viernes, 22 de abril de 2011

Otro cambio más y comentario de las encuestas

No he podido esperar a que terminase la encuesta, estaba demasiado harta. No puedo poner la que sería la imagen conveniente, porque soy tan lista que he borrado la encuesta antes de asegurarme de que tenía bien guardada la captura de la pantalla.Pero hago un resumen:
La mayoría (6) opinó que estaba genial; cinco que mejor que antes, dos que mejorable (respuesta evidente, porque no tengo el suficiente tiempo, conocimiento, ni arte como para hacer algo de valor) y uno dijo NS/NC (otra respuesta estúpida que no sé por qué la puse, porque a "¿Te gusta?" sólo se puede decir sí o no, y si no se conocía el blog antes, pues no puedes opinar y simplemente no participas en la encuesta, por lo que NS/NC, es una respuesta estúpida; lamento faltarle al respeto al buenagente que quiso participar, sólo me llamaba tonta a mí misma).
Total, parece que no os hacía gracia esos negro y azul. Pero es que me gustan los tonos oscuros, qué le vamos a hacer. Mi color favorito sigue siendo el amarillo, pero es que esa rosa... le daba un toque demasiado cursi. Vale, ahora está demasiado melancólico, pero por lo menos hasta que me den las vacaciones, mi estado de ánimo no va a cambiar. No es que me pase nada malo en realidad, sino que no estoy animada y punto.

Hablando de colores, ¿os acordáis de la encuesta de los colores? Veamos:

¿A nadie le gusta el blanco? Con lo sosegado y pacífico que es el blanco, pobrecillo.
Amarillo: yo y alguien más. Me pregunto quién será.
Naranja: vaya, casi el diez por ciento (es increíble lo que cambia decir 10% de las personas en vez de tres personas). Yo creía que es un color no muy popular.
Resumiendo
¡A alguien le gusta el rosa! Qué fuerte....
Pobre gris...
Es muy popular el Negro... eso contradice lo antes expuesto, no?
Claro que sí, compartiendo la mayoría con el negro, el verde, que se sepa cuál es el color del mejor equipo del mundo. Si es que es normal, si es que hay quien lo lleva en la sangre sin saberlo.
Pero las tres mejores respuestas son las tres últimas. Me hubiese gustado que alguien hubiera votado a Ninguno, que es un color muy bonito. De echo, muchas muchachas llevan ese color en el bolso, pero le suelen llamar gloss.
No entiendo muy bien qué significa Idefinido, si que no tiene muy claro cuál es su color favorito, o es que su color favorito es el Indefinido. No conozco mucho de ese color, por eso de que todavía no está muy claro cuál es.
Y el mejor:  Arg. Es un color precioso. Es normal que a Cucaracha le fascine ese color, porque es maravilloso. Es mi segundo favorito.

Las otras tres encuestas no es sólo que sean poco originales, sino que las puse después de participar en un debate de "Ese libro me gusta" sobre Crepúsculo. Me fascina este asunto por las tan diferente opiniones que hay sobre el mismo tema. La misma cosa, una persona la interpreta de una forma y otra de la forma opuesta.

¿Conclusión?


Pues la opinión popular dice que todo Crepúsculo es una porquería. Más concretamente, la mayoría ha dicho: Arg. Y con las películas no me extraña, porque son una puta mierda. 
En fin, para gustos colores.


Otra cosa, mariposa. He puesto lo de "Para gustos hay colores" porque quiero comentar una cosilla.
Hace bastante ya, un par o dos meses, leí una reseña de Tempus Fugit diciendo que estaba muuuy bien y tal. Yo puse un comentario (increíblemente tuve tiempo) que decía casi textualmente; "Para gustos, colores, supongo". Le dí a publicar y ponía que se publicaría tras la supervisión del autor del blog. Vale. Tiempo después volví para ver si alguien compartía mi opinión o si alguien quería debatir razones conmigo. Pero mi comentario no estaba. Había otro con una fecha posterior a cuando yo escribí el mío. Hombre, cada uno puede dejar que se publique en su blog lo que quiera, pero a mí me parece... sobretodo ridículo, que no haya querido poner mi comentario, que a mí no me parece insultante (Pa insultante la reseña que yo hice aquí). 
Lo pongo ahora porque hoy leí algo sobre las censuras de comentarios y se me ocurrió intentar contactar con el autor para comentarle mi opinión sobre lo que no hizo y preguntarle sus razones para no aceptar mi comentario. Peeeeeero se me ha olvidado qué blog era y para no quedarme completamente con las ganas, pues lo pongo aquí.


¡Malditas nubes! ¡Marchaos de aquí ya!

Ein gruss

Dios existe

(Voy a contar algo que me pasó hace ya bastante y que desde el momento en que me pasó supe ya el título que le iba a poner a la entrada, y algunas frases son exactamente como las pensé, y no se me han olvidado por tiempo que haya pasado)

No hay duda. Lo he comprobado: Dios existe, el verdadero es el católico y además, es cierto que hace y deshace por medio de la Iglesia.

Resulta que tenía yo examen a última hora, y tocó el timbre del fin de las clases. Pero yo no había terminado. Cuando quince minutos después acabé, salí corriendo y, sabiendo que habrían cerrado mi salida, salí por la otra y busqué el coche que me llevaría a mi casa... No estaba. Debería haber habido un coche blanco, con mi hermana, su amiga y la madre de la amiga esperándome para llevarme a mi casa. Pero no estaba.
Sorprendentemente mi hermana tenía saldo en el móvil y le hice una llamada amiga. Me dijo que ya estaba en mi casa. Evidentemente, me cabreé y empecé a preguntarle a gritos que por qué no me habían esperado. Dijo que sí, que sí me habían esperado muuucho tiempo, cuando no llegaba ni a quince minutos que había tocado el timbre (el reloj lo corroboraba). Total, que nadie me recogería, que tendría que irme andando.
Con un cabreo de titanes (en serio, dicen que cuando me cabreo, impongo) me dispuse a andar los algo más de dos kilómetros que separan mi instituto de mi casa. Pero cuando llevaba unos trescientos metros... de repente... ocurrió el MILAGRO:
Mi tía me llamó diciendo que retrasaríamos un poco las clases que le doy a mi primo porque ese día tenía que ir antes a la catequesis porque tenía que ensayar un teatro de navidad. (No juro porque creo que eso en el cristianismo está feo) que yo no dije con doble intención que: "Menos mal, porque me han dejado tirada y voy a tardar en llegar a casa". Y entonces, se ofreció a venir a recogerme.
Le dí mil gracias, colgué y se me ocurrió el título de este post.

¿No es suficiente prueba? Mucho mejor que la ontológica de San Anselmo, mucho más que todo ese proceso de abstracción de Sto Tomás, etc. Además, mi tía se llama Maribel, o sea, María Isabel. Y su hijo mayor se llama Jesús, fíjate tú por dónde. Está claro: Dios, mediante la Iglesia, mediante la catequesis, ha hecho que mi tía me llamase para que así ella supiera de mi situación y me ahorrase los tres cuartos de hora de camino.
De todo esto, deducimos otra cosa: Dios es tonto, porque hay que ser borrego para ayudar a ateos anticlericales como yo en vez de a sus feligreses. Aunque bueno, creo que de esto se habla mucho en el evangelio, no?

