lunes, 27 de junio de 2011

Para leer recomiendo: Mansfield Park, de Jane Austen

     ¡¡¡Malditos telediarios con sus malditos informes meteorológicos!!! ¡Maldito internet con su maldita actualización de mierda! No soporto ver u oír que en Sevilla se van a alcanzar los 40. Sí, claro, 40... ¡¡a las doce y bajo sombra!! Me da un coraje... Que vengan ellos mismos y comprueben la temperatura. De paso se pueden freír un huevo en el asfalto y vuelven comiítos. Capullos... Seguro que se van directamente al infierno, como los abogados.


     Pero como he vuelto a pensar en Jane, ya se me ha pasado el cabreo : )

Nos encontramos una vez más una historia en la línea de Austen, no nos sorprende: heroína buena, objetivo más alto social y económicamente, campo, sociedad limitada (como diría el querido Mr. Darcy), y un familiar charlatán.
La novela comienza contándonos un poco la anécdota de tres hermanas de buen ver. La mayor y más guapa logra casarse con un barón y eso daba esperanzas para las otras dos. Sin embargo, ya demorada mucho la espera, la mediana terminó casándose con un clérigo; la pequeña tuvo algo de rebeldía y medio enamoriscada persiguió a un marinero, quien fue su perdición. De modo que los apellidos por orden de edad quedan: lady Bertram, Mrs. Norris y Mrs. Prize. Ésta última quedó en una situación que casi se puede llamar de desgracia si la comparamos con su hermana mayor, y, como suele ocurrir con los pobres, empezó a tener hijos cual coneja. Entonces, por idea de Norris, el matrimonio Bertram "adoptó" a una de las hijas de su hermana pequeña. Esta muchacha se llamó Fanny, nuestra heroína.
Las características propias de Fanny que la independizan del patrón de Austen son la modestia y la nobleza. Además es algo débil físicamente y profundamente tímida. Nos gustará por ser el modelo de la buena educación y nos sacará de quicio por su profundo sentido de la bondad.
Mi experiencia con esta novela ha sido muy gratificante: he ampliado más mis conocimientos sobre la normas de la sociedad de entonces, he aprendido nuevas palabras (ripsoda, que hasta se me subraya en rojo, entre otras), he reafirmado que el amor no es intrínsecamente cursi,... Ahora no me acuerdo de más, pero sé que hay.
Hay un pero: una pregunta sin contestar. ¿Alguien sabe qué le pasó a sir Thomas en la Antigua?
Y qué más... Yo no me canso, pero entiendo que a otros si les pueda parecer una pesadez que repita otra vez eso de que adoro a Jane Austen, que es la mejor, que disfruto con cada frase de su lectura,... Me lo guardo para quien tenga el valor de abrir el tema frente a mí. Pero no voy a terminar sin recalcar y reiterar la maestría de Jane a la hora de elaborar la psicología de sus personajes. Para mí es absolutamente fascinante. Lo consigue básicamente a través de soliloquios y alguna que otra acción, en pocas ocasiones recurre a la descripción (excepto al comienzo de la novela).
Y yo creo que ya está. Si a alguien le interesa comentar alguna de las novelas de las que hablo conmigo, no hace falta más que lo diga. Yo estoy con los brazos abiertos, preparada para dar saltitos de alegría y provista de tapones para los oídos de quien se encuentre cerca cuando empiece a trinar de alegría :D
Esto es todo, amigos. Si sorprende el poco entusiasmo que he aplicado a la redacción de esta entrada, es que me propuse hacer algo más descriptivo y menos apasionado.

No sé por qué se han cortado las palabras.


Seguiré por aquí
Saskia


viernes, 24 de junio de 2011

Mi gran decepción... Puedes morirte sin: leer las aventuras de Sherlock Holmes

     Se me ha caído un mito... Quien haya pasado por lo mismo entenderá perfectamente mi desilusión. Para quien no, es algo así como crecer, cuando te vas dando cuenta de que tus padres no son superhéroes que todo lo pueden.
Voy a contar mi historia:

     Todo empezó con una novelilla: Los lagartijos pasan miedo. No sé ni cuántos años hará que me lo compró mi madre. Me gustó mucho. Aún debe de estar pululando por algún rincón de mi habitación. Pues eso, los tres amigos estos tienen una aventura con un misterio y tratan de resolverlo a la vez que intentan superar sus miedos. Fue muy divertido.

     A este trío le siguió "El equipo tigre". Con uno de estos tomo pasé yo mi primera noche en vela. Más concretamente, yo, con diez añitos me levanté de la cama a las tres de la mañana y le dije a mi madre (también muy de leer hasta las tantas) que me dejase encender la lamparita para poder terminar el libro, porque estaba tan intrigada que no podía dormir. Este total de catorce libros (son más, creo, pero yo sólo he leído estos) sí que ocupa un puesto de honor en mi estantería, a pesar de que dudo muchísimo que los vuelva a leer algún día. ¡Anda! Al ir a buscar una portada, me tropezado con que han hecho una película. Jeje, qué gracioso, nunca lo hubiera sospechado.

