martes, 15 de febrero de 2011

Para leer recomiendo: La abadía de Northanger, de Jane Austen

No sé realmente por qué tengo la creencia de que un defecto, cuando se reconoce abiertamente, es menor. Más disculpable. Por eso suelo decir abiertamente, incluso con un sutil toque de aparente orgullo en el tono de voz, que tengo poca personalidad. Eso no es que sea cierto, pero es lo que se le suele decir a la gente que copia la forma de hacer algo de otra persona. En mi caso, yo copio la forma de hablar. No es consciente ni mucho menos. Por ejemplo: tras pasarme seis horas con mi amiga y compañera de clase acabo hablando como ella, usando sus expresiones. Con sólo un par charlando con mis primas... es que me sale automático. Resulta un problema, ya que yo misma veo lo ridículo que puede ser. Me da muchísima vergüenza que los demás se den cuenta. Ni siquiera eso: pensar que se puedan dar cuenta.

Tras pasarme tres días leyendo una novela que usa un dialecto pasado de moda hace casi doscientos años... Es muy posible, aunque vaya a intentar evitarlo, que mi uso del lenguaje se vea un poco afectado por mi defecto. Así que no penséis que soy idiota... aunque a lo mejor es tarde para eso.


Cuando la terminé, leí el resumen del argumento que había en la contrapoportada de mi ejemplar, y me sentí horrorizada. Una cosa es que haya resúmenes que den ideas completamente equivocadas de lo que vamos a encontrarnos, que haya otros con unos adornos que desfiguren completamente el interior, que no sea resúmen sino un comentario,... Pero es la primera vez que me encuentro con uno que te cuenta la segunda mitad de la historia. No me cupo otra cosa que pensar "¡Menos mal que no lo he leído antes de empezar!". ¡Uf, que alivio!

La abadía de Northanger cuenta la historia de Catherine Morland, una muchacha joven, inocente e ingenua, la cuarta de ¿diez? hermanos que comienza a integrarse en la sociedad de la Inglaterra de alrededores de 1800. Es invitada por unos amigos de la familia a ir a una ciudad notable por sus balnearios.

Es contada por un narrador omnisciente que aparece de vez en cuando para hacernos comentarios sobre la comparación de la suya con otras obras. Hace comentarios críticos, nos llama la atención para que nos demos buena cuenta de las situaciones irónicas y dedica una página a despotricar sobre aquellos a los que se les ocurre hablar mal del género novelesco.

Y es que la obra no es mucho más que eso: crítica y una sucesión de situaciones irónicas. Incluso hay una escena que serviría de contraargumento a su anterior crítica, haciendo de repente que el lector se vea sorprendido de lo absurdo de la situación de la protagonista y de sí mismo sosteniendo las páginas sobre sus manos.

No hay mucha acción: es una historia fácilmente resumible, casi un simple cotilleo. No es un alarde de imaginación. Como historia en sí (una que hace esto y le pasa lo otro, y al final...), pues no tiene mucho.

Entonces, ¿es que no merece la pena?

¡¡¡Blasfemia!!! Que esta no se una aventura impresionante no quiere decir que leerla no sea un auténtico placer. Los que escriben buenas historias lo hacen para suplir su carencia en el estilo. A mí me ha cautivado la elegancia de Jane Austen. Repito que esta mujer vivió hace casi dos siglos y las traducciones, en consecuancia, tienen un dialecto que nos queda lejos. Pero aun así se puede (al menos yo lo hago) apreciar la elegancia, la limpieza de su narrativa.

Pero no es solo por esto que no se debe bajar mucho esta novela en la lista de libros por leer. Para quien se ha interesado es sabido que "el fuerte" de Jane Austen es el valor psicológico de sus personajes. Es decir, que no debemos esperar mucha... ¿cómo es el sustantivo del acto de trepidante? ¿Trepidación? ¿Trepidancia? en fin... no debemos esperar mucha acción trepidante en sus novelas, porque no le hace falta para que la historia atraiga. Esto lo he leído yo en varios sitios ya, pero aún no lo puedo corroborar con mi propia experiencia, pues este es el segundo de los libros de Austen que leo, y, aunque es cierto que en que el vengo comentando no hay mucha acción más allá de los diálogos más o menos sustanciales, en Orgullo y Prejuicio no es así. O sí lo es, pero con más acción. Tampoco mucho, porque lo importante es la relación e interacción entre los personajes; lo que dicen y no lo que hacen.

