domingo, 23 de mayo de 2010

Pesimismo absoluto

 Es tan fácil desear algo. Con solo ver pasar a una persona por la calle puedes desear mil cosas: su ropa, su color de pelo, su belleza, una cámara para hacerle fotos, pintar tu habitación del mismo color que su camiseta... No digamos si vemos una película, leemos un libro, mantenemos una conversación, observamos una imagen, oímos una historia o escuchamos una canción.

 Aunque veas algo hermoso, aunque vivas "bien", aunque sepas que, probablemente, alguien esté pensando en tí, aunque tengas cosas que hacer, que debes hacer, aunque tengas mil cosas a tu alrededor, mil cosas que disfrutar: el sol, el aire acariciando tu cara, la voz de una persona que te importa, la seguridad de que el mañana existe, un refresco en tu mano, un recuerdo de lo bien que lo has pasado, un libro que te ha hecho o te hace vivir una aventura asombrosa, abrir los ojos y ver, esa foto con tus amigos y tú con una sonrisa en la cara,...

 Mil cosas que se olvidan ante un sentimiento aparentemente más fuerte. Frustración.

 Tienes un sol precioso, pero tú quieres el de la playa; el aire es delicioso, pero tú quieres la pureza de la montaña; una voz que te importa, pero quieres oír la de esa persona, no la que se encuentra ahí en este momento; sí, mañana estaremos, si nada va mal, vivos, pero quieres vivir en otro lugar, otra rutina, no ver a esa persona que simplemente no aguantas; el refresco está bueno, pero caliente, o poca cantidad, o sin ese toque que te guta, o es el mismo de siempre; los recuerdos, recuerdos son,...

 La felicidad es efímera.

 La confiaza, además de dar asco, acaba.

 La vida se va.

 La amistad es traicionera.

 El orgullo por algo, es revocable.

 Todo, todo termina. Incluso aunque no haya empezado.

 Deseas algo, a alquien, pero hay aproximadamente, cifra arriba, cifra abajo, un infinidad de posibles inconvenientes, contratiempos, obstáculos. ¿Y por qué lo quieres? ¿Por qué quieres estar en un lugar que nunca visitarás? ¿Por qué un refresco que ya no se fabrica?

 De lo más sentimental a lo más material, de lo más fácil a lo imposible, de lo más caro a lo gratis,... del corto al largo plazo, de lo inmediato a lo eterno,...

 ¡Qué bonio es soñar que lo vas a lograr! Pero los sueños, sueños son. Luego, la vida se impone: tanto tienes, tanto vales.

 Impotencia. ¿De veras crees que ese futuro maravilloso será para tí? Si otros lo lograron, tú también puedes, ¿verdad? ¡Ilusos! Ilusos, es lo que somos todos. Siempre querrás más. Avaricia.

 Puedes querer sentirte libre, pero, ¿en serio crees que lo eres? ¿Crees que podrás serlo? Para lo único que somos libres es para elegir entre trabajar por las buenas o por las malas. Ni siquiera puede uno morirse en paz.

 Tantas oportunidades que se van.

 Tantas personas que se van.

 Tantas horas, días, años que se van para no volver.

 En fin, siempre queda el consuelo de la religión, para quien haya llegado a tal punto de ilusión, fe e ingenuidad y tenga una.



 Entre tanto, intentaré aprobar este curso.



Tempus fugit.





 Nota importante: si de repente aparezco muerta y parece un suicidio, que no, en. Que lo investiguen porque o es un accidente (al estilo "Vuelo 211" o como se llame la película esa) o m'an matao'. xD

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con esto que estás escribiendo contribuyes a una buena causa: que yo sea un poco más feliz =)