     Desde ese momento, yo podía afirmar más o menos, que me gustaba las novelas detectivescas. Pero la confirmación definitiva vino cuando leí "Asesinato en el Orient Express", de Agatha Christie. Inmediatamente después vino "Muerte en el Nilo", "Los diez negritos"... Oficialmente, lo mío era la novela negra. Y, por supuesto, me enganché a Detective Conan =P
     Pues bien, asesinatos y detectives. ¿Quién es el detective más famoso de todos los tiempos? Sherlock Holmes. Es tan famoso, que habrá a quién le preguntes y no sabrá que es un personaje de ficción. Yo tenía, por fuerza, que leer alguna de sus novelas. Total, que cayó en mis manos "El perro de los Basquerville". Eso hará cosa de tres años, por lo que no lo tengo precisamente fresco, pero recuerdo que me gustó bastante. Se me hizo algo pesado. Pero lo que sí que recuerdo bien es mi fascinación por que el detective hubiera logrado descifrar el misterio cuando las pistas eran tan poquísimamente reveladoras.
Han pasado tres años y yo he leído más novelas negras y me he tragado muchas series de polis (y sí, también he visto algunas del pesao de Colombo). Con lo que mi ... conocimiento, digamos, sobre el tema de las deducciones se ha refinado un poco... Yo TENÍA que leer algo más del icono de la novela negra.

     Al grano:
     "Estudio en Escarlata", sir Arthur Conan Doyle. La novela cuenta la primera aventura que el doctor Watson vive al lado del implacable detective consultor Sherlock Holmes.
Pues bien, vaya porquería. El señor Watson es tonto del culo. No hace nada más que "quedarse maravillado de su compañero". Sherlok es un pedante y un drogadicto de mierda. Es así y es totalmente objetivo. El escritor es taaaaan deficiente, que me sorprende sobremanera que sea considerado autor clásico de la literatura inglesa. Las pistas son tan mentira que me sentía como si se estuviesen riendo de mí. La clave de la novela es que Holmes es tan bueno y tan alucinante que es capaz de ver el todo a partir de una centésima parte. En plan: veo una pieza de un puzzle y ya sé perfectamente a qué composición pertenece, y además sé quien estaba haciendo ese cuadro, dónde vive, su personalidad a partir de que hace puzzles, etc. Si ves que un detective es capaz de saber todos los movimientos de alguien a partir de las pisadas en el polvo que hay en una habitación, pues piensas: wau, qué maravilla. Pero claro, si esa habitación es pequeña y han estado dando vueltas por ella, el detective incluso se tumba en el suelo,... las pisadas se BORRAN y se CONFUNDEN, no se desvirtúan y queda una centésima parte a partir de la cual sabes perfectamente todos y cada uno de los movimientos de UNA persona en concreto. Quiero decir que es mentira, que es imposible, que Doyle ha querido poner a Holmes tan alto que se ha dejado la realidad debajo, que sus "pistas" te dejan con la boca abierta por la absurdidez.
     Otra cosa, a mi parecer un tanto absurda, es la de ridiculizar tantísimo a los policías, a los detectives oficiales.  Los pone como unos auténticos memos al lado de los cuales, Holmes es la única persona en toda Inglaterra capaz de encontrar a los verdaderos culpables.
     Pero lo peor ha sido el narrador. Inevitablemente, he tenido que compararlo con mis múltiples lecturas de Christie. En estas, el lector acompaña constantemente al detective: ve lo que él ve, oye lo que él oye, huele lo que él huele, etc. De este modo tú tienes todo el caso, y cuando Poirot reúne a todos para explicar su deducción y señalar al culpable, sabes que ya deberías saber quién es el asesino, que todas las pistas están dadas, que son suficientes y que tan sólo hay que sacar una conclusión, si bien en algunos casos es más fácil que en otros unirlo todo (pero haga lo que haga, nunca acierto). En cualquier caso, tu pensamiento al leer el último monólogo de Poirot es "Claaaaaaaaro". Con Holmes no ocurre así: el llega a la escena, dice esto ha ocurrido así porque yo lo digo y el caso está casi resuelto sólo me falta una cosa, me voy ahora vuelvo, ya está ahí tienes al asesino... y treinta o cuarenta páginas dedicada a la vida del asesino. Total, un tostón que te deja igual que estabas si no un poco indignada.
     Todo eso también iba por "El signo de los cuatro".

     En resumen, una porquería, una gran decepción. Y yo que había ido al museo en el 221B de Baker Street creyendo que estaba delante de un homenaje a las mayores aventuras detectivescas de la historia... qué decepción.
     Aun así seguiré leyendo las novelas, ya que las he pagado...


     Bueno, no me he explicado muy bien, pero creo que he dejado clara mi profunda indignación.

