domingo, 21 de noviembre de 2010

Va de películas

"Deseando la libertad". Chasing Liberty. Empezamos con una cursi. Es la segunda que veo de Mandy Moore. Me ha gustado bastante, es graciosa y tal... Pero no lo que se dice muy profunda... sin valor ni valores... Una película perfecta para pasar la tarde del domingo xD Difiere un montó de la única otra que he visto: Un paseo para recordar, donde hacía de medio monjita... sí, algo diferente. Pero vamos, es general está bastante bien


Harry Potter y las reliquias de la muerte (Parte 1). Al estreno. Mira que dije que no, que no iría a verla, que las películas de Harry Potter y yo habíamos acabado, pero nada, el primer día, a las nueve y media, ahí estaba yo. Y lo más sorprendente es que no me arrepiento. Hombre, había mil cambios, como era de esperar, pero algunos han ido para bien. Tambien tiene muchas deficiencias, pero que de verdad que en global merece la pena. La saga de la década. Cuando seamos mayores y le hablemos a nuestros nietos de Harry... Ah, por cierto, no la veáis en formato digital, pierde mucho. Increíble, ¿verdad? pero es así.

Arma fatal. Y terminamos con una de acción. Eran las doce de la noche y pongo una película. No tenía muy buena pinta, pero en cuanto llegó Julia Roberts dije "Hasta aquí hemos llegado". Cambié y me encontré en el más puro pueblo inglés. No sé por qué me quedé viéndola, pero os aseguro que es desternillante. Pero en un sentido al enrevesado, tiene un humor algo extraño y en ocasiones absurdo... y me encanta. Y al final llega lo bueno: el "Todos a una como en Fuenteovejuna". RE-CO-MEN-DA-DO.

Y ya está. No me he explayado mucho porque se ha acabado el fin de semana y eso es sinónimo de ¡Corre que nos vamos! y no tengo tiempo.

Pues hasta la próxima ocasión.
Besos y leed "La huésped".

sábado, 20 de noviembre de 2010

Maleducada, un respeto

Antes de copiar y pegar lo que tenía preparado, quería daros una explicación:

Quien haya leído un par o dos de mis entradas se habrá dado cuenta de que cometo muchos fallos ortográfico, gramáticos y de expresión. Muchas veces repito palabras y otras las omito. Por no hablar de los encuadres de imágenes... Se debe a que, como ya he mencionado un par de veces, internet no se encuentra muy accesible para mí. Por eso, cada vez que tengo una oportunidad, escribo todo lo rápido que puedo y lo publico sin mirarlo tres veces (me hacen falta por lo menos cinco). Ea, ya está. Sólo quería mentarlo porque alguna vez que otra me he jactado de escribir bien cuando previamente he cometido varios delitos contra la lengua.

Nos metemos en materia:

Esto lo escribí hace seis mil años en el mundo de las emociones... al cambio son más o menos cien en el mundo de las Ideas y aproximadamente un mes en el mundo real. Pero no voy a cambiarlo ni un ápice, está tal cual lo iba pensando:

Ayer iba de vuelta de hacer unos recados. En la casi vacía calle, escuché un "hola" muy bajito. No supe de dónde venía y mucho menos si se dirigía a mí. Supuse que salió de la pequeñita boca de un niño de unos cuatro o cinco años sentado en un portal, al que me estaba acercando a paso primuroso. Ahora lo pongo en duda, pero en ese momento que pensé no lo conocía y que, por lo tanto, era poco probable que se hubiera dirigido a mí en el caso de que hubiera sido él quien había dicho el bajo y dulce, pero decidido, "hola". Opté por quedarme en silencio: más vale estar callada y parecer tonta, que hablar y demostrarlo.

Me encontraba a escasos tres pasos de él, y ya bajaba la acera para esquivarlo. Me miró directamente a los ojos y me dijo con una expresión claramente molesta: "Te he dicho 'Hola'". Enrojecí y me sentí humillada. ¡Qué vergüenza! Rápidamente le contesté:

-¡Hola! Perdón, pero no te había oído.

