lunes, 7 de marzo de 2011

Niebla, Miguel de Unamuno

Gracias a Carmen Quintano Espinola, que no sé quién es, pero que fue la antigua dueña de mi ejemplar. Es que el otro día me fui al Charco de la Pava, donde, además de mierda, hay libros... y libros con mierda. Salí de allí con cinco libros y una tía cabreada porque le habían robado el móvil. Si es que la pobre tiene cara de robable..

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Los libros que compré (por un total de 6€) son:

-Novelas ejemplares, de Miguel de Cervantes Saavedra.

-La gaviota, de Fernán Caballero.

-El estudiante de Salamanca, de José de Espronceda.

-El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez.

-Niebla, de Miguel de Unamuno.

He empezado por éste último porque me valdrá dos puntos más en la nota trimestral de lengua.

Bueno, a lo que iba:

Lo aconsejable es leer de antemano un contexto histórico-literario y cultural. Ya que es una novela muy famosa de un escritor muy famoso, lo más probable es que en cada ejemplar haya algún referente. El mío, por ejemplo, que es de Epasa, que está firmado por una chica que añade 4ºesoC, y que dura unas cuarenta páginas de letrita pequeña, pues no estará mal, supongo. Y sólo supongo porque no lo he leído. Y no porque no siga mi propio consejo, sino porque lo había estudiado los días previos a mi lectura.

Argumento.

Pues esto es uno que se llama Augusto Pérez, que iba paseando por la vida con las preocupaciones propias de quien la tiene solucionada y puede dedicarse al ocio. Un día, en ese paseo, se encontró con los ojos de Eugenia, una cara bonita de armas tomar... y a Augusto le dio por pensar en ella, y su vida tornose oscura debido a la niebla en su entendimiento.

Bueno, algo así, esto no es muy importante, porque describo solo desde el punto de vista de la historia de la narración. Pero esto no es una simple novela, es una nivola:

"La ficción deja aquí de ser un puro vehículo narrativo, transmisor de historias, para convertirse en universo textual de fecundas sugerencias. El título, Niebla, expresa con claridad el propósito novelesco de desdibujar lo visible y materializar, en cambio, lo impalpable". Es lo que pone en la parte posterior de mi libro.

Excepto en cierto capítulo que se hace un poco pesado, la novela es ligera y divertida. Es graciosa por muchos lados: algunos personajes, conversaciones y situaciones.

Supuestamente, el fuerte de esta obra está en su metaliteratura y teorías metafísicas. A ver, ¿qué pensarías tú si, de repente, te dieras cuenta de que tú no eres un ser propio e independiente, sino el fruto de la imaginación de otra persona? O en el sentido contrario, ¿qué pensarías si tu personaje inventado, imaginado por ti, de repente se da cuenta de que tú eres la razón de sus movimientos, pensamientos y existencia, y se revelara ante tus intenciones de gobernarle? Ahí queda eso, y para saber más, tendrás que leerlo Wuajaja (risa malvada).

"...a un ente de ficción, como a uno de carne y hueso, a lo que llama usted carne y hueso y no de ficción de carne y de ficción de hueso, puede uno engendrarlo y lo puede matar; pero una vez lo mató no puede, ¡no!, no puede resucitarlo. Hacer un hombre mortal y carnal, de carne y hueso, que respire aire, es cosa fácil, muy fácil, demasiado fácil por desgracia... matar a un hombre mortal y carnal, de carne y hueso, que respire aire, es cosa fácil, muy fácil, demasiado fácil por desgracia... pero ¿resucitarlo?, ¡resucitarlo es imposible!"

Debo recomendar el prólogo. Y esto es importante, ya que la gran, la extensa, la inmensa mayoría de la gente, se lo salta. Una vez, dije, hablando sobre algún libro de estos obligatorios para clase, que aun iba por el prólogo, y mis compañeros de conversación se rieron de mí.

Es un rumor a la vez cierto y falso eso de que los prólogos no son importantes; por algo son prólogos y no el primer capítulo. Por esto es cierto. Y si nos ponemos a hacer un estudio estadístico, nos daremos cuenta de que podemos pasar del 70 u 80% de ellos. Sin embargo, si vamos a admirar aquello que alguien hizo, a contemplar el ingenio y talento que una persona ha llegado a desarrollar, a participar en un tesoro tan maravilloso como es un libro,... pues hagámoslo bien, a derechas, completamente. Y podemos encontrar cosas interesantes como qué le llevo al autor a escribirla, saber algo de la infancia del protagonista que vamos a descubrir,... mil cosas.

"...escribir un artículo y luego subrayar al azar unas palabras cualesquiera de él, invirtiendo las cuartillas para no poder fijarse en cuáles lo hacía. Cuando me lo contó le pregunté por qué había hecho eso y me dijo: "¡Qué sé yo... por buen humor! ¡Por hacer una pirueta! Y además porque me encocoran y ponen de mal humor los subrayados y las palabras en bastardilla. Eso es insultar el lector, es llamarte torpe, es decirle: ¡fíjate, hombre, fíjate, que aquí hay intención! Y por eso le recomendaba yo a un señor que escribiese sus artículos todo en bastardilla para que el público se diese cuenta de que eran intencionadísimos desde la primera palabra a la última"".

En conclusión, recomiendo "Niebla", porque es una novela divertida, ágil, filosófica, interesante y, a fin de cuentas, un clásico de la literatura española.

"...casi el único valor de las grandes obras maestras del ingenio humano, consiste en haber provocado un libro de crítica o de comentario; los grandes artistas, poetas, pintores, músicos, historiadores, filósofos, han nacido para que un erudito haga su biografía y un crítico comente sus obras, y una frase cualquiera de un escritor directo no adquiere valor hasta que un erudito no la repite y cita la obra, la edición y la página en que la expuso".

Châô

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