     Nos vemos

jueves, 23 de junio de 2011

Algunas frases célebres

He hecho una pequeña selección de frases de un listado que tengo en un diccionario. No tienen nada en común, simplemente me han llamado la atención, porque estoy completamente de acuerdo, porque no, porque me resultan graciosas, porque son muy conocidas, porque usa el sarcasmo o la ironía, porque... cualquier categoría. Hay un par que las he metido yo por mi cara: la que está firmada por Dios, la firmada por Chuck Norris y la firmada por José Garrido.
Echadles un vistazo; algunas se puede comentar.



            A la naturaleza se la domina obedeciéndola, Francis Bacon.
            Altera manu fert lapidem, panem ostectat altera (En una mano lleva la piedra, y con la otra muestra el pan), Plauto.
            Amo a los que sueñan con imposibles, Goethe.
            Antes del impresionismo no había sombras azules, Oscar Wilde (en el sentido de que sólo al artista le es dada la capacidad de ver algo que los demás no habían visto nunca.
            Antes que a escribir, aprended a pensar, Nicolás Boileau.
            Brillar por su ausencia, Tácito.
            Combate mejor y con más ahínco quien más arriesga, Thomas Mann.
            Cualquier cosa que el hombre gane debe pagarla cara, aunque no sea más que con el miedo de perderla, Hebbel.
            Cuando estés en Roma, compórtate como los romanos, San Agustín.
            Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie, Concepción Arenal.
            Dame un punto de apoyo y moveré la tierra, Arquímedes (síntesis del principio de la palanca.
            Dar con ostentación es mucho peor que no dar, Clemente XIV.
            Desperté una mañana y me encontré famoso, Lord Byron.
            Dios existe, pero no hay prisa ninguna en hacerlo saber, Tolstoi.
            Dios ha muerto, Nietzche.
            Nietzche ha muerto, Dios.
            Hoy he matado a Nietzche; mañana voy a por Dios, Chuck Norris.
            Dormía y soñé que le vida era bella; desperté y advertía entonces que ella es deber, Inmanuel Kant.
            El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar de nuevo.
            El arte de agradar es el arte de engañar, Luc de Clapiers, marqués de Vauvenarques.
            El crítico es un hombre que espera milagros, J. Huneker.
            El dinero es la llave que abre todas las puertas, Molière.
            El dominio de sí mismo es el primer paso para el dominio de los demás, Arthur Sthal.
            El excusarse antes de ocasión es culparse, Gracián.
            Excusa no pedida, culpabilidad confirmada, José Garrido, mi último profesor de matemáticas.
            El fin supremo de la ciencia es la verdad; el fin del arte es el placer, Gotthold Lessing.
            El futuro es ahora. Nosotros somos el futuro, Abbie Hoffman.
            El hombre es un animal bípedo sin plumas, Platón.
            El hombre muere tantas veces como pierde a cada uno de los suyos, Publio Siro.
            El mentiroso debe tener memoria, Quintiliano.
            El mundo de ha reído siempre de sus propias tragedias, como único medio de soportarlas.
            El origen de todos los males es la codicia, Maurois.
            El patriotismo es el huevo de donde nacen las guerras, Maupassant.
            El poder humano no tiene jurisdicción sobre los pensamientos, Antonio Pérez.
            El primer favor denegado anula todos los anteriores, Plinio.
            El que chismorrea contigo de los defectos ajenos, chismorrea con otros de los tuyos, Diderot.
            El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla, R. Browning.
            El que se humilla quiere hacerse ensalzar, Nietzsche.
            EL secreto de la felicidad no está en hacer lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace, León Tolstoi.
            El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros, Albert Guinon.
            E pur, su mouve... (Y sin embargo, se mueve...) Galileo
            Es difícil dejar de convertirse en la persona que los demás creen que uno es, Thornton Wilder.
            Esse oportet ut vivasm non vivere ut edas (Hay que comer para vivir, no vivir para comer), Cicerón.
            Es una reflexión penosa para un hombre considerar lo que ha hecho, comparado con lo que debió hacer, Sam Johnson.
            Fortuna multis dat nimis satis nulli (La Fortuna da demasiado a muchos, pero a ninguno bastante), Marcial.
            Generalizar es siempre equivocarse, Keyserling.
            Habla suave, lleva un buen garrote y... llegarás lejos, Roosvelt.
            Homo homini lupus (El hombre es un lobo para el hombre), Hobbes.
            Juntar las manos para rezar bien está. Abrirlas, para dar, está mucho mejor, L. Ratisbone.
            La belleza del hombre es consiste en el arte de bien decir, Mahoma.
            La ciencia es el conocimiento organizado, Herbert Spencer.
            La conciencia vale por mil testigos, Quintiliano.
            La confianza es sí mismo es el primer secreto del éxito, R. W. Emerson.
            La experiencia de los siglos prueba que el lujo anuncia la decadencia de los imperios, Bacon.
            La imposibilidad en que me encuentro de proar que Dios no existe me prueba su existencia, La Bruyère.
            La magia de la lengua es el más peligroso de todos los encantos, E. Bulwer Llytton.
            La melancolía es un recuerdo que se ignora, Flaubert.
            La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía, Beethoven.
            La música es el verdadero lenguaje universal, K. J. Weber.
            La paciencia es amarga, pero su fruto es dulce, J. J. Rousseau.
            Las palabras sinceras no son elegantes. Las elegantes, nunca serán sinceras., Lao Seo.
            La perfección es una pulida colección de errores, Mario Satz.
            La religión es el opio del pueble, Karl Marx.
            La república no tiene necesidad de sabios (frase pronunciada para justificar la condena a muerte del químico francés Antoine Laurent, quien fue guillotinado en 8 de mayo de 1794. No se sabe con certeza quién la dijo).
            La tierra tienes límites, pero la estupidez de la gente es ilimitada, G. Flaubert.
