viernes, 24 de junio de 2011

Mi gran decepción... Puedes morirte sin: leer las aventuras de Sherlock Holmes

     Se me ha caído un mito... Quien haya pasado por lo mismo entenderá perfectamente mi desilusión. Para quien no, es algo así como crecer, cuando te vas dando cuenta de que tus padres no son superhéroes que todo lo pueden.
Voy a contar mi historia:

     Todo empezó con una novelilla: Los lagartijos pasan miedo. No sé ni cuántos años hará que me lo compró mi madre. Me gustó mucho. Aún debe de estar pululando por algún rincón de mi habitación. Pues eso, los tres amigos estos tienen una aventura con un misterio y tratan de resolverlo a la vez que intentan superar sus miedos. Fue muy divertido.

     A este trío le siguió "El equipo tigre". Con uno de estos tomo pasé yo mi primera noche en vela. Más concretamente, yo, con diez añitos me levanté de la cama a las tres de la mañana y le dije a mi madre (también muy de leer hasta las tantas) que me dejase encender la lamparita para poder terminar el libro, porque estaba tan intrigada que no podía dormir. Este total de catorce libros (son más, creo, pero yo sólo he leído estos) sí que ocupa un puesto de honor en mi estantería, a pesar de que dudo muchísimo que los vuelva a leer algún día. ¡Anda! Al ir a buscar una portada, me tropezado con que han hecho una película. Jeje, qué gracioso, nunca lo hubiera sospechado.

     Desde ese momento, yo podía afirmar más o menos, que me gustaba las novelas detectivescas. Pero la confirmación definitiva vino cuando leí "Asesinato en el Orient Express", de Agatha Christie. Inmediatamente después vino "Muerte en el Nilo", "Los diez negritos"... Oficialmente, lo mío era la novela negra. Y, por supuesto, me enganché a Detective Conan =P
     Pues bien, asesinatos y detectives. ¿Quién es el detective más famoso de todos los tiempos? Sherlock Holmes. Es tan famoso, que habrá a quién le preguntes y no sabrá que es un personaje de ficción. Yo tenía, por fuerza, que leer alguna de sus novelas. Total, que cayó en mis manos "El perro de los Basquerville". Eso hará cosa de tres años, por lo que no lo tengo precisamente fresco, pero recuerdo que me gustó bastante. Se me hizo algo pesado. Pero lo que sí que recuerdo bien es mi fascinación por que el detective hubiera logrado descifrar el misterio cuando las pistas eran tan poquísimamente reveladoras.
Han pasado tres años y yo he leído más novelas negras y me he tragado muchas series de polis (y sí, también he visto algunas del pesao de Colombo). Con lo que mi ... conocimiento, digamos, sobre el tema de las deducciones se ha refinado un poco... Yo TENÍA que leer algo más del icono de la novela negra.

