domingo, 19 de septiembre de 2010

Post obligado: el fin de mi vida

¿Podéis imaginar lo triste que estoy? El miércoles entré en ese edificio maldito. Un edificio terrorífico. Es un laberinto. Es largo, con miles de escaleras, paredes de ladrillo, puertas cerradas y lo más terrorífico: chillidos de niños. ¡Mi peor pesadilla!
Encima tengo que reconocer que tengo más suerte que el resto de los institutos, ya que todos habéis empezado las clases desde el primer momento y yo no empiezo en serio hasta el lunes. Estos tres días hemos estado haciendo pruebas iniciales y básicamente toncádonos las narices. El viernes incluso me llevé el pasatiempo.
Y desde el principio todo son problemas: no tengo los libros; todavía no está claro qué asignaturas voy a cursar (sí, mi instituto no ganará premios por organización); mi compañera, mi amiga, mi confidente, mi apoyo, mi salvavidas, la única persona que se ríe de mis bromas,... se ha ido a otro instituto ;( No sé que voy a hacer sin ella. Para empezar, los deberes, porque a ver quién me los deja. Pero es que me voy a sentir de sola... ¡Ana vuelve!
Empiezo 6º de ESO, por mucho que digan que no lo es. En mi rellano me acomañan 1º y 2º de ESO. Genial, 33 alumnos de segundo de bachillerato ambutidos en sillas y rodeados por niños chicos... Que no es por despreciar a los chavales de menor edad, que yo también he tenido 13 años, pero es que... demasiado ruido. Y encima queriendo hacerse los mayores mediante gritos y chulerías...
Pero esto es lo de menos. Estudiar, estudiar, estudiar,... todos los días problemas, ejercicios, resúmenes, esquemas,... y profesores que se creen moralmente superiores por no hablar de inteligencia. Si es que hay cada prepotente... supongo que quieres parecerse a mí... en lo de prepotente, no lo de inteligente... bueno, eso también xDxDDD.
Y lo peor, lo peor, es el remordimiento. Y te preguntarás: "¿Por qué? ¿Has matado a alguien? ¿Sueles hacer chuletillas, en, pillina?" Nooo, no he matado a nadie... ni hago chuletas. Tengo remordimientos porque no estudio. En serio. Llego a mi casa, como, veo la tele y pillo un libro o el ordenador (sin internet, pero lo cojo) o escribo algo para ponerlo aquí cuando pueda. Pero en ningún caso estudio. Bueno, la verdad es que el primer trimestre lo empiezo con ganas. Pero a partir de navidades olvídate. Estudio el día de antes si acaso. Y mientras me lo paso bien haciendo lo que me divierte o simplemente me entretiene, me pongo a pensar "debería estudiar. Hay que ver que la gente haciendo sus tareas y yo aquí tocándome las narices o intentando convencer a los empollones de mis amigos que se den una vuelta. Debería estudiar, que si no después saco mala nota. Además, el de Hª simpre me dice que tengo que estudiar que cualquier día me suspende... debería estudiar...". Pero no hago lo que me sale de los cojones porque no tengo. La gente se piensa que miento, porque ellos estudian y suspenden, y yo no estudio y saco notables.

Me es inútil decirme a mí misma que este año será diferente. Que me esforzaré, que no puedo fallar porque la selectividad está a la vuelta de la esquina, que tengo que subir mi media, etc. Ahora, eso sí, en cuanto intento ponerme a empollar, me queda la manicura preciosa... =D

Pero no seáis como yo. Está demostrado científicamente (por mí) que el estudio diario es muy eficaz. El sólo hecho de hacer los deberes asegura un aprobado. Lo recomiendo.