            La ventaja de una afición apasionada es que nos lleva a penetrar en lo profundo de las cosas, Goethe.
            Las cosas de los amigos son comunes y amistad es igualdad, Pitágoras.
            Les grands ne sont grands que parce nous sommes à genoux; levons nous! (Los grandes sólo son grandes porque nosotros estamos de rodillas; levantémonos), Prudhomme.
            Les passions sont les seuls orateurs qui persuadent toujours (Las pasiones son los únicos oradores que persuaden siempre), La Rochefocauld.
            Les sois, depuis Adam, sont en majorité (Los tontos, a partir de Adán, están en mayoría), Casimir Delavigne.
            L'Hypocrisie est un hommage que le vice rend à la vertu (La hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud), La Ronchefocauld.
            Lo comprendo, muero curado, Jean Luois Forain (última frase del humorista, dentro de su estilo cínico; en su lecho de muerte fue visitado por su médico de cabecera que quería consolarle elogiándole el buen aspecto que tenía... Forain cortó los piadosos halagos con esta frase magistral).
            Lo que hacemos nunca es comprendido, sino elogiado o censurado, Nietzche.
            Londres tiene harta niebla y gente seria. No sabría decir si la niebla produce gente seria, o si es la gente seria la que produce la niebla, Oscar Wilde.
            Los espíritus mediocres suelen condenar todo lo que está fuera de su alcance, La Roche Foucauld.
            Los libros me enseñaron a pensar, y el pensamiento me hizo libre, Ricardo León.
            Los reyes que quieran reinar han de trabajar, Isabel la Católica.
            Los tres mayores majaderos del mundo hemos sido Jesucristo, don Quijote y yo..., Simón Bolívar (poco antes de morir).
            Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder, Ralph Waldo Emerson.
            Más cornás da el hambre, Manuel García Cuesta "El Espartero".
            Mediocre alumno, el que no sobrepasa al maestro, Leonardo da Vinci.
            Mientras todo te vaya bien, contarás por miles los amigos. Pero, si vienen tiempos borrascosos, te verás solo, Ovidio.
            Nada hay más indefinible que el chiste, Juan Valera.
            Nada más difícil, pero nada más precioso que el saberse decidir, Napoleón I.
            Nessun maggior dolore
Che ricordarsi del tiempo felice
Nella miseria
(No hay mayor dolor/ que recordar el tiempo feliz/ en la desgracia), Dante.
            Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad. Si las viese así, dejaría de ser artista, Oscar Wilde.
            Ninguna mujer ha perdido nunca sin que la ayudase algún hombre, Abrahan Lincoln.
            No basta saber, sino también aplicar el saber; no basta querer, es preciso obrar, Goethe.
            No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendas que necesita; y soporta luego la ingratitud, Unamuno.
            No es el pasado lo que forma nuestro presente, sino el presente lo que da significado a nuestro pasado, Alan Watta.
            No es vencido sino quien cree serlo, Fernando de Rojas.
            Lo hay cosa más estúpida que el reír estúpidamente, Catulo.
            No hay libro tan malo que no sirva para algo, Plinio el Joven.
            Nulla lex satis commoda omnibus est. (Ninguna ley es bastante cómoda para todos), Catón.
            Oh, liberté, que de crimer on comment en ton nom! (¡Oh, libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!), Mme. Rolland.
            ¿Os habéis enterado de las últimas noticias respecto a Dios? Es negro, Berkely Tribe.
            Peor es meneallo (frase que se halla en el Quijote y que suele repetirse para esquivar asuntos enojosos).
            Poderoso caballero es don Dinero, (refrán popular castellano popularizado por Quevedo).
            ¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no ves la viga en el tuyo?, Ev. S. Mateo.
            Probablemente, no tengo más paciencia que cualquier otro. La única deferencia está en que yo sé emplearla como es debido, Chopin.
            Puedo prometer ser sincero, pero no imparcial, Goethe.
            Puedo vivir durante dos meses de un cumplido de amabilidad, Mark Twain.
            Qualis artifex pereo! (¡Qué artista muere en mí!), Nerón.
            Que nace diga "2fuente, de tu agua no he de beber", Cervantes.
            Querer y no querer unas mismas cosas, he aquí en qué consiste la verdadera amistad, Salustio.
            Quien ama el peligro perecerá en él, Eclesiastes.
            Quien lee sabe mucho, pero quien observa sabe todavía más, Alejandro Dumas (hijo).
            Quien no está conmigo está contra mí, Ev. S. Mateo.
            Quien nunca tuvo un almohada no la echa de menos, G. Eliot.
            Todos los hombre que no tienen nada importante que decir hablan a gritos, Jardiel Poncla.
            Todos somos iguales ante el deber moral, Kant.
            Semer in anno licet insanire (una vez al año conviene hacer locuras), máxima popular latina, citada por S. Agustín
            Se debe a los niños el mayor respeto, Juvenal
            Se dice que en el término medio está la virtud; lo más probable es que en el término medio se encuentre el tedio, Eugenio d'Ors.
            Se non é vero, é ben trovato (quizá no sea verdad pero tiene gracia (proverbio popular italiano)
            Si Dios no existiese el hombre, a través de los siglos, lo habría ya creado a fuerza de pensar en él, Amado Nervo.
            Si el sabio no aprueba, malo;
Si el necio aplaude, peor
Iriarte
            Si sólo he de alcanzar la fama después de muerto, no me preocupa mucho alcanzarla, Marcila
            Si suprimiéramos de nuestro lenguaje la metáfora ¿podríamos entendernos?, Francis Miomandre
            Sólo la imaginación escapa siempre a la saciedad, Stendhal
            Sólo las paradojas son ciertas, Oscar Wilde.
            Sólo se vive una vez en el mundo, Goethe
            Son tontos todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen, Baltasar Gracián.
            Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender, Ortega y Gasset.
            Sucede n los proyectos desgraciados que siempre la mejor oportunidad es la que ya ha pasado, Tácito.




