entre los años 1936 y 1975 es hacerlo sobre algo ajeno; lo que choca inevitablemente con las generaciones anteriores.
            ¿Qué es ahora la Guerra Civil? Un episodio que nos dejó miles de muertos, exiliados y nonatos, nombres de calles y monumentos, pérdida de lo que pudieran habernos dado artistas como Federico García Lorca o Antonio Machado entre muchos otros y otra mancha negra más en el expediente sociopolítico español.




Y ya está

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