sábado, 6 de noviembre de 2010

A este ritmo, dejaré de creer en las hadas. "Siempre" Mägo de oz

Esto quise escribirlo ayer. No pude. Pero las palabras que tengo en mi mente siguen diciendo "hoy", así que así las voy a escribir:


Hoy me ha pasado una cosa alucinante (ya iba siendo hora). ¡Mi subconsciente me ha hablado! Bueno, supongo que siempre nos está mandando mensajes y nosotros lo ignoramos. Pero hoy ha sido un mensaje bastante claro, y yo lo he vuelto a ignorar. De hecho, me di cuenta, pero no lo interpreté como tal.
Hoy me he vestido completamente de negro. No es que sea algo altamente extraordinario, pues en mi armario predomina el negro. Pero hoy ha sido completo completo.
Negro... Negro... El negro es el color de las sombras, de lo triste, de lo malo,... malos augurios*. El mensaje era claro: te va a pasar algo malo, hoy va a ser un mal día. Pero yo no lo entendí hasta más tarde. Sólo me dí cuenta de que parecía un ángel negro caminando por el edificio de las frustraciones.
Y fue en ese lugar donde ocurrió el suceso que ha provocado que venga sobre mí una nueva nube de pesimismo. ¿O acaso es la misma que creía ya disipada? Ayer mismo escribía sobre los sueños y el pesimismo que nos aleja del camino para cumplirlos. Pues ahora vuelvo a ver mi meta lejos. Far, far away...
Negro... negro...
Tengo miedo. He pasado ya por demasiadas épocas de depresión como para empezar a reconocer los síntomas. Y uno se ha pronunciado ya... Esto no es bueno.
Pero no soy imbécil. De hecho, lo que soy es impertinentemente cabezona, por lo que no dejo que mi estado de ánimo me aleje de mi meta. Depresiva, sí; pero sin abandonar mi cabezonería.
No voy a decir cual es el síntoma que a se ha manifestado, pues muy patético; pero si os voy a decir el segundo que se ha pronunciado ya: escuchar canciones tristes. No voy a parar de escuchar "In the end" de los dioses Linkin Park.
Pero en cuestión de canciones puramente tristes y melancólicas, quisiera ver quién gana a Mägo de oz. "Desde mi cielo" es simplemente... lacrimosa. Y esta de aquí, es... preciosa.





*Que conste que no soy ni un poquito supersticiosa, pero me que no lo sea, no quiere decir que no me guste ese tipo de cuentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con esto que estás escribiendo contribuyes a una buena causa: que yo sea un poco más feliz =)