Algún día vendré con más.

Chaaaoooo

domingo, 19 de junio de 2011

Yo y selectividad (la burra delante para que no se espante)

     Llevo días debatiendo conmigo. Cada vez más me doy cuenta de que solo escribo tonterías. Sí, mis tonterías; pero que sean mías no hace que deje de verlas como tal. No es que quiera imponerme a mí misma escribir cosas importantes o que desee llegar a ser trascendental... o que quiera dar algún tipo de imagen determinado. Es sólo que no puedo parar de llamarme vacua, pueril... insustancial cuando me pongo delante de la pantalla o de una hoja en blanco y me dispongo a escribir sobre lo que YO opino, las experiencias que YO tengo, lo que YO pienso,... cuando YO no importo más que a mí, cuando YO no es nada al lado del resto del mundo. No puedo evitar llamarme idiota cuando en vez de escribir sobre cosas importantes me pongo a opinar sobre cosas insustanciales.
     Plateando: la lista de sucesos que se resumen en un telediario. Me tengo autoimpuesto no ver la televisión y, si acaso, sólo películas y dibujos animados. Pero no puedo evitar esos tiempos muertos en los que el sillón te impide marchar y empiezas a zapear. Puede que sólo sea casualidad, pero siempre paso por encima de la cadena cuando el político de marras, el periodista de derechas, el capullo de turno,... dice las palabras justas para cabrearme.
     Plateando más (lo de antes no ha salido bien). Yo estoy bastante puesta en política (no mucho, lo suficiente para saber en qué mundo vivo y qué hacen conmigo). No por que quiera (es más, lo eludo, pero no funciona). Y no puedo evitar enervarme al ver las... gilipolleces que hacen y dicen TODOS los días sin faltar a uno. Es que es tan... absolutamente increíble, tan absurdo que... No tengo palabras; voy a empezar a consultar un diccionario porque está visto que mi mente no está por ayudar.
     Sinónimos de absurdo: irracional, incoherente, descabellado, insensato, ilógico, disparatado, necio,  incongruente, chocante, contradictorio, impensable, inconcebible, inconsistente, indefendible, infundado, insostenible, inverosímil,...Y aún me sigue pareciendo poca toda esta retahíla de palabras, en su significado común más sus diferentes matices. Al escuchar lo que exponen, se siente un dolor de cabeza perfectamente comprensible: primero se cae el pilar de la lógica. No es fácil para un cerebro acostumbrado a unos mínimos principios comprender que ahora eso de "no contradicción" es cosa del pasado. O  que aquello de "todo el que sepa qué es todo y qué es parte, llegará a la conclusión de que el todo es mayor que la parte" (o algo por el estilo) ya no sirve. Es algo así como cuando alguien dijo que el Sol no giraba al rededor de la Tierra, sino que es la Tierra la que gira al rededor del Sol. Pues es lo mismo, ahora la lógica no sigue los mandamientos antiguos (ya no se estudiará a Aristóteles en los institutos, pasará a filósofo de tercera y le pondrán un monigote a su cara en "La escuela de Atenas") y hasta que nos acostumbremos nos causará dolor de cabeza.
     A este sentimiento de incoherencia se le añade indignación. De este modo se va formando una jaqueca de concurso. De ésta me salen menos sinónimos: ira, enfado, cabreo, enfado, cólera. Mmm estos no son sinónimos de indignación. Voy a buscar en otra página. Pues no, no viene nada; pero de todas formas creo que la palabra sola tiene capacidad para albergar el suficiente grado de significado que requiero: el máximo. Indignación, ¿por qué? Por todo. Por que gente absurda tenga tanto poder en sus manos, por que ese poder sea el de manejar las vidas de millones de personas, por que les importe tan poco, por que, siendo idiotas hayan llegado más lejos que gente inteligente, por que no paren de equivocarse una y otra vez, por que se pongan a pelearse como en un patio, solo que ese patio sea mi Parlamento, por que se rían en nuestras caras,... Y es que es así: cuando salen con sus discursos, en realidad se están riendo de nosotros... o verdaderamente son deficientes mentales. Y los periodistas... pufff. Asco. Espera, esto en un punto y aparte:
     Asco: repugnancia, repulsión, asquerosidad, aversión, odio, animadversión, grima, desagrado, aborrecimiento, hastío, desapego, antipatía, tirria, manía, disgusto, desazón, náusea, arcada, basca, vahído, vómito. No conocía la palabra basca. "Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo". Este tercer sentimiento se produce primero, claro, en la cabeza; pero por su naturaleza, baja al estómago. Es totalmente asqueroso lo que dicen los periodistas. El caso más reciente que recuerdo es el de uno que estaba en los Desayunos de la 1 diciendo algo así como "las protestas de los del 15M serán legales, serán legítimas, pero no son democráticas". La pregunta es: ¿llorar o reír? Cumple lo de incoherente, lo de indignante y, si llegamos a la conclusión de que está hablando en serio, asqueroso. Podríamos pensar que trataba de hacer una paradoja, en cuyo caso debería haberlo explicado tras dos segundos de silencio; en vez de eso, repitió lo dicho y la presentadora (que optó por reír) cambió de tema. Esto es peor mientras más de derechas es la cadena (una vez pasé por 13 y casi me da un patatús). Los periodistas son unos tipejos que viven de lo que hacen los demás y dan su opinión como hago yo (con la diferencia del pastón que se embolsillan ellos). Dicen cosas a cada cual más disparatada. Lo malo de este asunto es que ellos son el intermediario entre lo que hacen/dicen los titiriteros y nosotros, los títeres. De modo que se convierten en cómplices y con tanto poder manejador como los otros. Y toda esta red es... vomitiva, aborrecible. 