Otra prueba la vemos hoy: ¿Por qué tiene que ser Semana Santa para que llueva? Antes se sacaban las procesiones para pedir que lloviera en época de sequías, o para que dejara de llover, etc... Pues ya lo estamos viendo: sacan las procesiones y Dios nos trae lluvia.
Ah, por cierto, estaréis escuchando en los telediarios que Sevilla no se queda sin Madrugá desde 1933, por problemas políticos. Tradicionalmente se ha dicho que esto fue por el primer gobierno de izquierdas de la República, que lo prohibió (uno de los artículos de aquella Constitución decía que las manifestaciones religiosas necesitaban previo permiso del Estado). Pero en realidad fueron las hermandades las que se negaron a salir, en protesta, y la única que salió fue la hermandad de La Paz (si no me equivoco),
Ojo, no me he inventado nada, pero puede ser que me haya equivocado de pies a cabeza.

Y hay otra prueba: Dios se ha modernizado y se ha hecho un blog. De verdad, mirad si no:


Soy Dios y tengo un blog



Vale, todo esto es sólo una tontería que se me ocurrió, sigo siendo muy atea y aborrezco el cristianismo en particular y las religiones en general. Y sigo diciendo el cristianismo en particular porque cada día me entero de cosas más sucias, más paleolíticas, más hipócritas...

Ein gruss

miércoles, 20 de abril de 2011

No es para niños

     ¿Qué sabéis de Juan Ramón Jiménez? Muchos lo conocen como "ese del burro" o "el que ganó un premio novel con un cuento de un burro". En cualquier caso, siempre se le ha etiquetado como "para niños". ¡Pues no! ¡No es para niños! Por eso no se suelen oír buenas opiniones, porque se oyen de gente a la que le hicieron leérselo cuando era niño y no le gustó. Y es perfectamente comprensible: ¿a qué niño que prácticamente acaba de descubrir que algunos libros no tienen dibujos le gusta leer sobre la muerte? Porque resulta que "Platero y yo" es una elegía:
Elegía: subgénero lírico que expresa lamento por la pérdida de algo, mayormente, por la muerte de alguien.
     "Platero y yo" es un libro de poemas en prosa dedicado al fallecido compañero del autor, Platero, que era un burro. Apenas hay uno, quizá dos, poemas que no acaben mal en ese libro. En los demás siempre muere alguien o algo: que si La niña chica, que si El niño bobo, La yegua blanca,... No digo más porque no me lo he leído. El único que sé que parece que acaba bien es el de la perra y sus cachorro. Y ojo, digo parece porque no: ese capítulo iba de una perra que acababa de parir, y con esos perrillos iban a hervirlos y con la sopa dárselo a un niño enfermo. Y "acabó bien" porque la perra consiguió recuperar a sus cachorros, uno a uno, sanos y salvos. Y así acaba. Pero, yo me pregunto: ¿y el niño al que le iban a dar la sopa, en? ¿Qué fue de él?
     Por lo que yo he leído (poco) parece que no está tan mal como siempre me habían pintado.



     Y hay otro: El principito. ¿Hay libro más cruel que El principito? Yo me acuerdo que cuando tenía once años me mandaron leérmelo y hacer un trabajo sobre él. Creo que llegué a la mitad. Me echaron un broncón impresionante por no terminarlo. El verano de ese mismo año, me quedé sin lectura y lo cogí e intenté leerlo. Pero fue en vano. Le eché la cruz y no pensaba en él más que cuando salía nombrado en algún sitio.
     No conseguía entender por qué narices era tan importante ese maldito finito y minúsculo librillo. No me entraba en la mente que alguien pudiera pensar que esa... parrafada en comparación con lo que yo solía leer, fuese de algún modo más notable que cualquiera de las maravillosas historias que hasta entonces habían caído en mis manos.
     Pero un día, hará cosa de tres años más o menos, le escuché a mi prima algo así como "es que El principito no es un cuento para niños, yo no me lo terminé cuando me lo mandaron y ahora lo he vuelto a leer y lo entiendo". Quizás no fuese así, pero en mi memoria a quedado de esta forma.
     Total, que esas palabras se me quedaron gravadas en la mente y una tarde de estas en las que hay que estudiar, lo cogí y me lo leí en un salto... ¡y me pareció de lo más cruel! ¿Lo habéis leído? ¿Sabéis el final? Pues el niño muere. La palma. Va una serpiente en el desierto, le muerde y se muere. Y el otro se queda mirándole.
     Yo no me lo explico: critican cuentos que sí son para niños que hablan de la muerte (Hermanos Corazón de León, Astrid Lindgren) por hablar de la muerte, y exaltan El principito, un libro de lo más filosófico que te puedes echar a la cara, en el que aparecen críticas que un niño es incapaz de captar, con símbolos que tienen doble y hasta triple significado...
El mundo está algo al revés.



Por favor, si vais a regalarle un libro a un niño sobre un burro, que sea "Fray Perico y su borrico", y si es sobre un príncipe,... pueees... no sé, ¿La bella y la bestia? Sí, ese, que es muy educativo. Aunque tan superficial como el patito feo, pero en fin, es el mundo en el que vivimos...

Chaito

lunes, 18 de abril de 2011

Emoción, pura... emoción


Ha sido tan bonito... tan intenso, tan... increíble... Se me ha encogido el pecho de tanta emoción. Es tan conmovedor...

...Porque no me digáis que encontrar resquicios de inteligencia en la red es algo como para creérselo sin verlo. Y ni siquiera habiéndolo leído me puedo creer que sea cierto:

He encontrado un debate. DEBATE. Con argumentos lógicos, citas de autoridad, reflexiones... Ha sido precioso. Comprobadlo si queréis:


Fijáos más concretamente en los intercambios entre la autora del artículo (Yuri) y el que tiene el nick "El hombre del gorrocóptero".

No es que esté absolutamente de acuerdo con alguna de las opiniones expuestas en los nosecuantos comentarios que ha recibido la entrada (entre otras cosas porque no los he leído, me da pereza, tengo que leerme La Regenta); lo que me ha parecido precioso es que haya gente (presumiblemente joven, aunque creo que el del gorrocóptero no lo es tanto) discutiendo sobre un tema. Además, por supuesto, son opiniones delirantemente subgetivas (de hecho hacen un cerco al rededor de Europa occidental), faltas de información verídica,... Total, mierda. Pero mierda que la gente ha trabajado, y eso la hace bonita (por imposible que la mierda como mierda en sí pueda ser agradable). Además la mierda luego se convierte en abono. Quizás el mañana no esté totalmente perdido...