Casi le hablo de usted. Y debería haberlo hecho. Debería haberme parado y pedirle disculpas expresamente. Mirad, soy una persona que mete la pata un mínimo de vez por día y una gorda cada mes. Y, por supuesto, la gran mayoría en público. En serio, paso vergüenza constantemente. Pero han sido muy pocas las veces en que el culpable, o más bien el origen (la culpa siempre la tengo yo) es un niño tan pequeño.

La regla más simple de educación: contestar en consecuencia cuando te saludan. Yo no he sido capaz de hacerlo, y me han regañado con toda la razón.

Son los niños los que merecen nuestros respetos, no nuestros mayores. Debemos respetarlos porque son puros, incorruptos. ¿Nosotros?, ¿nuestros mayores? Todos hemos hecho cosas despreciables. A ellos debemos pedirles perdón, por la vida que les estamos dejando. A nuestros mayores debemos juzgarlos, por lo que nos han dejado, y sólo en ocasiones muy escasas merecen la admiración por lo que son y/o han sido.

Ahora que lo vuelvo a leer me he dado cuenta de que lo he escrito como si tuviera treinta años, y todavía soy alevín. La última frase va en alusión a una de Oscar Wilde: "De pequeños los niños aman a sus padres, cuando crecen los juzgan y sólo a veces los perdonan"

Puedes morirte sin: leer "Los hombres que no amaban a las mujeres" de Stig Larsson


"El libro que Dan Brown y Stieg Larsson hubieran devorado de jóvenes". Entre otras, esta frase ha sido utilizada por uno de los redactores de Círculo de Lectores para presentar una novela que viene en la revista de este mes. Atención: Stieg Larsson ha sido usado como referencia literaria. ¡Ha comenzado el fin del mundo!

La primera persona que me recomendó la Saga Milenium, fue mi entonces, y ahora actual, profesor de lengua... ha perdido mucha credibilidad. Posteriormente me han llegado referencias positivas y negativas. Pero, en resumen, casi todos me recomendaron leerlo. Finalmente, a últimos de Septiembre empecé a leerlo y, por mucho que pudiera haberme asustado su grosor (que no lo hizo... ¡Ja! A mí asustarme eso...), tomándomelo con muuucha calma, tardé unos quince días en terminarlo. Y qué angustia...

... Pero no porque la historia fuese trepidante y francamente buena, sino porque, en total, esa novela es estrepitosa y sinceramente malilla. Bastante, bastante...

Hombre, tampoco voy a decir que es una soberana mierda, porque también hay que reconocerle al fallecido autor su contenido crítico. Alto contenido crítico. En general, a nosotros nos incumbe menos por centrarse esa crítica en Suecia. Aunque también nos toca al final, metiéndose en toda regla con la policía española, no sé si intencionadamente o no.

Pero bueno, me dejo de rodeos y explico por qué me parece mala -a ver si algún día de estos soy capaz de expresar bien mis ideas-. Voy a intentar esquivar spoilers, pero insinuaré mucho.

En el mejor y más descriptivo resumen, esta novela está cogida por los pelos. No es un gran misterio, sin mucha acción, con poca lógica y con abundancia de cosas que sobran. Al final todo está cerrado, relacionado etc., vale, pero muy... es que "cogido por los pelos" es lo mejor y único que se me ocurre. Aparte, al final, le mete una patada a las novelas policíacas y a la lógica diciendo el mismo protagonista que "no todo encaja porque esto no es una maldita novela de detectives". Y una mierda, es una novela de detectives por mucho que tú quieras, Stieg Larsson. Si Agatha Chritie levantara la cabeza...

