martes, 30 de junio de 2009

Para leer recomiendo: La Huésped, de Stephanie Meyer


"The Host", novela escrita por Stephanie Meyer, es una historia muy difícil de describir.

Por una parte tenemos que tener en cuenta el estilo de esta mujer, capaz de hacerme sentir lo que siente su protagonista. ¿Que la protagonista se muere de sed? Da igual que me beba 10 litros de agua, que yo tendré sed. Me encanta la escritora por esa capacidad suya, que apenas puedo encontrar en otras puertas a aventuras maravillosas.

Por otro lado tenemos la definición objetiva: ciencia ficción. Señores: han invadido La Tierra. La humanidad es una especie en peligro de extinción. Cuando supe eso, me aseguré a mí misma que, lamentablemente, nunca leería esta novela por mucha Stephanie Meyer que fuera su escritora. Pero, no recuerdo bien cómo, llegó a mí por internet una de estas muestras en la que venían 11 capítulos. Y me dije, ¿por qué no? Habrá que darle alguna oportunidad. Medido lo tenían: 10 capítulos aburridos y, finalmente, en el 11 es cuando se pone interesante (para algunos es el 12 y para otros el 13). Retomando el argumento, los seres que han invadido la tierra necesitan de cuerpos "anfitriones" en los que se introducen, asimilando su personalidad. Como parásitos. Ellos se autodenominan "Almas", porque funcionan como tales: son entes que entran en el cuerpo, controlándolo, siendo el verdadero individuo.
Lo veremos todo desde el punto de vista de uno de estos invasores: Wanderer. Esta alma es introducida en el cuerpo de Melanie, una mujer de la escasa resistencia que queda en el planeta. En teoría, al ser introducida Wanderer en su cuerpo, Melanie tendría que "desaparecer", como si nunca hubiera existido más allá de su cuerpo y sus recuerdos, que ahora pertenecerían a Wanderer... Pero no. Melanie resulta ser fuerte y se mantiene viva en forma de una débil consciencia en alguna parte de la cabeza de Wanderer, atormentándola por haber usurpado su cuerpo. Al principio, la convivencia no es tal, ya que es imposible que invasor en invadido se lleven bien... Sin embargo, les aparece un enemigo común: alguien a quien ambas aprenderán a odiar y que hace que se unan.

En la novela nos encontraremos con una vivencia extrema. Hasta tal punto que podemos decir que en un gran porcentaje de la novela, Wanderer está en peligro inminente de muerte; por no hablar de su estado físico, que es deprimente. Rememorando lo de "lo que la protagonista siente, lo siento yo", cada vez que leo esta novela acabo agarrotada, con los músculos en tensión y un malestar físico general. Y ese es uno de los mayores encantos del libro, la razón principal: nos traslada desde nuestras cómodas y apacibles vidas a un inhóspito desierto. ¿No sirven para eso las novelas?

Pero realmente, lo que tenemos dentro es un alto contenido ideológico. Algunos tan positivos como la popular denuncia medioambiental y humanística ("El hombre es un lobo para el hombre" y "Nos estamos cargando el planeta"). Y otros algo más desagradables como el pasteleo amoroso y ciertas reminiscencias mormónicas que hay a quien pueda desesperar.

Desgraciadamente, es un poco inútil recomendar que al leer esta novela nos vaciemos la mente de prejuicios, pues la escritora ha generado tanta polémica que la predisposición general es de juzgo negativo. Aun así, yo lo intentaré: si cogéis "La huésped", olvidaos de quién es la escritora y de qué escribió antes de esto.

Y ya está

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con esto que estás escribiendo contribuyes a una buena causa: que yo sea un poco más feliz =)