No es que crea que la inteligencia se haya ido degradando con el tiempo, siempre ha escaseado, siempre ha estado en peligro de extinción. Si no me creéis, fijáos la dos noticias consecutivas que vi el otro día (no me acuerdo del día, ni del telediario, ni de dato alguno):
1ª Un chaval de 12 años está terminando astrofísica, tiene más cociente intelectual de la que tuvo Einstein y está preparando su propia teoría de la relatividad.
2ª Hay un instituto elitista (creo que en Madrid) que sólo acepta a alumnos con notas superiores a 8 y le dan una educación mucho más intensiva y extensa que en uno normal. (Si no recuerdo mal era público)
Nota 1: La inteligencia es noticia
Nota 2: salieron a preguntar a la calle y una señora dijo "Me parece muy mal, porque eso es al fin y al cabo discriminación, a todo el mundo por igual" (ya digo que no lo recuerdo exactamente, pero era algo más o menos así)
Nota 3 (en contestación a la 2): claro que sí señora, eso de que se le de a cada uno lo que merece, a la mierda; mejor seamos todo el mundo igual de burros. Anda que si a mí me hubiesen dado la oportunidad en aquellos tiempos cuando no bajaba del 9... ahora es demasiado tarde.
Vale, lo del niño astrofísico con 12 años es algo sorprendente, pero no debería serlo. Y la segunda noticia... es que me parece indignante que no haya uno por cada cuatro normales. Bueno, en realidad sí que lo hay, pero son concertados o directamente privados.



Esperad un momento, ¿qué dije antes? ¡¿Qué acabo de decir?!¡¿Que el mañana no está perdido?! Jajaja, es que a veces me dan puntos graciosos. Como bien dijo Omar_Deschain:
(lo he leído en el nuevo blog que sigo: El Gato Negro que cuenta cuentos)


Gesundheit

domingo, 17 de abril de 2011

La duquesa

¿No creéis que Keira Knightley es una mezcla entre Natalie Portman y Anne Hathaway? Comparad las caras.
Esta muchacha se ha erigido definitivamente como una de mis actrices más favoritas. Le da una fuerza a los personajes que interpreta que he visto en muy pocas ocasiones.

Dejemos el cómo pasemos al qué:
La película está basada en una novela biográfica. Osea: con tintes de realidad.
Georgiana Cavendish se casa con el Duque de Devonshire. Ello requiere unas responsabilidades, y la primera es engendrar un varón. Pero aún antes de poder cumplir con su cometido, desde el principio, se da cuenta de que su matrimonio, su vida,no va a ser fácil.

Es una película difícil de ver, sobre todo para mujeres. Me a parecido bastante dura. ¡¡Casi casi se me saltan las lágrimas!! De hecho, el nivel de las aguas subió tanto que por poco me impide seguir viendo.

Reitero lo de Keira Knightley, que hace un papel magistral.

¡Ah, por cierto, esta película ganó el Óscar al mejor vestuario, y entiendo perfectamente el porqué.


La comparación con "María Antonieta" es inevitable: And the winner is... "The Duchess". La historia es indudablemente parecida, pero Kirten Dunts no le llega a Knightley ni a la suela. Y lo digo desde un punto de vista bastante objetivo, ya que vi María Antonieta antes y en inglés (pudiendo apreciar más a la actriz). Puede que mi opinión se deba a que, aunque MA (acortemos, que me canso) intenta ser muy actual, contemporizando los personajes, sus problemas son para mí más insustanciales, más livianos que los de La Duquesa, ya que ésta, no sólo tiene el ya anacrónico problema de tener un hijo-o, sino que sufre la represión del hombre, y eso a mí, como mujer a la que recuerdan diariamente que de haber nacido medio siglo antes no podría hacer nada de lo que hace y le gusta hacer, pues me llega. Y puede que también tenga que ver que yo, y muchos críticos más, esperaban algo más de MA. ¿El qué? Pues quizás algo más de rigurosidad histórica, más dotes de protagonismo para la protagonista (volviendo a lo mismo) y menos ridiculez, más pompa aún, que el guión tuviera aunque solo fuese algunas frases seguidas con algo de luz... No lo sé realmente. Puede que un final más... ¿"wuau"? Quizá verla subir las escaleras hasta la guillotina. Creo que con eso hubiese ganado un par de puntos valiosos, algo así como que después de comerte todo el insípido bizcocho de la gorda magdalena, al final te encontraras un corazón de chocolate.

Volviendo con LaD, la recomiendo porque me ha gustado mucho, es muy buena y sale Keira Knightley.

Que la disfrutéis

Ein gruss

viernes, 15 de abril de 2011

¿Plagio?

A mí me lo parece.

Nota: he creado esta entrada sin altavoces, por lo que no estoy segura de si los vídeos que he escogido son los que realmente quería mostrar. Si me he equivocado, reíos de mí, me lo merezco.


Escuchad los primeros segundos de cada vídeo. Más concretamente, fijaos en el piano.




¿Se parecen o me estoy volviendo loca?


Añadido 16/4
Lo del segundo vídeo empieza a partir del segundo 13.
Yo es que hace poco volví a escuchar esta canción de MCR después de bastante tiempo, y cuando empecé a oír el piano no podía dejar de pensar en que lo había escuchado antes (y no me refería a la primera vez que oí la canción, porque nunca había reparado en ella especialmente). Hice repertir cinco veces el principio y seguía sin caer. Horas después, me puse a tararearla, dándole más vueltas: "A la que me recuerda es como más alegre. Y le sobre ese re agudo al final (de eso estaba segura). Y sé que quería conseguir la partitura" Y al tararearla una vez más, por fin caí.
Vale, plagio es una palabra muy fuerte, pero ya deberíais estar acostumbrados a que diga exageraciones. Lo que quería decir es que se parecen mucho. Y se lo he dador a oír a más gente y más o menos opinan los mismo.
¿De verdad que no? A lo mejor es que yo lo he escuchado solo con piano. En fin... A lo mejor sí me estoy volviendo loca.
Chao

jueves, 14 de abril de 2011

Para que un blog tenga éxito...