Tenemos también un personaje que me ha gustado (Lisbeth Salander) pero a quien el escritor a maltratado mucho y a quien, por cierto, han representado fatal en la película, de la que hablaré al final. Es en este aspecto en el que se observa mejor lo malo de la historia: a Lisbeth le pasa una cosa que le sirve de experiencia para después resolver el enigma principal. No. El escritor le ha hecho eso a Lisbeth para que después se resuelva el misterio con algún tipo de explicación previa. Y ni siquiera eso, pues también se podría haber resuelto sin la experiencia de Lisbeth. Y ni siquiera eso tampoco, pues al final la solución le llega al prota por inspiración divina...

Creo que eso es lo que hace tan mala la novela, que a Micael (el protagonista) todo le llega masticadito, caído del cielo o por una repentina epifanía. Creo que de todas las pistas, él solo se curra una, y ni siquiera es decisiva.

Y podría seguir así, pero, como ya he dicho, mis pensamientos llegan tan desordenados y distorsionados a mis manos que es difícil escribir algo coherente.

En conclusión, me aventuro a afirmar que el objetivo de este libro no es hacer una gran novela que pase a la posteridad (como sentenciaba el inculto que puso un comentario en la pasta del ejemplar de bolsillo que leí), sino que más bien es un vehículo a través del cual, Stieg Larsson hizo una serie de críticas. La lista es inmensa: periodismo económico, televisivo, en general, novelas detectivescas, sistema psicosocial de Suecia, maltrato a la mujer (pero muy de soslayo), altos financieros, imperios familiares semiaristocráticos,... y si me acordara de más, la lista seguiría.

Lo que decía el inculto en la pasta del ejemplar de la biblioteca de mi instituto es que: "Leeremos muchos libros a lo largo de nuestras vidas, pero los olvidaremos mientras que éste quedará en nuestra memoria para siempre". Mire señor quien seas, usted es un inculto que no ha leído más que paparruchas en toda su vida. ¡Ah!, y hablando de mi ejemplar: una pregunta para alguien que se lo haya leído, ¿en tu libro había un montón de expresiones en inglés? Es que en el mío había un montón, pero un montón de palabras, expresiones y frases enteras en inglés. No lo entiendo.

En fin, menos mal que en su día no me decidí a comprarlo. Demasiado caro para tanta mierda.

Y eso, lo de la película. En boca de mi prima: "Si con novelas geniales hacen películas malísimas, ¿qué cabe esperar de una tan mala?". Pues eso, mucho pan pa' tan poca carne. Tampoco es que me corresponda hablar, pues no la he visto entera. Pero en lo que sí he visto, me he dado cuenta que el director ha hecho lo que le ha dado la gana. Que si fuera novela buena, me molestaría tal distorsión. Pero como no es el caso, me da igual.

No creo que nadie se haya dado cuenta, pero he escrito siempre el pronombre demostrativo de cercanía con tilde. Porque soy una mala malota (XD) y no le hago caso a la RAE =P

¡Enhorabuena! ¡Has llegado hasta el final! Pídeme una recompensa razonable.


viernes, 12 de noviembre de 2010

Meme Harry Potter

¿Hay alguien aún que no se haya enterado de que a Shashira de Mi friki mundo le gusta Harry Potter? ¿Y tampoco de que le encantan hacer estas listas de preguntas?

Yo estaba deseando encontrar alguna que me gustara para hacerla. Y pues eso, que el otro día lo ví y apliqué la primera ley de cualquier no original: culo veo culo quiero.

IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII qué ilusión xD

1º- ¿Te gusta Harry Potter? ¿Por qué?
No me gusta, me encanta. El por qué es más difícil, pero suelo resumirlo diciendo que me fascina el cómo JK Rowling ha sido capaz de crear un mundo paralelo que a veces me parece más lógico y real que este. Simplemente me importaba muchísimo más lo que tenían que contarme los personajes que las personas que se encontraban a mi al rededor... No soy capaz de explicarlo. Supongo que lo más fácil es decir que su magia me atrapó, me enamoró. Bah, todo lo que digo es poco.