     Extenso, largo, interminable e infinito etcétera.


     Por todo esto, me enfado conmigo por ponerme a contar mis insignificantes exámenes. Me río de mí por pretender escribir sobre cosas triviales cuando mi mente está llena de hastío e ira. Me llamo insulsa por estar desilusionada al ver que se me ha caído el mito de sir Arthur Conan Doyle, quien ha resultado ser un escritor bastante deficiente.


     El título de la entrada no está equivocado. Lo de antes era una introducción, una compensación a mí misma... un bulo, en realidad.


     Me habían hablado de selectividad como "la experiencia más agobiante de tu vida, incomparable a cualquier otra". Me habían contado ataques de histeria en mitad de un examen. Me habían dicho que era muy difícil aprobar (pero esto ya hace años). Vamos, que yo me imaginaba chocazos contra la pared, llantos, una gran extensión de jorobados mirando sus apuntes una vez más. Tenía la ilusión de conocer el olor puro del sufrimiento. 
     Además me había imaginado a mí misma horas y horas y horas y horas encerrada en mi habitación, una tras otra, parando sólo para las funciones vitales.
     En cambio, me lo he tomado con una tranquilidad preocupante. Osea, que estudié poquísimo. Me aburría soberanamente volver a estudiar lo que ya estudié en su día. Además, se habían pasado todo el año diciéndome que los exámenes eran facilísimos de la muerte. Así que nada, tan sólo repasé un poco y de vez en cuando sentía algún remordimiento por no estar esforzándome. Pero claro, como no tengo idea de qué voy a estudiar, pues no tengo una nota a la que aspirar (antes sí, pero cambié de idea hace cosa de un mes más o menos).
    Total, que tranquila y sin apenas haber estudiado, llegué a la ETS de Ingeniería Informática (es que me encanta cómo suena) y me encontré con un montón de chavales alborotados, tranquilos, charlando, mirando en qué aula tenían que hacer su examen, comentando qué había sido de ellos durante esas dos semanas de encierro, preguntando "oye, y tú, ¿qué opción vas a coger? ¿Caemos juntos? ¿Cómo has venido? ¿Cómo te vas? ¿Al salir en la cafetería? ¿Qué toca después?". Y tranquilos. Algo impacientes y con la expectación del qué van a preguntar. Claro, yo al ver aquello me acerqué a secretaría y pedí que me devolvieran el dinero, que allí no había chocazos.
     Pero mereció la pena cuando vi a una que estaba sentada a mi lado en el examen de Filosofía sacarse una chuleta del bolsillo detrás del profesor. La chavala era descaraísima. Lo he visto peor, pero en otro contexto. Me quedé alucinada. Peor fue una hora después, cuando viendo la cara que tenía el que estaba a mi lado, me puse en una extraña postura tal que él pudiera copiarse de mi examen de inglés enterito. Al día siguiente, yo misma, dudando entre la autoría de un cuadro, le pregunté a la de al lado de quién era (maldito Zurbarán). Cuando salí del examen desearía haber recordado su cara para darle las gracias de forma más efusiva que aquel susurro que lo mismo que "gracias" podría haber sido cualquier otra cosa. Y el culmen fue unas horas más tarde, al no estar segura de si nos iban a dar la tabla de la distribución normal, me la llevé al examen por si acaso. Al ver que sí la daban, doblé mi hoja por la mitad y la coloqué encima de la mesa... En ningún momento miraron de qué se trataba y ni se procuparon por él. Podría haber sido un resumen de todo el curso. No se percataron. Increíble. Al día siguiente, al entrar en mi último examen, reparé en que cada vez que había entrado en alguno miraban el carnet y comprobaban si los datos coincidían con los de la hoja... pero no me miraban a la cara. Podría haber pedido a alguien que los hiciera por mí y no habría habido ningún problema.