Mi profesor dijo un día, al parecer (yo no estaba), que para que un blog tenga éxito:
- las entradas no debían ser muy extensas... Puff, empezamos mal.
- deben tener entre una y dos imágenes. Jeje, yo no tengo tiempo ni para robarlas, y si lo tengo, me explayo. Total, que me paso o no llego.
- Y lo primero (que yo lo he puesto lo último porque sí y punto), es que se debe saber de verdad sobre lo que se escribe. Ahí ya me ha matao.
"Saber de lo que hablo". Apenas sé sobre qué hablo y encima debo manejar el tema. Entonces más vale que lo vaya dejando, porque si de algo estoy segura es de que lo único que sé es que no sé nada, y de lo que no puedo dudar es de que dudo.
Si al menos siguiera estando orgullosa de lo que hago... pero lo poco que puedo hacer lo hago cual rayo. Y ya se sabe, (por mucho que yo no sepa nada), "vísteme despacio que llevo prisa".
Mi baúl de pensamientos está vacío, porque ya no tengo tiempo para pensar. Todo se va en esfuerzo para salir pronto del lugar de las frustraciones y en intentar descansar.
¿Conocéis la canción de "Lunes antes de almorzar,..."?
En realidad creo que debería dejar de hacerle caso a este hombre. Lo respeto mucho y le tengo en cierta estima, pero está claro que estamos lejos de pensar igual. Hoy ha dicho que sus autores preferidos son: en prosa Gabriel Miró, y en verso Góngora. No espero que conozcáis a Miró, pero Góngora sí, ¿no? ¡Góngora! ¡¿Pero hay tortura mayor que intentar entender a ese tío?! Además dijo que él, como filólogo, crea su punto de vista desde la forma. ¡Si fuera por eso no podríamos dejar títere con cabeza! Además,... *es un poco fuerte para mí,... uf, inspiro, expiro, inspiro, expiro... venga, vale, creo que ya estoy*,...: ¡tachó a Jane Austen de comida basura! (Ya antes hablé de esta metáfora) ¡Basura! ¡A Austen! Bueno, en realidad no fue así, simplemente dijo que sus libros son best-sellers, y para él este tipo de libros no valen un pimiento. Pues mire, señor profesor, para mí Góngora no pasa de ser el que se peleaba con Quevedo, y yo estoy de parte de éste último, que a él sí que se le entiende. ¿De qué sirven las palabras si no se entienden? Y mire que yo soy fan de Wilde y, entre otras, de su sentencia "Las cosas que no sirven para nada, sólo se pueden admirar; el arte no sirve para nada". Pero en este tema sí, las palabras deben servir para crear arte, y el arte para dar placer. Si en vez de eso, da dolores de cabeza, entonces apaga y vámonos. No, esto va de mal en peor; ya ha perdido otro par de puntos más.
Y todo esto lo escribo en un blog que, según su criterio, nunca leerá, en vez de decírselo a la cara... me parece que soy un poco cobarde, ¿no?

PD: A lo mejor alguien se pregunta cómo es posible que publique tan a menudo si en teoría no tengo tiempo. Respuesta: entradas programadas ;)

Ein gruss
Saskia

miércoles, 13 de abril de 2011

El baile de la Victoria


Hacía tiempo que quedaba tan feliz después de haber visto una película...
Es que es tan casi perfecta. Y para mí casi perfecta es que no hay casi nada que objetar. Es taaan buena, taaan bonita, taaan casi perfecta,... Puff, en serio, me quedé genial.
digo lo de "casi" porque es difícil contentarme por entero, soy demasiado tikismikis. Lo que pasa es que en mi opinión hay algunas escenas que sobran, otras que faltan y otras que habría que modificar.
No preguntéis de qué va, que no os importe quién ha participado, no queráis saber nada de la película. Simplemente conseguidla y disfrutadla, porque creo que vais a apreciar los detalles tan bellos que muestra, os sentiréis envueltos por el ambiente,...
Al menos, todo eso me ha pasado a mí.


Si no hay suficiente fe en mí y mi criterio, aquí tenéis un enlace a una descripción muy buena y escueta, lo suficiente y sin pasarse:


Ein gruss

martes, 12 de abril de 2011

Mis sueños se harán realidad

Jueves veinticuatro sobre las nueve de la mañana. Otra vez. ¿Qué narices le pasa a la gente de hoy en día? ¿Por qué nadie cree en los sueños? Otra vez me dan una patada.

Las palabras fueron "Me parece que tienes muchos pajaritos en la cabeza". Me sentó fatal. Para contener mi bordería, le contesté intentando ser graciosa: "Simples pajaritos no, yo tengo aves superiores, como halcones, águilas, lechuzas,...".

Podría haberme sentado peor si hubiese venido de alguien a quien tuviese en mayor estima. Menos mal que no fue el caso, y quien me lo dijo fue una de esas caras bonitas que traen una sorpresa dentro. Es que no entiendo qué es lo que ven de raro en mis aspiraciones. Supongo que (llamémosla "Ella") Ella no tiene fe en sus propias capacidades, y como se tiene bien creído eso de que es la mejor, pues nadie puede superarle. Vamos, que si ella no puede, yo tampoco. Ya claro, pero querida, las cosas no son así. Quizás Ella si me gana en una cosa: en ser mala persona. Por eso sabe que cuando llegue el momento determinado sabrá pisar cabezas, algo de lo que yo no soy incapaz.

Pero a lo que yo de verdad iba es a lo de "no hagas castillos en el aire". ¿Por qué el universo está dispuesto a opinar que lo he construido en aire? No es algo tan descabellado; algo que antes han conseguido muchas otras personas. Que algo sea poco común no quiere decir que sea raro. Y al fin y al cabo, ¿no es la opinión que en general tienen los demás de mí? Si yo, efectivamente, fuese rara, ¿no sería lo propio que me dedicara profesionalmente a algo raro? Es como si de repente alguien te dijera "Voy a intentar con todas mi fuerzas ser astronauta". ¿Por qué es tan descabellado? No sería el primero ni el último. Simplemente tendría que prepararse para ello. ¿Por qué tenemos que reírnos de ellos? Y así con todo.

¿Qué pasa, que la persona con más éxito que conoces es un primo segundo de tu madre que tiene un hotel de tres estrellas? ¿Por eso es imposible que tu amigo quiera montar un restaurante de élite? ¿Tu máxima aspiración es estar en la ventanilla de un banco para el resto de tu vida? ¿Por eso es imposible que tu amiga sea corresponsal allá donde le envíen? ¿Tu hermano ha conseguido ser fijo en el Mercadona? ¿Por eso es imposible que tu compañero de clase sea diplomático? ¿Lo más lejos que has llegado ha sido a Portugal, Canarias o Paris (pero sin salir de Disneyland)? ¿Por eso es imposible que el simple de tu vecino trabaje para Audi en Escandinavia?

¡Arg! Es que me da tanta rabia!! Sí, ya sé que muchas personas antes han tenido sueños y que se les ha hecho imposible mucho antes de que comenzasen a intentar llevarlo a cabo. Yo puedo decir nombres y apellidos. Pero de lo que estoy segura es de que somos capaces de decir más nombres con sus respectivos apellidos de gente que sí ha conseguido su sueño. ¿O no? Escoge cualquier rama. En esa lista excluyo a los que lo han tenido fácil (enchufes, herencias, braguetazos,...). Con que nos quedan los que sí han tenido que esforzarse (horarios indignos de esclavos, carreras que no acaban nunca, pluriemplearse,...).

Pues si mi camino va a ser difícil, en fin, qué le vamos a hacer más que intentarlo, esforzarse, perseverar y levantarse cuantas veces haga falta.