2º- ¿Qué significa para ti la Saga de Harry Potter?
Difícil pregunta por lo vergonzoso de su respuesta. Puede que suene cursi y que pocos lo entiendan, pero esta saga es por lo que hoy soy así. Harry Potter es la razón de por qué soy lo que soy. Suena extraño y exagerado, pero es verdad. Hoy en día la lectura es algo importante para mí: me a dado un rico voabulario, mayor cultura, me ha habierto la mente,... Además ocupa un alto puesto en la jerarquía de mis prioridades. Esto se debe a que con mis diez añitos, mi madre me compró el libro... Para ser exactos el cuarto (madres, ya se sabe). Y me enganché. Absolutamente. Y, bueno, aunque puede parecer algo complejo de entender y casi imposible de creer o de tomar en serio, os aseguro que Harry Potter es la base de los cimientos de lo que soy ahora.
Acabo de recordar la escena donde me dí cuenta de que yo sería diferente para siempre. Estaría en tercero o cuarto de primaria, hablando con una chica presuntuosa pero que, al fin y al cabo, conocía desde bebés. En esos tiempos, Harry Potter era sinónimo de guay y salió la conversación. Me dijo que se estaba leyendo el libro. Yo contesté que también, que me estaba leyendo ya el tercero. Y ella me dijo que como le gustaba mucho, se leía cinco páginas por día... Me sentí rara, pues yo, en el rato antes de acostarme, me leía tres capítulos. Sin exagerar. Evidentemente no dije: "Oh, soy diferente a los demás, a partir de ahora mi camino está minado de libros". Pero sí que noté que... era un poco diferente.

Perdón por el royazo, sigo:

3- ¿Cuál es tu libro favorito de la saga y por qué?
Harry Potter y el prisionero de Azkaban. La explicación más corta... bueno, la explicación es... No sé ni porqué lo intento. La explicación lógica es que, de los cuatro primeros, mientras esperaba que saliera el quinto, el que más me gustaba era ese. Lo leí, aproximadamente un infinidad y media de veces. Pero aparte, es donde comienza lo gordo, cuando Peter es liberado... Y aparte es donde aparcen algunos de mis personajes favoritos: Sirius y Lupin. Y aparte, es donde Hermione y Harry están más compenetrados (que siempre defendí que deberían haber acabdo juntos). Y aparte,... podemos seguir así toda la noche.

4- ¿Cuál es tu personaje favorito de la Saga?
Esto lo contestaremos dejando aparte a Harry, porque decidme cómo es posible no cogerle cariño, ternura, a la persona (persona, no personaje) con la que has crecido y madurado. Mi favorta es Hermine. Porque creo que siempre ha sido una incomprendida. Ella solo intentaba buscar la perfección, ¿tan malo es eso? Además se dejaba guiar tanto por la razón, como por la locura; la lógica como la improvisación, la prudencia como la valentía... Siempre ha demostrado corage, orgullo y bondad.
A ella le siguen los gemelos (sobre todo Fred), Lupin, Sirius, la señorita McGonagall,... ¡y Oliver!

¿Quién es tu profesor de Hogwarts favorito? ¿Por qué?
Lupin forever. Pero escogiendo a alguien más duradero, McGonagall. Porque sí, porque simplemente es ella: estricta... pero siempre de parte de Griffindor wee!