Suerte para este año. Y una mierda para los que empiezan después del día 15 de Septiembre ¬¬

Estoy de desganada

sábado, 18 de septiembre de 2010

La voz más sensual

Es que llevo varios días dándole vueltas. Todo fue porque me encontré a un antiguo amigo de mi hermana. Claro, el chaval ha crecido. Y no tanto físicamente como la voz. Todavía no ha llegado a la de un hombre, pero definitivamente ha dejado la niñez. Y, pues, me quedé un poco pillada. Porque era una voz bastante sexy (le faltaba un poco de cocción, pero bien, vamos). Esto, acompañado a que todavía me quedaban unos diez minutos de paseo hasta la casa de mi amiga, provocó que mi mente volara, cosa mala.

Lo que me dio por pensar es que nunca lo había pensado. Hay que ver lo que me gustan las paradojas y las antítesis, en. Pues eso, que nunca me había dado por pensar en quién consideraba yo que tenía voz sexy. Y no se me ocurría nadie. Empecé a repasar mi lista de amigos, después de familiares y por último de mis simples conocidos. Había algunos casos con la voz medio bonita, pero ninguno me parecía destacable.

Decepcionada, decidí dejar de pensar en ello y pasé a cantar mentalmente la canción que ocupa mi mente este último mes. Fue entonces cuando caí en cómo me gusta ESA frase. Al volver a mi casa, puse inmediatamente ESA canción y cerré los ojos antes del momento en que sabía que se oiría su voz...


caught in the undertow, just caught in the undertow...


... y se me escapó una sonrisa. Sólo se me ocurría una palabra para describir ese sonido: sensual.






Mike Shinoda

Esta es la canción a la que me refiero:



Y esta es otra

Cartas sobre la mesa

CARTAS SOBRE LA MESA


"Apuñalémosle, Rhoda, y veamos si su fantasma vuelve y descubre quién lo hizo."


No voy a empezar con mi habitual discurso de "genial, fantástico, insuperable, etc", porque su propio nombre es el mejor adjetivo.


Título: Cartas sobre la mesa

Autor: Agatha Christie

Págs. 268 (mi ejemplar Círculo de Lectores)

ISBN: 84-226-4555-6

Título original: Cards on the table.

Traducción: A. Soler Crespo, cedido por Ed. Molino.

Año: 1936

Contraportada: El excéntrico señor Shaitana congrega en su casa a diversas personas que, en su día, cometieron crímenes por los que quedaron impunes. En algún momento de la reunión, Shaitana es apuñalado. Hércules Poirot, que ha compartido la velada con la víctima y sus invitados, descubrirá cual de todos ellos ha llevado a cabo tan sofisticado y arriesgado asesinato.


Argumento: muy extenso de copiar.


Argumento escrito por mí: Dos salas, dos partidas de bridge, cuatro sabuesos, cuatro asesinos y un observador que resulta asesinado. Es imposible determinar y menos probar quién de los cuatro presentes es el culpable.


Opinión: Un caso diferente, porque es más fácil descubrir el autor (ya que sólo hay cuatro posibilidades), pero a la vez igual, ya que he vuelto a fallar. Una vez más, el asesino fue quien yo deseche. Y lo más frustrante es que no se ha guardado nada, como ocurre en las aventuras contadas por el capitán Hastins, sino que Poirot tiene en su mano las mismas pista que tú. Me ha resultado mucha más fácil adelantarme a los acontecimientos. Se ve que estoy cogiendo práctica. Pero una vez m´´as, como siempre, me he quedado con la boca abierta... qué humillante, ¿no?

viernes, 17 de septiembre de 2010

"Perdona pero quiero casarme contigo" de Federico Moccia

Todavía no he encontrado el sentido del matrimonio. Para mí es una promesa de amor sobre el papel. Y, como todo contrato, también puede ser un negocio. En el caso de ser lo primero y suponiendo que el amor exista y que dure para siempre, ¿de qué le sirve a la pareja un trozo de papel? ¿No se supone que ya saben que se pertenecen el uno al otro? No lo entiendo.




Perdona pero quiero casarme contigo

-Autor: Federico Moccia.