Hay muchas cosas que son improbables, pero ninguna imposible. Bueno, creo que viajar en el tiempo sí es imposible. Pero quitando eso,... ¡Ah, sí! Hay otra cosa que es imposible: resistir la tentación de imaginar la cara que pondrán aquellos que se rieron de mí cuando les restriegue que, finalmente, mis sueños se hicieron realidad.

lunes, 11 de abril de 2011

Cap. 6: Verde brillante

Esto participando en otra novelilla en cadena. Esta se llama "Diario de la invisible". Le he cogido el gusto a esto de las cadena creativas =)




Perdí el equilibrio y me caí al suelo. En medio de esa conmoción, sólo se me ocurrió pensar en que me iba a manchar toda la ropa. Con los ojos aún cerrados noté que el brillo disminuía, pero todavía no quería abrirlos, y los mantenía fuertemente apretados. Noté que había dejado de llover.

-¡Venga! ¡Levántate!

Me agarraba del brazo e intentaba levantarme. Finalmente, abrí los ojos y miré alrededor. Menos mal que estaba ya sentada, porque probablemente me habría caído otra vez:

Estábamos rodeadas de árboles y arbustos muy verdes, con flores blancas y amarillas. Delante nuestra se habría un estrecho sendero. Me levanté y me llegó un olor más dulce que el de cualquier pastelería. Oí el canto de los pájaros en un coro tan perfecto que hipnotizaba. La melodía era risueña y alegre, de ese tipo que te invita a dar brincos. Miré hacia arriba y sobre los altos árboles se dejaba ver un cielo compuesto por espirales de pintura blanca y azul brillante. Todo era tan maravilloso, tan reluciente, tan de ensueño.

Estaba sobrecogida, pero eso no le impidió a mi acompañante volver a cogerme el brazo y tirar de mí por ese sendero a toda velocidad. Eso me sacó a medias del pequeño trance:

-¿Dónde estamos?

Ella me sonrió pícara.

-En el bosque, ¿o es que no lo ves?

-Veo un bosque, ¿pero qué bosque?

-Déjate ya de preguntas y corre, que tenemos prisa. ¡Corre más ligero!

-No puedo, me molesta la... ¿falda?

Me paré en seco y vi la ropa que llevaba puesta, que no era la mía precisamente. Tenía una... tela como de seda verde menta claro alrededor formando un vestido, agarrada con cintas doradas... y alhajas doradas y... mi pelo... ¿desde cuándo lo tenía rizado? ¡Y tan largo! ¡E iba descalza!

Le iba a pedir explicaciones cuando me fijé de verdad en ella: ahora llevaba otra tela en color lavanda atada como yo con cintas blancas.

¿A dónde demonios me había llevado? ¿En qué especie de cuento me había metido?

La verdad sobre el caso Savolta, película.

(Si vas a usar esto para el instituto, al menos deja un comentario; que se trata de mi propio esfuerzo, copón)


Lo mismo que la anterior, pero con menos ganas, porque tenía exámenes:




La verdad sobre el caso Savolta

Esta película mezcla el género histórico con el drama político y lo negro. Es histórico porque muestra los movimientos anarquistas de los primeros años del s. XX; nos ayuda a hacernos una idea en vivo de la lucha entre los burgueses y el proletariado, podemos aproximar más nuestra imaginación a lo que ocurrió en realidad. También se puede encuadrar en el género de las películas negras porque hay muchas escenas de asesinato e intriga.
Fue dirigida por Antonio Drove Shaw (Madrid 1/11/1942, París 24/9/2005). Se formó en la Escuela de Cine de Argüelles. De entontes data su primera obra. La primera que le dio cierto reconocimiento es “La caza de brujas” (1967, que no pudo ser estrenada por su contenido político). En sus comienzos, hubo de dedicarse a realizar documentales. Su primer largometraje fue “Tocata y fuga de Lolita” (1974). A partir de ese momento concertó una serie de películas que usaba la comedia para eludir la censura, debido a su contenido crítico al régimen franquista. Esto fue llamado como “Tercera vía”, que también se puede notar, por ejemplo, en su película “Mi mujer en muy decente dentro de lo que cabe”.
Los actores principales son: José Luis López Vázquez, Omero Antonutti, Ettore Maanni, Charles Denner, Stefaania Sandrelli, Avidi Montllor, Alfred Luchetti, entre otros. Fue escrita por Antonio Larreta y el propio director, basándose de forma libre en la novela de Eduardo Mendoza del mismo nombre. La banda sonora viene de la mano de Egisto Macchi. La producción es española. Fue realizada en 1979. Dura 130 minutos y está clasificada para mayores de 18 años.
El tema principal de la película es el ambiente que se vivía en Barcelona en la segunda década del s. XX y le secuenciación de las escenas violentas que se presentaban en aquellos días.
También se observa cómo era la vida de los anárquicos y el modus operandi de las empresas industriales catalanas y del resto de España en general, a grandes rasgos. Pero sobretodo, podemos ver cómo en una sola persona (Leprince, quiero decir) se puede reunir tanta influencia y cómo la emplea para llegar a sus propios fines.
El personaje principal lo podemos seleccionar de entre tres: Pajarito de Soto, Leprince y Miranda, porque ellos son los auténticos personajes claves de la película.
Puesto que el enfoque de la película va dirigido a mostrar a Pajarito como la víctima, se le otorgaría a él el protagonismo, encarnado por José Luis López Vázquez. Es un periodista que escribe bajo el nombre de “Pajarito de Soto”, a favor del anarquismo. Investiga y descubre las intrigas que se mueven en la empresa de Savolta, y es esa involucración la que hace lo pongan en el punto de mira, y finalmente es asesinado de la forma más cruel: ensuciando su nombre, desprestigiando todo sus esfuerzos. En mi opinión, el actor le da un aire cómico (no en el sentido de que posteriormente haya hecho comedias y desde mi subjetividad lo haya encasillado), que le quita seriedad al personaje.
El personaje más importante inmediatamente después de Pajarito de Soto, es Leprince. Su único fin es medrar en posición social y económica, para lo que le ayuda su grandiosa carisma. Consigue cualquier propósito gracias a su palabra y buen talante. Así consigue engañar, utilizar, estafar,… Todo en su beneficio y sin escrúpulo alguno. Es encarnado por Charles Denner, quien sin llegar a otorgar el cartel de peligroso en la cara, consigue que veamos toda la influencia que guarda en sí.
He supuesto que el personaje de Miranda sigue el rol del inocentón que sin culpa, la tiene. Es una pieza del juego de Leprince, cosa fácil, ya que es muy dócil. Si este fuera la verdadera intención del personaje, Ovidi Miranda lo ha transmitido de forma muy buena.
Y, en resumen, los demás personajes son las demás pieza del ajedrez, ya sea desde un color o de otro, jugando desde la segunda línea o como peones. A excepción la compañera de Pajarito de Soto, que no es más que una oportunidad para humanizar a Pajarito y para introducir una escena erótica y así conseguir un punto en comercialidad.
La película lleva ese título porque toda la trama se mueve sobre el minientorno al rededor de la empresa Savolta. La película nos muestra a pequeña escala que, mientras que algunos de verdad quieren hacer las cosas bien, otros, incapaces de mirar más allá de su propio beneficio, están dispuestos a tomar las vías más sucias, sin preocuparse en dejar siquiera un títere con cabeza.
El denominador común de todas las escenas es la oscuridad, para dar a un ambiente de recelo y temor. También es de resaltar el contraste entre los escenarios protagonizados por los de la alta sociedad y los del pueblo.
Según palabras del autor: “Se me ha preguntado mucho si es una película política. Por supuesto que hay unas propuestas muy claras, pero no vamos a entrar en el habitual maniqueísmo de los buenos y los malos. En este caso, creo que se trata de un ejercicio de inteligencia para el espectador, para que pueda aplicar lo que recoja de esta experiencia en su vida práctica”. Sin embargo, mueve las escenas y el guión de tal forma que es difícil hacerse una idea diferente de quiénes son los buenos y quiénes los malos (a excepción, quizás, de Miranda).
La película se desarrolla durante los primeros momentos de la I Guerra Mundial, alrededor de 1915, o quizás durante los movimientos huelguísticos de 1916.
En mi opinión, la intención de la película es hacer una crítica que a nadie le interesa, pues trata sobre unos hechos demasiado alejados en el tiempo como para ofender directamente a alguna persona en particular. Creo que debería haberse dedicado más a retratar con más detalle cómo se llego a huelgas como la 1909 en vez de a las intrigas particulares de una empresa que vivió su esplendor ochenta años antes de ser realizada la película. De este modo ni sirve como película docente ni como verdaderamente moralizadora (por mucho que los “chanchullos” sigan existiendo, ya sea en mayor o menor alcance).
No me ha gustado, me ha parecido muy tediosa y bastante ridícula.