6º- Si puedieras vivir en el mundo de Harry Potter ¿qué serias, un mago o bruja, un mortifago, un elfo, un duende, un gigante o cualquier otro? ¿Por qué?
Bruja. Y me parecería interesante ser un poco veela, como Fleur (es lo que tiene ser fea). Mortífago, no, no me atrae eso de acatar órdenes xD

7º-¿Has visto todas las películas de Harry Potter de hasta ahora?¿Cuál es tu favorita?
La verdad, y sintiéndolo mucho, sí. Vi la primera en casita, de la dos a la cuatro en cines, la quinta en inglés y la sexta en cine, en inglés. Veréis: yo quería ver la priemra en su día. Pero iba a ser que no. Así que cuando fueron a estrenar la segunda, la echaron en la televisión y la vimos la familia entera. Por ello fuimos a ver la segunda y fue cuando me aficioné a los libros. Con toda la ilusión e impaciencia, fui a ver la tercera en los cines, llevándome la mayor desilusión del mundo al ver a un Lupin tan diferente de mi imaginación y un guión cinematográficamente pésimo. No aprendí la lección, con lo que fui a ver la cuarta. Esa vez sí que la aprendí bien. Renuncié a la quinta hasta que el verano pasado me fui inglaterra para los cursos estos de verano. Mis compañeras acabaron comprándose los DVDs (en inglés sin ni siquiera subtítulos en español) y la ví para el sábado ver la sexta en el cine... en inglés, evidentemente.
Ya, lo sé, otro royazo. En fin, mi favorita es la segunda porque me parece la mejor y punto. No sé si iré a ver esta, ya que tengo confianza 0 en que me guste.




Conclusión: adoro Harry Potter y aborrezco las película (excepto la 1 y 2)

Ya está. ¡Arg! ¡¿Por qué después de tantas letras me sigue dando la sensación de que no he dicho nada?! Inconcruente hasta el final.



¡Ah, por cierto! Quiero decirle a los señores de la RAE que yo seguiré colocándole la tilde a la o cuanto me apetezca, 2 ó 3 veces, 1 ó 2 infinidades (debo de dejar de usar tanto lo de infinidad...)








martes, 9 de noviembre de 2010

Uno de mis sueños...






Tener un canario cabezón


No, no, no... un angelito no: con carácter








Mmm... tampoco nos pasemos, que eres Piolín, no Silvester (Stallone, ¿lo pilláis?)







Tampoco es lo que estaba pensando. Digamos no al marroneo.




Sigue sin ser lo que estaba pensando, pero ya vamos llegando.







¡Perfecto! Así, que parezca que está enfadado... Estooo, creo que se ha enfadado de verdad... Mejor lo dejamos.




Saskiaparanoia producida por: CSI Miami

PD: Si sientes mareos, dolor de cabeza o te ha salido un tic en el ojo, consulta a tu médico, puede ser diarrea mental por una indigestión de palabras.

sábado, 6 de noviembre de 2010

A este ritmo, dejaré de creer en las hadas. "Siempre" Mägo de oz

Esto quise escribirlo ayer. No pude. Pero las palabras que tengo en mi mente siguen diciendo "hoy", así que así las voy a escribir:


Hoy me ha pasado una cosa alucinante (ya iba siendo hora). ¡Mi subconsciente me ha hablado! Bueno, supongo que siempre nos está mandando mensajes y nosotros lo ignoramos. Pero hoy ha sido un mensaje bastante claro, y yo lo he vuelto a ignorar. De hecho, me di cuenta, pero no lo interpreté como tal.
Hoy me he vestido completamente de negro. No es que sea algo altamente extraordinario, pues en mi armario predomina el negro. Pero hoy ha sido completo completo.
Negro... Negro... El negro es el color de las sombras, de lo triste, de lo malo,... malos augurios*. El mensaje era claro: te va a pasar algo malo, hoy va a ser un mal día. Pero yo no lo entendí hasta más tarde. Sólo me dí cuenta de que parecía un ángel negro caminando por el edificio de las frustraciones.
Y fue en ese lugar donde ocurrió el suceso que ha provocado que venga sobre mí una nueva nube de pesimismo. ¿O acaso es la misma que creía ya disipada? Ayer mismo escribía sobre los sueños y el pesimismo que nos aleja del camino para cumplirlos. Pues ahora vuelvo a ver mi meta lejos. Far, far away...
Negro... negro...
Tengo miedo. He pasado ya por demasiadas épocas de depresión como para empezar a reconocer los síntomas. Y uno se ha pronunciado ya... Esto no es bueno.
Pero no soy imbécil. De hecho, lo que soy es impertinentemente cabezona, por lo que no dejo que mi estado de ánimo me aleje de mi meta. Depresiva, sí; pero sin abandonar mi cabezonería.
No voy a decir cual es el síntoma que a se ha manifestado, pues muy patético; pero si os voy a decir el segundo que se ha pronunciado ya: escuchar canciones tristes. No voy a parar de escuchar "In the end" de los dioses Linkin Park.
Pero en cuestión de canciones puramente tristes y melancólicas, quisiera ver quién gana a Mägo de oz. "Desde mi cielo" es simplemente... lacrimosa. Y esta de aquí, es... preciosa.





