viernes, 30 de abril de 2010

Recomendación: "En llamas" Suzanne Collins.

Lo tengo muy claro. Que mi madre me dice que me tire por un puente, no lo haré. Que me lo dice el presidente de España, no lo hago. Que me lo dice... mmm, no sé,... Alejandro Sanz, me lo pensaría. Que me lo dice Stephanie Mayer, allá que voy. Soy su fan incondicional. Mataría por sus libros.

Y ahora la pregunta: ¿Qué tendrá que ver Stephanie Meyer con Suzanne Collins?

Pues resulta, como ya comenté en la recomendación de Los juegos del hambre, Meyer habló muy bien de la obra de Suzanne y yo le hice caso. Me decepcionó mucho el enterarme que estaba dividido en partes (cosa que estoy empezando a odiar severamente).

Pues también ha hablado de esta segunda parte diciendo que era mejor, más emocionanta.

Y tiene razón. A míme ha gustado mucho más que el primero. Porque aunque también deja un final abierto, es... no sé, como decir, ZAS, EN TODA LA BOCA pero al mismo tiempo es de tontos no haberlo imaginado. Es algo que yo valoro mucho en cualquier historia: que siga un orden lógico, sin salto comerciales que se le ocurren al escritor. Cuando terminas el libro te das cuenta de que realmente estaba todo en las palabras que has leído, que aunque te ha sorprendido, no era sorprendente. No el típico final rápido que te da una resolución sin pies ni cabezas.

Bueno, de qué va (NO LEER SI NO SE HA LEÍDO LA RPIMERA PARTE). Katniss la ha liado parda. Pardísima. Los distritos están hasta los cojones de el Capitolio y "la chica en llamas" ha encendido la chispa. Kat (no voy a estar escribiendo siempre su nombre) ya no sabe que hacer para proteger a los suyos. Mentiras, engaños, peligros, peligros, peligros,... Es como si el típico péndulo con un hacha sobre la garganta de sus seres queridos pendiese. Y Kat , la pobre, por muy responsable que intente ser, por mucho valor y coraje que le ponga, no es más que una chica amenazada, tramautizada y que me cae bastante bien.

Por cierto, si Stephanie de lo llevaba "Los juegos del Hambre" para comer por ahí, yo me lo he llevado al instituto. Es decir, me pasé todo el miércoles sin atender en clase. He tardado en total, día y medio: desde las 6 ó 7 de la tarde del martes (cuando fui a recoger el encargo) hasta la tarde (7 ó 8) del Miércoles. No supera ninguno de lo que yo considero mis récords, pero se aproxima, no?
Sinceramente recomendado, es muy bueno.

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