-Páginas: 664 (mi ejemplar de Círculo de Lectores).

-ISBN: 978-84-675-3999-7.

-Precio: 16'95€ (repito, el mío).

-Edad: mayores de de 14 años (16 en mi opinión).

-Título original: Scusa ma ti voglio sposare.

-Traducción: Patricia Orts.

-Año: 2009

-Contraportada: Tras "Perdona si te llamo amor", la historia de Alex y Nikki continúa. Una historia que invita a reflexionar sobre la verdadera naturaleza del amor, sobre la felicidad, los sueños y el compromiso, y que nos plantea una gran pregunta: ¿Puede el amor durar para siempre?

-Argumento: Alex y Nikki están más enamorados que nunca, acaban de volver de unas vacaciones románticas en la Isla Azul, donde han vivido días inovidables, y la vida les sonríe. De nuevo en Roma, Alex se incorpora a la agencia de publicidad donde, tras el éxito de su anterior campaña, le esperan nuevos proyectos y también una nueva compañera de trabajo que no pasará inadvertida. Nikki, por su parte, cnoce a un chico en la universidad que está dispuesto a todo para que ella acabe en sus brazos.
Alex y Nikki se enfrentarán a nuevos retos que pondrán a prueba lo que sienten el uno por el otro y les harán plantearse si deben dar, por fin, el paso definitivo. Para soñar y para el amor hacen falta dos y ninguno debe tener miedo. ¿Están realmente preparados?

-Argumento hecho por mí (pues el anterior no tiene nada que ver con la novela y da la idea de que trata sobre celos): Alex sólo sabe que está enamorado de Nikki y que no puede plantearse futuro alguno sin ella. Por eso, decide atarla a él. Pero Nikki es joven, muy jove, la vida le sonríe y no sabe si algo así podría cambiarlo todo por completo y acabar con su felicidad. Las dudas, junto con los nervios, acaban en lágrimas.
Paralelamente, vemos como las amigas de Nikki, las Olas, maduran y sus vidas sufren grandes cambios. Su amistad también es puesta a una prueba que requerirá esfuerzo, confianza y más lágrimas. También seguiremos las aventuras del entorno de Alex.

-Opinión sobre la historia: a pesar de haber escrito lo de las lágrimas, no es tan triste. No creo que resulte interesante si no se ha leído la primera parte, Perdona si te llamo amor. Aun así, tambien tiene elementos que pueden enganchar. No me ha resultado aburrido en ningún momento aunque tenga lagunas tranquilas sin nada especialmente emocionante. Pero son rellenados con escenas de las historias de los personajes secundarios. Bueno, no tan secundarios, puesto que se convierten en protagonistas de sus propios momentos. Además, me caen genial: Dileta recibe un regalito, Oly encuentra trabajo, Erica se vuelve un poco loca y Pietro, Enrico y Flavio pierden a sus mujeres csi simultáneamente, creando situaciones muy divertidas. A parte, por supuesto, nos encontraremos con escenas terriblemente románticas.

No recomendado para personas con poco hábito a la lectura.

-Nacido en Roma en 1963, Federico Moccia trabajó durante muchos años en el mundo artístico, como escenógrafo y guionista para diversos programas de televisión, antes de comenzar su carrera literaria, que lo iba a convertir en un aunténtico fenómeno aditorial en numerosos países.

Los ejemplares vendidos de sus novelas (A tres metros sobre el cielo, Tengo ganas de ti, Perdona si te llamo amor -todas llevadas al cine-, y Perdona pero quiero casarme contigo, su título más reciente) se cuentan por millones. En su Italia natal, el éxito de Moccia ha trascendido el ámbito meramente literario para convertirse en un aunténtico fenómeno social entre la juventud, que ha hallado en sus novelas una perspectiva nueva y fresca, optimista y realista a la vez, sobre su mundo.


¡Enamocciate!



Mi primera reseña en condiciones. ¡Que orgullosa estoy!