Además la lectura de "La abadía de Northanger" nos aporta algo más muy digno de ser mencionado. También ...¿sabible? ¿conocible? ¿cognoscible tal vez?... fácil de saber tras leer cualquier mención o más bien comentario sobre esta autora y que en esta ocasión sí me es posible corroborar porque es una característica que salta a la vista y no hace falta una larga obsrvación. Jane Austen era feminista. Of course no en el sentido actual. ¡Ja!, en el contexto actual cogen a Jane Austen y la trinchan. Si a una escritora de ahora se le ocurriera defender algunos de los aspectos de la vida que defendía Austen más allá de lo estrictamente fantasioso-narrativo o histórico... Bonita la iban a poner. Era feminista porque defendía que la mujer no era adorno o una herramienta para adornar la vida de un hombre, sino un ser racional, inteligente y con capacidades que se escapan a la habilidad de un hombre. Cuando leí "Orgullo y Prejucio" esto me quedó muy claro y, a decir verdad, me sorprendió bastante conociendo, aunque posteriormente, la fecha en que vivió Austen.

A esto se le suma la observación propia que he hecho en esta novela y que no he leído anteriormente en ningún lado. Y es que resulta que la escritora defiende con garras el género que escribe. Al parecer sus obras no fueron muy prestigiadas en vida, sino que tomaron más popularidad posteriormente. Para ser concreta con respecto al libro, defiende la "fantasía" (por llamarlo de algún modo) frente al realismo que raya el ensayo. O el ensayo directamente; no estoy segura por no conocer el contexto literario-histórico de la mujer.

Es perfectamente comprensible lo que me dicen: "No te leo porque escribes mucho", Con más o menos tacto, que al ver la longitud de mis entradas, se echan pa'tras.

En fin, nunca he escrito para que me lean los demás, sino por puro placer; no va a empezar a importarme ahora.

¡Enhorabuena! Como en "Los hombres que (...)", puedes pedirme alguna cosa razonable por haber leído todo esto. No es del todo una compensación, ya que me siento muy orgullosa de lo que he escrito; sino que dudo que, por la razón anteriormente expresada, haya mucha gente que lea esto. Ellos se lo pierden, ¿no?

Un saludo

Saskia


4 comentarios:

  1. Como pequeña anotación y sin querer hacer la pelota (pero si no lo digo no me quedo a gusto xD)... Yo sí te leo. Aunque a veces no comente, te leo siempre.
    La verdad es que no soy muy de Austen, pero siempre me ha quedado la "cosilla" de que a lo mejor no la leí en un momento adecuado y de que a lo mejor no le supe ver el punto en aquella época. Lo mismo habría que volver a coger algo suyo. Las historias con poca "trepidancia" (tampoco sé cómo se dice el sustantivo xD)suelen ser muy interesantes.

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  2. oooh muchas gracias. Sé que tú si lo haces, y con los comentarios que dejas, ya podrías despellejar gatitos chicos, que me seguirías cayendo genial. Y no eres la única, hay un par que también me alegran la existencia diciéndome que me leen. Lo que pasa es que hay otro par que me dicen: Puff, Saskia, es que miro dónde acaba tu entrada, y me canso de darle a la ruletita y pienso "otro día".

    Si me dices que has leído Orgullo y Prejuicio y no te ha gustado, serías la primera persona.

    Un beso muuuuuuy grande

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  3. A mi me ha gustado lo que has escrito, que leas cosas bien escritas, que te preguntes por cómo debe ser un sustantivo, ... En fin, que me ha gustado. También me ha gustado que te haya gustado Austen. A mi me parece de lo mejor (y no sólo en narrativa sentimental) Me gusta mucho la literatura inglesa, que he de leer en castellano porque ya soy mayorcita y, cuando no lo era tanto, se estudiaba francés.
    Y a parte de Austen, que te lo recomiendo todo, te recomendaría a Óscar Wilde. El prólogo de su "El retrato de Dorian Gray" me parece ejemplar.
    Ya ves que yo también soy "extensiva".
    Un besazo, a seguir y agur ...
    Trini

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  4. Se me ha olvidado y por si quieres ...
    trinimir@gmail.com

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