domingo, 5 de diciembre de 2010

Qué mala es la envidia...

Antes que nada:
GRACIAS
Muchícimas gracias a todos los que me seguíis, me apoyáis y me dejáis comentarios: a Ghost, Amanda, Skila, Luna, Clara,... Mil gracias.
No sabéis lo feliz que me hace, aunqueconfesarlo sea un poco humillante. Cada vez que veo una muestra de alguien que ha leído siquiera algunas de mis palabras... no sé cómo explicarlo... me alcanza una chispa de calor que me hace sonreír. Y eso es lo que me hace falta ultimamente.
En fin, gracias por aumentar mi enorme ego. Porque aunque no seáis conscientes de ello, es eso lo que hacéis dejándome un comentario. Mi ego se hace más y más grande. Y eso no está bien, porque es un problema, aunque yo no lo trate como tal. Y no lo trato como un problema porque lo único en lo que puede perjudicarme es en la opinión que tengan los demás sobre mí, que, como podréis suponer, me da exactamente igual.
Tampoco voy a ser una hipócrita y no admitir que últimamente estoy intentando controlar mi prepotencia, porque ya me han referido un par de veces que la primera imágen que doy de mí misma no es precisamente atractiva. Y lo reconozco: voy por la vida de sobra'. Algo desconcertante, pues tengo un complejo de inferioridad grave. Algo que tampoco trato como un problema, pues, aparte de que estoy completamente convencida, creo que sirve un poco como atenuizante de mi prepotencia para llegar a algún equilibrio.
¿Todo esto para qué? Para nada en realidad, pues sólo quería contar algo que me pasó el otro día, que no es importante ni trascendental ni nada de eso; pero me dejó un regusto amargo y busco consuelo reconciliador o tal censura que termine por undirme (vivan los extremos):
Ayer mi profesor de matemáticas preguntó por los problemas que había dictado el día anterior. todos negaron haberlo hecho y dijero que era una comedura de cabeza inconcebible. Entonces fue a buscar al alumno que más nota sacó en el único exámen que tenía como referencia. Ese exámen tuvo sólo tres aprobado y la mayor nota fue un ocho... que me correspondía a mí. Creedme cuando os digo que en ningún momento había hecho alarde de mi nota. Bueno, me preguntó que si los tenía hachos y le contesté que sí. Entonces me sacó a la pizarra para que lo hiciera y así servir de ejemplo a los demás... Horror. Si ya les caigo mal... Pero, evidentemente, no iba a hacerme la tontita por no quedar de sobra' delante de ellos, pues quien me pone la nota es el profesor. Al que por cierto iba adelantando. Y fue por eso que ocurrió el momento culmen en el que sentí el desprecio de la gente que me rodea seis horas al día cinco días a la semana. No quisiera aburrir con detalles, pero igualmente los voy a dar. Primero había cortado un par de veces al profesor, pues había oído diariamente los comentarios que le hacía a los demás y ya me tenía yo preparadas mis contestaciones. Por las risas que oí, recibí la aprobación de algunos; por los murmullo acerados, comprendí la censura de otros. Después se presentó un sistema de dos, atención, DOS ecuaciones en la que una se podía simplificar. El profesor de segundo de bachillerato fue a recalcar esto a los demás y entonces se dio cuenta de que yo ya lo había hecho...
-Ah, pero, ¿ya lo has hecho? - pregunto ¡sorprendido!
-Claro - fue mi contestación.
En serio, por favor, decidme si mi palabra puede ser interpretada como despreciable, digna de una remedación, de alguien imitándome con burla. No sé, yo simplemente hice las cosas bien. ¿Tan malo es eso? Cuando la oí repetir mi inocente palabra en ese tono que todos conocemos... Yo lo he querido ver como envidia. Envidia no sé de qué, porque las cosas no me las regalan, me las trabajo yo. Es que de hecho, a mí me da vergüenza ajena que a estas alturas tenga compañeros que no sepan hacer cosas que deberían haber aprendido hace mucho.