     Y claro, como es natural, todo este párrafo me hace pensar en los telediarios de años atrás, cuando hablaban de cámaras y pinganillos color carne. Para qué tanta sofisticación. Pero sobretodo, en quien pensé fue en el capullo que pillaron hace dos años, cuando saltó la noticia aquella de que la Universidad de Sevilla se estaba planteando si, en vez de suspender directamente al chaval, primero lo iban a someter a comité o algo así. Yo solo pienso en el muchacho, en cómo pudo ser tan tonto. Qué narices habría hecho para que lo pillaran. ¿Cantarlo en mitad del aula? ¿Tenía algún tic nervioso?


Y nada, lo dejo que me tengo que ir. Ahora toca esperar hasta el miércoles.


Nos vemos,


Saskia


     



sábado, 18 de junio de 2011

Antes de que los piratas se pusieran de moda, creía que eran unos sanguinarios que mataban para robar y robaban para emborracharse. Creía que eran los malos de las películas.

Sin embargo ahora, ¿cómo es posible que los buenos sean los malos? ¿Cómo es posible que sienta ese estribillo: "pero si me dan a elegir entre todas las vidas yo escojo la de un pirata cojo con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo; el viejo truhán capitán de un barco que tuviera por bandera un par de tibias y una calavera? ¿O a admirar hasta recitar de memoria aquellos versos:

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte
y al mismo que me condena
colgaré de alguna antena
quizá, en su propio navío.

 Y si caigo
 ¿qué es la vida?
 por perdida
 ya la dí
 cuando el yugo
 del esclavo,
 como un bravo,
sacudí?

Quizás sería un barco nuestro tesoro, querríamos como dios a Libertad, que nuestra ley fuese la fuerza y el viento y tener una patria tan amplia como es la mar.

O a lo mejor es que no sabemos lo que queremos y nos decidimos por aquello que no podemos tener. O quizás Jonny Deep sea un actor demasiado bueno, según cómo se mire. Yo, por si acaso, intentaré dejar de escuchar a Sabina no vaya a ser que empiece a cantar esa de "Yo quiero ser una chica Almodóvar". O en realidad, debería dejar de escuchar Rock&Gol, porque ya he soñado un par de veces con ser La flautista de Hamelin







Últimamente estoy algo soñadora.

viernes, 17 de junio de 2011

Para leer recomiendo: Balzac y la joven costurera china, Dai Sijie

         Recomiendo esta novela porque me ha gustado mucho, es fácil de leer, relativamente bonita, con el punto de liosidad justo, diferente...

         Comunismo en China. Dos chavales, hijos de gente "aburguesada" son trasladados a ambientes rurales de comunismo radical. Bueno, en realidad no tengo muy claro el régimen que se instaura, no conozco el tema demasiado bien. Pero el caso es ese, que los dos chavales tienen que irse a un pueblo alejado de la mano de dios en medio de montañas (con un paisaje que yo me he imaginado como medio jungla) y deben trabajar de sol a sombra. Llevan una vida no precaria, no les falta de nada, en realidad, que no sea la civilización (el pueblucho no cuenta) y sus respectivos padres.
         A pesar de ser bastante jóvenes se ve que se han tomado su situación de una forma muy madura y saben que deben resignarse y se resignan a estar el resto de sus vidas en aquellos parajes. Por lo tanto, se adaptan e intentan usar su astucia para vivir lo mejor posible.
         Trama: una chica. Es curioso: la mitad de la novela se mueve por esa muchacha; sin embargo, sé que el que me haya gustado no depende en absoluto de esa parte, y si hubiese sido diferente, me seguiría habiendo gustado.
         ¿Por qué? Los protagonistas me cayeron muy bien.