domingo, 10 de abril de 2011

Jarrapellejos y Los santos inocentes

(Si vas a usar esto para el instituto, al menos deja un comentario; que se trata de mi propio esfuerzo, copón)

Tuve que echarle muchas horas a este maldito trabajo de instituto. En la inútil hora dedicada a un "Proyecto integrado", yo veo películas que retratan un hecho histórico. Pero no creáis que son agradables. Cómo echo de menos en esos momentos las películas comerciales...

Es una gran mierda, sí, pero le dediqué demasiado tiempo como para soportar la idea de que quede en el olvido y algún día sea borrado.

Se cuentan muchos detalles de la película, pero creedme que nunca querríais verla, con que da igual.


Comentario y reflexión sobre el visionado de las películas "Jarrapellejos y "Los santos inocentes".

Jarrapellejos cuenta los hechos acaecidos en la Extremadura de 1914, en el pueblo de La Joya, durante un tiempo. Son varias las historias que nos encontramos: desde unas elecciones municipales hasta la violación y muerte de una muchacha, pasando por distintos romances; si no todos, la mayoría con un denominador común: Don José Luis Jarrapellejos, el hombre con más poder del lugar, en un tiempo en el que el caciquismo estaba al orden del día y la orden del cacique era más sagrada que la misa.
En la película "Los santos inocentes", la perspectiva cambia un tanto, pues ahora se ve todo desde el día a día de una sola familia, donde, a pesar de que cada individuo tiene el suyo propio, todos se concentran bajo una misma unidad; donde el problema de uno, es el problema de todos. La mencionada familia, compuesta por un matrimonio, sus tres hijos y el hermano de la esposa, se traslada al cortijo al que estaban vinculados, y allí empiezan a trabajar de forma directa con los dueños y dirigentes de la propiedad, recibiendo más dinero a cambio de muchos más problemas.
En ésta última, los personajes principales son e
l matrimonio y el hermano de la mujer. Azarías (el último) es un hombre mayor, y tosco que padece cierto retraso mental. El principal daño que ese problema le produce es una falta de higiene tan considerable que resulta intolerable para la convivencia con él y mucho menos, para la confianza necesaria para que delegue en él las responsabilidades mínimas de los trabajos que él puede realizar, como, principalmente, el manejo de alimentos. Más concretamente, orina en sus manos con intención de proteger su piel, y hace la otra necesidad por doquier, sin guardarse en algún modo de los olores. Por esto, es despedido y debe trasladarse con la familia de su hermana al cortijo. Cabe destacar que es cetrero, y tiene un búho (o, al menos ese animal me ha parecido) cuyo nombre es Milana, que, nada más dar comienzo el filme, fenece. Más adelante, es sustituido por un grajo que recibe el mismo nombre. También es notable, la cercana relación que tiene con la menor de las hijas del matrimonio, que sufre de malas formaciones físicas y cerebrales. No se deja muy claro el por qué, que puede ser interpretado bien como si sintiera cierta comodidad al estar con una persona unida a él por tener una similar afección, o por ser rechazados por la misma, o bien porque sería la única que no le había tratado mal. O puede que simplemente lo hiciera porque se lo encomendaban varias veces, por ser el único con la paciencia suficiente para estar tanto tiempo con un cuerpo casi inerte. En cualquier caso, todo son especulaciones, ya que la película no lo deja ver de manera concisa y está abierto a interpretaciones; podría ser que en la novela en la que se viene basando sí esté aclarado.