Y ya me tengo que ir y se me queda esto abierto.

Bueno, ¿qué pensáis?

4 comentarios:

  1. Vamos a ver, ¿qué culpa tendrás tú de ser normal y ellos anormales? ¡Ninguna! No es que vayas de sobrá, como dices, sino que sabes hacer las cosas mejor que el resto, ¿y? Hay algún problema porque no quieras caer de cabeza en la llamada Generación NINI? (NI estudia Ni trabaja. Yo añadiría ni ná, pero bueno, cuestión de gustos).

    Eso es como cuando están charlando sobre un tema y tú llevas la contraria: Da igual que des explicaciones, no importa si tienes mayor razón que ellos o no: Si vas en contra del rebaño, serás crucificado como el bicho raro. Punto.

    Ahora, el problema lo tiene también el profesor, porque vamos, digo yo que si ya ha explicado cómo simplicar la ecuación, no debería estar impresionado en que sepas hacerlo.

    En fin, te entiendo perfectamente.

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  2. Eso no es ir de sobrá, por Dios, es saber lo que haces. Mira, en mi clase todos son "muy listos", y te puedo asegurar que esa gente sí es prepotente... Pero es prepotente y tiene esa fama porque lucha y trabaja, y eso es algo admirable, muy muy admirable y que gana a cualquier tipo de prepotencia o de ego.
    Anda, anímate, que la vida es muy bonita :P
    ¡Besitos!
    (Por cierto, ¿qué vas a estudiar?)

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  3. Veamos, por lo que leí en tu entrada, te tachan de "sobrá" en tu clase porque sabes hacer algo que ellos ni saben ni quieren saber hacer... ya...y no sólo eso, sino que ademas, se sorprenden de tu respuesta, "claro". Perdoname la expresión pero coño... ¿qué pretendían que contestases? "uy nono, no se hacerlo, pero es que acaba de bajar el espiritu santo en forma de tiza y me ha transmitido todos sus conocimientos, pero por favor, no me crucifiqueis, soy tan ignorante como vosotros y CLARO que no atiendo en clase, o pensais que vengo al instituto a aprender algo?" (notese la ironía en tu supuesta "respuesta")
    Una vez mas, me quito el sombrero ante ud señorita, cada vez me demuestra mas que tiene sobre los hombros todo un tesoro digno de ser conservado y al que tal vez habría que ponerle un letrero que rezase "perteneciente a uno de los raros especimenes de persona inteligente, no acercarse para no contaminar".
    Lo del profesor es perfectamente entendible su sorpresa viendo el nivel academico de tus compañeros. Es como encontrarse un camello en medio del caribe, quieras que no, sorprende. Lo que no quiere decir que su sorpresa fuese del tipo "mira la lista..." sino mas bien "al fin alguien que me escucha y quiere aprender".
    Te aseguro que ese día, hiciste feliz a un docente.
    Por lo que mas quieras, no cambies un ápice de tu personalidad, el resto del mundo te lo agradeceremos.
    Un saludin.

    P.D: No se cómo me las apaño, pero siempre acabo escribiendote unos tochazos de respuestas increibles jejeje, espero no aburrirte.
    Ah! y por dios! sigue sonriendo! "dientes dientes, que es lo que les jode". Que te llaman sobrada? sobrada y media, al menos que te lo llamen por algo y para tu propio regocijo ante la ignorancia que te rodea.

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  4. ¡Muchas gracias!Son palabras que he intentado decirme a mí misma, pero de fuera convence de verdad. Y los más importante: me habéis hecho reír. Realmente sabéis como consolar ^^
    Ghost: créeme, me encantan tus tochazos.
    Skila: tengo pensado estudiar el doble grado de derecho y ADE (administración y dirección de empresas), pero de aquí a que eche la matrícula puedo cambiar un montón de veces xD

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