         Punto malo:
         "Querido autor: ¿es que cerraban la edición? ¿Te dieron un ultimátum amenazándote con no publicar nunca tu libro si no terminabas la historia en menos de tres horas?"
He leído finales malos, he leído finales apresurados, he imaginado finales malos y apresurados,... Pero nunca, jamás uno tan malo y apresurado como el de la novelilla esta. Para pegarle al tío con su libro en la cabeza.
         Tengo otra teoría, pero esta es para los que se lo hayan leído:


         NO LEER SIN HABER LEÍDO

         Creo que el escritor pretendía hacer un final desagradable. Simplemente tenía una más o menos buena historia que podría haber dado para más; pero su intención era crear algo abrupto y desagradable. Eso lo consiguió con la quema y la partida de la costurera. Pero hizo algo más: liarla parda con "la razón por la que ella se va". Es que es totalmente absurda. No me importa nada sobre "el contexto" o "la intención": es simplemente una gilipollez. Podría haberse inventado cualquier cosa: que si la raptan, que si la reclama una tía prima lejana, que si se muere,... pero eso de ser "mujer europea". A mí me pareció desprestigiar por completo la inteligencia de un personaje que, aunque no demostrara ser brillante, no era bobalicona a primera vista. Yo de Balzac he leído Eugènie Grandet, y no lleva una vida precisamente agradable. Lo más importante (relativamente, depende del punto de vista) de la historia es su decepción amorosa... ¿Y va la costurera, que supuestamente ya tiene a su amor, y lo deja todo? Y además, si algo nos enseña Eugènie es que el dinero no da la felicidad sino problemas... ¿Y la niña va a salir de un mundo no capitalista en busca de uno que sí? Bueno, claro, ya digo que yo sólo he leído esa, no sé cómo serán las demás de Balzac. Vale, que sí, que cada uno a su rollo y hay que respetar las decisiones de los demás... Pero tratándose de un personaje de una novelita cualquiera, me erijo juez porque me da la gana.
         Yo quiero recalcar lo de la quema... Me quedé sin palabras. Lo leía y no me lo creía. Estaba esperando que dijera "y me desperté de la pesadilla". Pero no. De verdad, de verdad que me dolió en el cuerpo. En el pecho. Como si algún órgano de esa parte, ya sea corazón, tiroides o alguno de por el centro, se me hubiese convertido en piedra y me pesara mucho. Me dieron ganas de llorar. Además vi los libros que hay en mi cuarto arder. O sea, vi todas las pareces de mi cuarto arder. Guau, me descolocó entera.
         Es a eso a lo que me refiero con lo de "final desagradable": es la nota de amargor perfecta. Pero claro, si lo mezclamos con mierda, pues...


         YA PUEDES LEER AUNQUE NO HAYAS LEÍDO.

         Al parecer hicieron una película en 2002, pero ni la he visto ni la había oído nunca. 
         En resumen y reiterando, que es'tá mu shula: es divertida, amarga y te hace sentir curiosidad por muchas cosas.

         Tienes que leer "Balzac y la joven costurera china".

         Que lo disfrutes.

         Saskia

viernes, 10 de junio de 2011

¡¡Yupiii!!

Me encantan las cadenas estas, son graciosísimas.


Esta vez ha sido Cucaracha en su guarida desde Blog de una cucaracha. Ains que guay!



Reglas (copiadas y pegadas jeje)

  • Colocar la entrada en nuestro blog, y agradecerle a la persona que nos ha dado el premio.

  •  Muchas muchas muchas muchas muchas graciaaaaaas.

  • No quitar el link de: http://www.caprichitosusagi.blogspot.com/.


  • Mmm... es que esto no se me da muy bien que digamos... pero lo voy a intentar


  • Responder a la pregunta de la persona que te lo ha dado, y escribir una nueva para los siguientes blogs.

  • ¿Qué expresiones o frases sueles repetir una y otra vez cuando hablas?
    Totalmente y Evidentemente. Y, mmm, depende del momento... "¡Venga ya!", "Qué guay", "*Suspiros*"
    Buena pregunta, me ha gustado mucho

    Pregunta que hago yo:  Por la mañana ¿café o colacao?

    Lista:
    • Amanda_9, de No Need To Say Goodbye (por fin te doy algo a cambio xD)
    • Estrella Azul, de Lo que nunca nos dijimos... 
    • Sedy, de Ese libro me gusta (si le da por dar señales de vida, claro)
    • Y, en definitiva, a los que les agradezco el seguirme (voy a decir la verdad: no añado a más gente porque tendría que ir paseándome por sus blogs diciéndoles que he pensado en ellos, y me da pereza)


    Y poseso, que nos vemos

    Chao