*Que conste que no soy ni un poquito supersticiosa, pero me que no lo sea, no quiere decir que no me guste ese tipo de cuentos.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Rápido como un rayo. Miguel de Unamuno

No sé cuánto voy a poder escribir. Estoy esperando que en segundos la voz familiar de mi progenitora me llame para volver al lugar donde he estado encerrada durante dos días. He estado enferma. Tosiendo hasta las entrañas. Encerrada entre las paredes de mi casa. Falsa soledad, pues siempre me acompañan los sonidos de mi ruidosa familia... y los berridos de la llorona de mi vecina. Pero a ella no la culpo, sus meses de edad la disculpan.
En realidad han sido dos días de semidescanso, para qué nos vamos a engañar: tener escusas para no ir al instituto es, aproximadamente, lo mejor del mundo, después del chocolate. Pero solo lo ha sido a medias, pues el no estar de cuerpo presente no te exculpa de tener que seguir estando con las narices entre libros de textos... cuánto hecho de menos las novelas... esos bestseller que mi profesor tanto desprecia... Qué triste: mi vida se reduce al instituto y a libros de texto. ¡San Viernes! ¡Ven pronto a por mí!
Pero más triste es, querido lector, la diferencia entre tú y yo. La probabilidad de que estés leyendo esto desde tu ordenador personal es muy alta. Yo estoy escribiendo desde el lugar de trabajo de mis padres. ¿No suena patético? Ahora entenderás cuánto ha sido el tedio de estar dos días en mi casa sin internet y sin saldo en el móvil... ¡Horrible!
Y fuera de esto ya no tengo nada más que decir. ¡Siente pena por mí! ¡Nada interesante que decir! Y, si a caso lo tuviera, a nadie le importaría. ¿O es que acaso te interesa saber que hoy he descubierto a Miguel de Unamuno?
Bonitas narraciones: "San Manuel Bueno, mártir" y algo de un tal Don Sandalio que jugaba al ajedrez. El primero lo he leído por obligación (lo que yo te diga, todo gira en torno a ese infernal lugar), pero el segundo por curiosidad, y es el que me ha gustado más. Uno, porque expresa claramente su opinión (la del personaje) sobre la excasa capacidad intelectual de esa raza de homínido tan extendida en la Tierra... cómo era... ¡Eso, el homo sapiens sapiens! Que de sapiens tiene poco. Vamos, que llama tonto a todo kiski. Dos, porque habla de una forma muy poética de lo que hoy llamamos emparanoyarse. Sí, parece improvable barra imposible, pero es cierto.
Se oyen voces, queda poco...
El protagonista rechaza al prógimo vanal. No le gusta. No somos sueficiente para él... Entonces, para pasar el rato, se inventa su propia historia. Escoge a uno, un poco diferente al resto del rebaño, y se pone a pensar en él, a hacerse preguntas sin buscar la solución. Lo que nosotros (o al menos yo) diríamos "se montó su propia película". Lo que me ha llamado la atención es que el haberlo escrito con propiedad y lenguaje elevado, nos hace verlo como algo culto, respetable,... acaso excepcional y admirable. Sin embargo, si vemos al que nos acompaña decir en voz alta un pensamiento algo iluso... nos reímos de él. Hombre, yo, personalmente, no "de" él, sino "con" él. Pero yo soy una de las pocas excepciones. ¿Entendéis lo que quiero decir? Supongo que me ha trastocado un poco el darme cuenta, como suele ocurrir, de que muchas de "nuestras cosas" no las hemos inventado nosotros. ... Es que, a veces, me da por pensar (luego, a veces, me por existir, =P) en las gentes que se creen intelectualmente superiores a los demás por humillar a aquellos a quienes les da por decir sus ensoñaciones en voz alta. Me parece triste.
Para más inri, ayer vi en El Hormiguero que estaban hablando sobre que sólo un porcentaje muy pequeño de las personas logran cumplir sus sueños, y la mujer explicó que su teoría era que eso se debía a que desde pequeños nos están diciendo que no podemos conseguir los que queremos. ¿Entendéis la relación con lo que he estado diciendo antes? Si escuchas al que está sentado junto a tí en la parada del autobús decir "algún día me compraré un Ferrari". ¿Quién demonios es nadie para decirle lo contrario? ¡A ver quién es el imbécil que le dice que se baje de las nubes! ¡¿Por qué no?! Dejemos de hablar de terceras personas y despejemos el agua: algún día me compraré un Porsh GT3. Venga, el que no haya soñado alguna vez con conducir un deportivo que se ría el primero. ¿Alguien opina que no lo conseguiré? Ya hablaremos dentro de quince años.
Esto que ahora llamamos sueño, es mi meta. Si le dices constantemente a alguien que no es capaz de cumplir su sueño, acabará por creérselo. Pero si le ayudamos y simplemente dices que confías en que lo logrará, la probabilidad de que lo consiga aumentará considerablemente.
Bueno, esto sí que es otra ensoñación, y, aparte, un desvío del tema de no te menees, que ni las rotondas de Toscano.
Total, que vonito relato de Unamuno (Don Sandalio jugador de ajedrez). Sí, acabo de escribir esa palabra con "v". Un sacrilegio, ¿verdad? Es que he oído de pasada que quieren cambiar las reglas de la escritura española para adaptarlas un poco a la ineptitud de los educadores de primaria. Así los cortos de mente pasarán a ser los que escriben bien mientras que los que sabemos escribir bien pasaremos a ser unos cascarrabias incorregibles...