Paco (El Bajo), también bastante rústico, destaca por ser un hombre de familia amable, un sirviente dócil, con una gran inteligencia oculta por su poca instrucción, y, sobre todo, por su fino olfato y una pericia extraordinaria en el arte de la caza. En un hombre activo, siempre pendiente de los detalles, para procurar el mayor bienestar posible a su familia. Algunos los detalles son: el interés por la educación de sus hijos, con afán de medro; el cuidado de la buena imagen de su cuñado para que le sigan permitiendo su estancia en el hogar, su propia imagen para el señorito Iván, por el que muestra gran aprecio, etc. En definitiva, la actitud propia del trabajador sometido hasta lo ridículo.
Su esposa, Régula, que cumple el cometido de abrir y cerrar la verja que conduce a la casa principal, es como el pilar que sobre el que recae el peso de las acciones de su familia y los da a conocer de distintas forma, tanto en el lenguaje hablado como, sobre todo, el de los gestos. Se trata de la perfecta mujer para el nombrado hombre, ya que es exactamente igual que él en cuanto a carácter y modo de sumisión.
Los demás personajes, como el señorito Iván, la señora marquesa, don Pedro, la mujer de éste o René, el francés, desempeñan un función contextual, tanto de tiempo como de lugar, excepto el primero, que al final es una pieza clave el desenlace de la película.
Puesto que Pedro Luis Jarrapellejos lleva su apellido en el título de la película, resulta innecesario decir que es el personaje principal. Sin embargo, se dejará para más adelante su análisis.
En segundo lugar, pondríamos Juan Sidoncha, maestro y pintor. Junto a su primo Octavio es la oposición (inútil) contra Pedro Luis. Se trata de un hombre culto que intenta liberar a los habitantes de la Joya de la influencia del cacique. La condición de socialista sumada a la de prometido de Isabel, hará que se vea en los ojos del señor Jarrapellejos como el elemento más indeseable de todo el lugar. Es un hombre que se topa continuamente con frustraciones y pérdidas: desde la de las elecciones hasta la de su amada.
La mujer con la que está prometido Sidoncha es Isabel, hija de un labriego. Por ser bonita, se convierte en el objeto de capricho de Pedro Luis, que trapicheará para intentar que ella sucumba a sus intenciones. Las intrigas del curaca no serán pocas: primero se insinúa directamente a ella, luego se gana el favor del padre, quien queda atado por una deuda no formal e imposible de pagar; consigue que éste sea encarcelado, con la consecuencia de verse la madre de Isabel también endeudada por el favor de sacarlo de la cárcel,...
En síntesis, todos los personajes forman parte (de forma más o menos directa) del círculo de Pedro Luis, y sólo fue cuando se le escaparon dos hilos que se desencadenó el trágico final.
En mi opinión, solo cabe destacar tres personajes de entre los secundarios:
Octavio, joven, amante de París y del juego. Dejando aparte sus idas y venidas con Ernesta (mujer con la que llega mantener una relación y mujer de su tío), este personaje interviene como escusa para que don Pedro Luis nos explique cómo funciona la red de influencias políticas, dejando ver que ese tema se hace sólo lo que él le viene en gana.
El juez, el máximo símbolo del poder de Jarrapellejos. Más concretamente, donde se ve la demisión del primero cuando el segundo le dice qué es lo que se va a hacer en un claro tono de "y no hay peros que valgan". Es en ese momento, cuando el juez agacha la cabeza y sale de la sala dejando al gamonal en primer plano, que uno se da cuenta del verdadero poder de ese hombre.
El párroco. Hay cierta intención en las conversaciones de ese hombre, que insinúan mucho sin decir nada. No he logrado comprender si las intenciones iban por el sendero de una simple atracción por su ahijada Purita Salvador, o si querían decir directamente que había sido él quien la había dejado embarazada. Sin conocer la novela original, pero sí su autor (Felipe Trigo, naturalista), podemos afirmar que la segunda interpretación tiene perfecta cabida.
En "Jarrapellejos", la gran diferencia de los ropajes, hace que las desigualdades entre los personajes sean más exageradas. Y más aún si comparamos las llamativas ropas blancas de las mujeres de alcurnia con las siempre marrones, o en cualquier caso oscuras, vestimentas de las campesinas. Uno de los aspectos más llamativos es la relación que se deja ver entre los personajes de una y otra clase; es decir, los acomodados, interactúan entre ellos de una forma más cercana, mucho más próxima al respeto y más aparente de cariño (aunque sea, probablemente, de forma hipócrita o por conveniencia). Sin embargo, en entre los cosecheros, parece que las relaciones son más frías, como es notable cuando el padre de Isabel no muestra especial aflicción a la muerte de su mujer y su hija (al menos en comparación con Sidoncha), o en las escena en la que Gato golpea a las suyas por las deshora sufrida, por amor propio. En cuanto a la relación entre las dos clases, poco hay que decir, poco más que sólo se produce en las situaciones en las que existe un interés importante por alguna persona. Sólo cabe exceptuar, debido a algunas situaciones, a Juan Sidoncha.
Sin embargo, en "Los santos inocentes", he observado lo mismo sobre la vestimenta de las mujeres, no tanto en lo hombres, y sobre la relación entre señor y "súbditos"; pero lo otro me ha parecido totalmente lo contrario. La relación entre los de la casa mayor son más frías (exceptuando al señorito Iván con la mujer del capataz) y más dependientes del valor del dinero que de lazos afectuosos; buena prueba es la escena de la comida tras la comunión del "nieto", donde el único sonido era el de los cubiertos. Por la otra parte, en cambio, se ven lazos familiares muy fuertes; la primera razón es que mantengan a Azarías, quien aporta más disgustos que facilidades; y la que más pesa es que cuiden con bastante mimo a "la niña chica" a pesar de que se trata de un gran lastre para todos. Salta a la vista (y hay a quien pueda llamarle la atención) que a ésta le llamaban "la chica", y en ningún momento la llaman por su nombre. Se debe a que antes, y sobre todo, a los niños no les ponían nombre al menos durante los dos primeros años, para no cogerles cariño, por si se morían. Dado que la niña traía un defecto de formación, era obvio que su salud sería precaria. Y sin embargo, siempre formó una parte importante de los últimos habitantes de la Raya.
Los hermanos mayores aparentemente ocupan el lugar de un cero a la izquierda. Sin embargo, ambos protestan con su silencio por el estado de su familia, tan precaria y deprimente. La muchacha no retira en ningún momento la cara de disgusto por servir a los señores del cortijo. Si bien lo acepta, no quiere decir que se conforme Lo que es más, observamos que en el tiempo futuro, ella ha abandonado el hogar de sus padres en busca de lo que ella considera mejor. El papel de Quice es algo más activo, ya que hasta el señorito Iván hace notar que el chaval no es lo suficientemente sumiso. Además, es el que está yendo a la escuela, que significa el único camino de cultura que entra en esa casa.
Algo parecido ocurre con Isabel, que se niega a seguir los dictados del, por así decirlo, el señor de sus padres. Pero donde es más notable el cambio generacional en esta película es en el embarazo sin matrimonio de Purita y en la relación sentimental de Octavio con su joven tía política. En ambos casos se transgrede la moral cristiana, uno de los pilares máximos de la sociedad española hasta nuestros días. Teniendo en cuenta la naturaleza de la obra en la que está basada la película, era de esperar que hubiese escenas con toques de cinismo.
Pero en mi opinión, la escena más importante de "Jarrapellejos", es la última, cuando se ve a Isabel en el estandarte. Parecía como si todo, todo lo pasado en ese pueblo hasta entonces, hubiese ocurrido sólo para llegar en a ese momento. A mis ojos fue como un resumen de las inocencias perdidas por culpa de los poderosos de moral inexistente. También puede ser interpretado como si, en vez de un estandarte, fuese una cruz de remordimiento sobre los hombros del portador, aunque seguramente, tal remordimiento no existiría más que por egoísmo, por miedo a las múltiples represalias que podría tomar Jarrapellejos durante el resto de su vida. También es la ironía más grande de toda la historia: todo un pueblo adorando a la imagen de la chiquilla a la que no dejaron vivir. No creo que se hubiera podido encontrar una conclusión más perfecta y desagradable.
También desagradables eran los chillidos de la niña chica de "Los santos inocentes". Parecían lamentos que no hacían más que acentuar lo lastimoso de la situación de la familia de Paco. Cada desgarrador quejido hacía sentir dolor a quien lo oyera. Como una señal sonora, recordaba a cada instante lo miserable de los habitantes de aquella casa.
Los escenarios de ambas películas son parecidos por tratarse en los dos casos de lugares de clima mediterráneo. Sin embargo, en Jarrapellejos, los personajes humildes son labriegos, con que se ven grandes extensiones llanas preparadas para cultivo; mientras que los de "Los santos inocentes" se mueven cerca de la casa grande del cortijo o bien en los cotos de caza. Por otro lado, los señores de esta película aparecen sólo en una casa que no ostenta lujos más que cuando aparece la señora marquesa, que demanda más elegancia. Mientras que los de La Joya, tienen una cierta, aunque limitada, sociedad, que requiere al menos el mínimo y constante cuidado por las formas.
Pero lo que hace definitivamente diferentes a ambas películas son dos aspectos técnicos: la música y el color. En "Los santos inocentes", ambos son casi constantes. Es decir, excepto en un par de ocasiones, la iluminación es poco llamativa, aun estando brillando el sol. La película tiene un color lóbrego, como si estuviera siempre encapotado el cielo. Eso, unido a las deprimentes notas del violín que suena cada dos por tres en la película, nos da una sensación de desolación y tristeza, nos da a ver una familia penosa y desconsolada. Sin embargo, los bruscos cambios de "Jarrapellejos" nos dicen otra cosa: mientras que los "buenos tiempos" son acompañados por el cegador brillo del sol, los malos y tristes se ven envueltos en penumbra. Esto va generando contrastes que alejan al vidente de la armonía y deja una sensación de "todo está mal" en ese pueblo.
En cualquier caso, lo que hemos visto son dos ejemplos de cómo una persona ejerce su influencia sobre sus subordinados y la gente de su alrededor en general.
Vemos a un señorito Iván, muestra del perfecto egocéntrico, que trata a sus inferiores como a la basura. No es tanto que ejerza su influencia como que hace siempre patente su autoridad y la utiliza para abusar a su antojo y deseo. Lo más llamativo y absurdo que demuestra su egolatría, es la insistencia en que su secretario, Paco, le acompañe a la competición de tiro a pesar de tener la pierna rota. Y la excesiva confianza en su autoridad se demuestra cuando dispara al grajo de Azarías sin piedad alguna por el hombre.
Sin embargo, don Pedro Luis Jarrapellejos sí que tiene una influencia efectiva fundad en su poder económico y social. Como ya he mencionado, lo más llamativo es cómo soluciona con el juez el destino de tres hombres. Si no recuerdo mal, en el único caso en el que no mete mano es el asunto entre Octavio y Ernesta. Su importancia más significativa se ve en la facilidad con que mueve las cuestiones políticas de la región. Al contrario que Iván, no descuida su trato con sus inferiores, sino que intenta mantener atados al mayor número de personas.
En conclusión, estas películas nos han mostrado dos ejemplos diferentes de la influencia que puede llegar a ejercer una persona sobre su entorno y cómo las de alrededor se vuelven sumisas ante su modo de actuar. También hemos observado el modo de vivir de el último escalafón de la sociedad española del s. XX., y al mismo tiempo que nos conciencian de lo que ha pasado, nos hacen valorar más la época que nos ha tocado vivir.
Saskia