     Al grano:
     "Estudio en Escarlata", sir Arthur Conan Doyle. La novela cuenta la primera aventura que el doctor Watson vive al lado del implacable detective consultor Sherlock Holmes.
Pues bien, vaya porquería. El señor Watson es tonto del culo. No hace nada más que "quedarse maravillado de su compañero". Sherlok es un pedante y un drogadicto de mierda. Es así y es totalmente objetivo. El escritor es taaaaan deficiente, que me sorprende sobremanera que sea considerado autor clásico de la literatura inglesa. Las pistas son tan mentira que me sentía como si se estuviesen riendo de mí. La clave de la novela es que Holmes es tan bueno y tan alucinante que es capaz de ver el todo a partir de una centésima parte. En plan: veo una pieza de un puzzle y ya sé perfectamente a qué composición pertenece, y además sé quien estaba haciendo ese cuadro, dónde vive, su personalidad a partir de que hace puzzles, etc. Si ves que un detective es capaz de saber todos los movimientos de alguien a partir de las pisadas en el polvo que hay en una habitación, pues piensas: wau, qué maravilla. Pero claro, si esa habitación es pequeña y han estado dando vueltas por ella, el detective incluso se tumba en el suelo,... las pisadas se BORRAN y se CONFUNDEN, no se desvirtúan y queda una centésima parte a partir de la cual sabes perfectamente todos y cada uno de los movimientos de UNA persona en concreto. Quiero decir que es mentira, que es imposible, que Doyle ha querido poner a Holmes tan alto que se ha dejado la realidad debajo, que sus "pistas" te dejan con la boca abierta por la absurdidez.
     Otra cosa, a mi parecer un tanto absurda, es la de ridiculizar tantísimo a los policías, a los detectives oficiales.  Los pone como unos auténticos memos al lado de los cuales, Holmes es la única persona en toda Inglaterra capaz de encontrar a los verdaderos culpables.
     Pero lo peor ha sido el narrador. Inevitablemente, he tenido que compararlo con mis múltiples lecturas de Christie. En estas, el lector acompaña constantemente al detective: ve lo que él ve, oye lo que él oye, huele lo que él huele, etc. De este modo tú tienes todo el caso, y cuando Poirot reúne a todos para explicar su deducción y señalar al culpable, sabes que ya deberías saber quién es el asesino, que todas las pistas están dadas, que son suficientes y que tan sólo hay que sacar una conclusión, si bien en algunos casos es más fácil que en otros unirlo todo (pero haga lo que haga, nunca acierto). En cualquier caso, tu pensamiento al leer el último monólogo de Poirot es "Claaaaaaaaro". Con Holmes no ocurre así: el llega a la escena, dice esto ha ocurrido así porque yo lo digo y el caso está casi resuelto sólo me falta una cosa, me voy ahora vuelvo, ya está ahí tienes al asesino... y treinta o cuarenta páginas dedicada a la vida del asesino. Total, un tostón que te deja igual que estabas si no un poco indignada.
     Todo eso también iba por "El signo de los cuatro".

     En resumen, una porquería, una gran decepción. Y yo que había ido al museo en el 221B de Baker Street creyendo que estaba delante de un homenaje a las mayores aventuras detectivescas de la historia... qué decepción.
     Aun así seguiré leyendo las novelas, ya que las he pagado...


     Bueno, no me he explicado muy bien, pero creo que he dejado clara mi profunda indignación.

     Nos vemos

2 comentarios:

  1. Ohhh El equipo tigre! Creo que fue una de las colecciones que devoré con más rapidez de pequeña xD Me encantaaaba!! Con las pistas e "instrumentos" que venían en el sobre para investigar en los casos de los libros...^^ es genial! Y recuerdo que también me compré otro libro del equipo tigre, pero no era un caso, sino como una guía para convertirte en un espía, con técnicas y cosas así jaja y me lo estudié entero xDD
    "Asesinato en el Orient Express" no lo he leído, pero vi la película y me gustó mucho :) Aunque la enorme cantidad de gomina brillante del detective muchas veces me despistaba de la historia...jajaja
    Y en cuanto a Sherlock Holmes, hace muucho que no leo ninguna historia, pero recuerdo que cuando leí varios relatos me gustaron. Tengo un libro, "Las memorias de Sherlock Holmes", que es más bien una recopilación de varios relatos, y otro que leí por mi cuenta en inglés, "The blue diamond". Como ya dije, cuando los leí (ya hace 3 años por lo menos) a mí sí que me gustaron.
    Lo que sí me ha traumatizado ha sido enterarme de que en las historias era un drogadicto, o cocainómano, o algo parecido! Ya me lo habían contado, pero no me lo había creído...
    Chaoo!

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  2. ¡La guía para detectives!! Yo también la tengo!
    Y si te gustó la película, te aseguro que la novela te encantará, porque es cien mil veces mejor, y no se ridiculiza tanto a poirot.
    El de las memorias también tendré que leérmelo, está comprado :P Sí querida, cocainómano, pero eso, en su época no era tan raro... el problema es que además era heroinómano... superfuerte

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