Si ya lo dijo aquel sabio, Octavio Ivan (mi profesor de Historia... ¿ves? todo gira en torno al instituto, que es la energía, pues por más que lo intentemos no somos capaces de crearlo ni destruirlo en nuestras mentes, sino que siempre está ahí para irse y retornar y acaparar cuantos rescoldos de cordura hay en nuestras cabezas), (¿a que ya se te ha olvidado por dónde iva diciendo, en?)... pues eso, que ya dijo aquel sabio, Octavio Ivan: "Váis a aprender que España es una enfermedad... todo lo español y todo lo que tiene que ver con España supone una enfermedad... lo fue y lo ha venido siendo hasta hoy". Y yo añado "y por mucho años más, por lo que veo".

Es sorprendente: ¡Me ha dado tiempo a desahogarme! Escribir estas pequeñas muestras de mis paranoias (porque sí, sólo es una pequeña muestra) me consuela y me da ánimos para seguir hasta el próximo día en que consiga que un alma caritativa me deje arañar unos segundo de su ordenador. O bien, claro, ir a la biblioteca, pero la pereza es la madre de todos mi movimientos y sólo hay dos razones en mi vida para moverme: ir a comprar chocolate o salir con mis amigos. Aunque ahora que lo pienso, cinco días a la semana tengo que volver a ese escalofriante lugar...