sábado, 2 de abril de 2011

Mi espera

Cuando algo acaba, después queda algo en consecuencia. Puede ser alivio, amargura, añoranza, felicidad, tristeza,... Un día estás tan normal y al siguiente, todo es diferente a causa de ese "algo" que ha pasado.

Pero, cuando esa cosa no ha pasado, sino que aún está por pasar... la sensación es más extraña. Y definitivamente mala. No hay ni un solo tipo de espera que sea agradable: o bien deseas que ese momento llegue (y por lo tanto la espera es odiosa), o bien lo temes (y por lo tanto, es angustiosa). El primer caso es mucho mejor que el segundo, dónde va a parar. ¡Ah!, hay otra situación también muy interesante, y es cuando se te juntan dentro de ti varias esperas. Con, que de todas, una sola sea mala, entonces dan igual las otras: la espera no será buena.

Mi cóctel es estupendo: tengo un final muy malo y muy triste, uno muy dudoso (casi seguro que malo) y otro también dudoso (probabilidad de 0'2 a grosso modo). Todos convergerán casi al mismo tiempo, con más o menos medio mes o mes entero, a lo sumo, de margen.

Me congratulo de ser fría ante los problemas, menos mal. Veo llorar a personas en situaciones mejores que la mía. Me cuesta muy mucho entender a los demás, cómo ante un asunto similar al mío se derrumban y abandonan. De verdad, de verdad que no lo entiendo. Sé que es así, y sé los porqués, pero no los comprendo. No es sólo que yo en su lugar no lo haría, es que no concibo cómo en ningún lugar se puede tomar tal o cual decisión. Pero claro, soy fría, no empática. Entiendo, pero no comprendo.

Sé que mi situación, que no es única ni es nueva ni es la más grave de su clase, es bastante chunga. Mucho. Lo sé y lo siento en mí. En estos instantes lo siento como un pellizco en el estómago que me ha venido para quedarse, no hasta el fin de la espera, sino hasta que se me olvide. Y tardará mucho en olvidarse.

Y es que la naturaleza de mi problema, de mi espera, es que cuando llegue el final del plazo, entonces vendrá la verdadera amargura. No sé muy bien cómo de mala será, confío en que no mucho, ya que todos tenemos un límite y yo no quiero conocer el mío. Algunas veces me pongo en lo peor, y otras me digo a mí misma que sólo son ensoñaciones que no tienen por qué parecerse en nada a la realidad, que cuando llegue el momento mi esperanza en Rousseau se verá reafirmada. Lo que es más, a veces, me cuento citas, en especial una que se me quedó gravada la primera vez que la leí (porque es una de las mejores conclusiones que he tenido la suerte de leer):

[...], lo que tuviera que llegar, llegaría,y ya habría tiempo de plantarle cara.

HP4, JKR

Es una filosofía que suelo aplicar mucho, porque concuerda perfectamente con una de mis leyes: la del mínimo esfuerzo.

En serio, esa frase me la suelo decir mucho, pero cada vez surte menos efecto, y el pellizco se hace más agudo. Es como un malestar continuo del que no me puedo evadir, porque otros motivos de desasosiego acuden para ocupar el puesto del anterior.

Ojalá fuese tan inútil y tan trozo de carne como esos nini. Mi maldito sentido de la responsabilidad está combatiendo continuamente con mi apatía y mi hastío vital. No entiendo como el primero gana en tantas ocasiones, porque los otros dos son muy fuertes.

Estoy tan harta de esto que lo que de verdad deseo es que llegue ya esa inflexión para saber por fin cómo se van a suceder las cosas y de qué manera moveré yo mis piezas para adaptarme al futuro consecuente. De hecho, creo que ese es mi problema de verdad: no me da miedo lo que viene, sino el no saber lo suficiente sobre eso como para predecir su consecuencia; es decir, me da miedo lo de después, lo que no sé, lo desconocido.

Vaya, ya estoy más tranquila: sólo tengo miedo a lo que no conozco. Osea, lo más normal del mundo.

Ojalá los días tuvieran dos horas más y los fines de semana otro par de días.

Ein gruss